La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.







jueves, 29 de mayo de 2014

Imaginario, 62.




Todas las habitaciones de la casa grande se vinculan unas con otras. Vanos altos de jambas y dinteles decorados con estucos, carentes de puertas, dan paso a nuevas estancias. Creo ver un conjunto escultórico al fondo, representando un ágape. Trato de llegar hasta él, pero se aleja. Yo corro pero los muros se van cargando de ramaje y de pronto me encuentro a la intemperie.



7 comentarios:

  1. Quizás es con lo que sueño, de lo construido al vergel sin solución de continuidad.
    (Aparte, me ha evocado tu descripción las estancias del Alcázar de Sevilla).

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    1. No he estado nunca en los Alcázares sevillanos. En mi representación presiento y se hace presente un sincretismo cuyas derivaciones no vienen ahora al caso. Incluso sospecho que no es la primera vez que se me hace carne (piedra) Carne-piedra, dos elementos importantes, vinculantes.

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    2. Ah, tal vez la clave es el ágape...pero no llegué, se resguardaron de mi presencia tal vez.

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    3. Lo digo por la etimología de "ágape" ;)

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    4. Buen día. Simplemente no tengo respuesta. Por lo demás, claro que has captado lo de ágape, muy bien.

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