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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








domingo, 18 de mayo de 2014

Imaginario, 44.




La noche era ciega. Llovía a cántaros. Por el canalón roto vertía alocadamente el agua. Yo abría el balcón de par en par y ponía las manos para sentir la lluvia en estado puro. Mis padres me llamaban alarmados y me metían a la fuerza porque, tal como parecía escuchar que decían, estaba y no estaba allí. 



4 comentarios:

  1. A lo mejor es que estabas siendo, y por eso (sic) la alarma...

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    1. Quién sabe...lo que sí intuyo es que era una manera de ser...y de estar. Gracias, Sofía.

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    2. Estar siendo es la única forma de VIVIR como ser humano completo. El 95% no sabe ( o no quiere) hacerlo.

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    3. Pero quien más o quien menos, vive: por inercia, bajo otros parámetros, dejándose llevar...hay tantas formas, se compartan o no...

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