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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








sábado, 16 de noviembre de 2013

Las tripas
























No encuentro a Job por ninguna parte; al menos no aparece por ninguna de las habitaciones donde me le encuentro habitualmente. A una voz mía responde al otro lado de la puerta del retrete. Hoy no estoy para nadie, dice. Puedo esperar, respondo. Esperarás en vano, le escucho decir con voz insignificante. ¿Te encuentras mal?, insisto. No responde. Llegan unos extraños sonidos que no parecen emitirse desde su garganta. ¿Te pasa algo?, vuelvo a insistir. Sabes sobradamente que me pasa lo de todos los días, solo que peor; siempre peor. Nada me sienta ya bien de cuanto veo en derredor, y sin embargo me resisto a rendirme, asevera. Y yo: cualquiera lo diría, salto irónico, aunque ya te voy conociendo. Y él: es que una cosa no quita la otra, simplemente es producto de sensibilidades y de una pesada digestión de los acontecimientos que me llegan pero que no deseo que me nutran. Si entraran los hechos como irremediables dentro de mí me desharían, por eso los vomito a tiempo. No quiero perder la sensibilidad, lo sensible es la parte inteligente del cuerpo. A veces pienso que lo único que queda de sensible en este país son mis tripas, exagera con acritud.




(Viñeta de El Roto que aparece hoy en la edición de El País. Gracias, Andrés)



19 comentarios:

  1. Comparto. Real como la vida misma, al menos para aquellos a los que nos duele tanta injusticia y tanta cara de cemento...

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    1. Vaya, gracias por emitir tu criterio, uno se siente menos solo. Buen domingo, a pesar de la tristeza del frío y la lluvia.

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  2. Blogger no me ha publicado el comentario. Decía algo así como...
    Tripas, tripas, solo tripas y retortijones, la única realidad de lo que llamamos existencia. Besos.

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    1. Y vómitos y aerofagias y expectoraciones y emisiones múltiples y de todo color es lo que producen los hechos que se desarrollan en este mapa nuestro...No es la única realidad del todo, pero ocupa y condiciona tanto, ¿no? Besos.

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  3. Suerte de Job que puede expulsarlo...a veces las tripas suenan incluso con retortijones, pero solo es por alarma, no sueltan prenda y se te queda el cuerpo con ganas de ir un día al parlamento y descansar, llenando las paredes ,incluso hacer pintadas subversivas(dicen).

    PD
    Mira amigo, si ves estos días un ajetreo inusual en mi bloc es porque quise cambiar la plantilla y por error se me borraron todas las entradas, una cagada. Ahora estoy reponiéndolas poco a poco, por eso parece que repita lo ya publicado.

    Un abrazo

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    1. Por supuesto, expulsarlo es importante y saludable, pero se genera tanto aquí dentro (señalo todo: cabeza, corazón, estómago, tripas, vísceras varias...)

      Hay que tener sumo cuidado al cambiar cosas en un blog, suelen pasar cagadas, yo prefiero abrir uno nuevo a cambiar el clásico, vaya putada, mi solidaridad...que poco puede hacer, naturalmente, ay señor.

      Un abrazo que te anime.

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  4. La sub_versión ha sido ampliamente derrotada por la supra_versión. También yo tengo mal de cuerpo. Toma vitaminas, me dice la médica, es astenia otoñal. Lo que otoña es la vida normal y libre, le respondo; ojalá fuéramos osos y buscáramos una cueva donde pasar el invierno, que se adivina oscuro, frío y muy largo. Temo que muchos no conoceremos la primavera.

    Estoy que soy la alegría de la huerta. Con lo que yo he sido.

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    1. Nán, este comentario ¿lo has escrito tú, o lo he escrito yo o nos lo hemos copiado el uno al otro por instinto? Hibernemos o no, hay que asomarse fuera de la gruta. No es nuestro otoño personal (me niego a que lo sea) o en todo caso es el otoño de una sociedad que no sabe lo que quiere. Es probable que si hay primavera no la conozcamos, no sé si la poesía al uso y la metáfora tradicional debemos aplicarla aún a un futuro incierto. Estamos tan de vuelta escéptica, ¿no?

      (Y yo que me consideré dotado siempre de una alegría natural e inconsciente: ¿qué me queda?, me pregunto)

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    2. Lo mismo me pasa a mí, Fackel. A mi hijo le dejé en herencia en vida tres frases. Una de ella: la tristeza es contrarrevolucionaria.

      Pero ahora me pueden. A mí no me va mal (consumir poco y, como dice mi compañera cuando vamos al pueblo: "tenemos el peor coche de todo el pueblo") ayuda. Pero lo que veo en la calle, en desconocidos, y en amigos y conocidos, más lo que leo en la prensa, que me asomo a la calle a ver si están quemando la ciudad, pero no, me está produciendo un desánimo que desconocía. Se me pasará, seguro.

      Un abrazo

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    3. A mí también me dejaron en legado alguna que otra frase, sencillas y cuyo cumplimiento dependerán de circunstancias objetivas, digamos.

      Nán, creo que sobreviviremos, esto es una racha de hartazgo, podremos con ella. Simplemente no aspirando como otros a lo que no debemos ya obtendremos alivio.

      Salud y un abrazo.

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  5. "Todo está atado y bien atado" dijo Pako, ¿ es cierto?, yo digo que nunca vivimos en una democracia que siempre ha sido un engaño, que los que tenian el poder lo siguen teniendo.
    Ningún estamento está al servicio del individuo, la justicia tampoco, todo es pura corrupción.
    Quien tenga dudas que intente acrecentar su conciencia, luego hablamos.
    un abrazo ..hace frio.

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    1. Tula, no le concedamos a aquel siniestro personaje más valor en sus palabras, este país es lamentable en cuanto a que valora más los chascarrillos y los eslóganes que los argumentos y los razonamientos sesudos. En todo caso, es la oligarquía y las fuerzas tradicionales, aún poderosas, ojo, las que saben hilar fino y atar y bien atar. Pero, ¡siempre quedan cabos sueltos! Hay que buscarlos y acaso deshilachar, ¿no?

      Estoy contigo: el individuo está solo, ni el Estado ni las instituciones ni administración alguna da la cara como debiera por la persona, ¡y cobran por hacer las cosas para los individuos y la sociedad! Todo se convierte en una abstracción y esa idea cala en las mentes: votamos abstracciones, ideas difusas, inconsecuentes, películas mentales...La conciencia tampoco puede ser un espacio genérico y vacío, ni aislado ni míosolomío (que es de uno, pero debe tener oído y voz, ya me entiendes)

      Frío mesetario, pero frío reparador, ya verás. Curtámonos en los fríos.

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  6. Estimado Fackel, ¿has pensado en ingresar a tu anciano compañero de piso en un geriátrico? Allí creo que podría estar mejor atendido. Supongo que entre sus vómitos y que ya el pobre hombre se lo debe de hacer todo encima puede ser una carga demasiado pesada para tí. Al menos intenta evitar que lea tantos periódicos y esté tan pendiente de los noticiarios televisivos. ¿Qué necesidad tiene una persona tan mayor de seguir haciéndose mal sangre en la poca vida que le quede?
    Se que es una decisión dificil dada la alta estima que te merece, pero creo que sería lo mejor para él. Estoy seguro que sabrás tomar la mejor decisión.

    Con todo mi afecto

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  7. Lo sensible es la parte inteligente del cuerpo...qué frase preciosa. Siento lo mismo a menudo, que no nos quiten la sensibilidad, estimado. Un ser sin sensibilidad es un muerto, sería bueno recordárselo a tu afectuoso anónimo de aquí arriba. Un abrazo!

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    1. Lo has captado, Fedora, has estado soberbia. Un abrazo.

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  8. Estoy leyendo todos vuestros comentarios y los siento tan cercanos, que me pregunto cómo es posible que habiendo tantas personas sensibles al sufrimiento ajeno, con ganas de un cambio a un mundo más equilibrado y justo, no seamos capaces de articular nuestras ideas y organizarnos para, más que resistir, dar un vuelco a todo este estado de cosas. Hace unos días estuve en Barcelona para escuchar de qué iba todo esto del Procés Constituent (hay una entrada en mi blog que habla de esto) y al margen de nacionalismos o temas de bandera(también hablo en el blog para ver si me aclaro), parece congruente el discurso de Forcades, en el sentido de buscar nuevas fórmulas entre todos para construir algo nuevo pacífica e inteligentemente, salvando las diferencias que siempre han desunido a las izquierdas. Y digo todo esto, porque aunque no estoy adherida, el sábado, había una asamblea simultánea por todo el territorio catalán, fui a la de Terrassa, pensando encontrar un buen número de personas y lastimosamente sólo éramos unos diez. Y pensé que hay que tener mucho amor al prójimo, mucha fe, o muchos remordimientos si te quedas en el sofá, para seguir "perdiendo el tiempo". Sí, me quedé triste. Y a la vez en la duda de qué hacer. Tal vez sea cierto que unos pocos con muy buenas ideas puedan hacer mucho. No sé.
    Por otro lado escribir sólo me sirve para soltar lo que mis tripas ya no pueden soportar más. ¿Sirve para algo más? y me resisto a caer en el pesimismo, y me cuesta...
    Abrazos!!!

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    1. Articular ideas, proyectos y activar procesos políticos (en toda su dimensión amplia) no es ni lineal, ni meramente voluntarista, ni de un día para otro. En cierto modo ya hay proyectos en marcha (no los subestimemos) pero parece que hoy se exige una proyección más global para que tengan éxito. ¿Recuerdas aquello de actuar localmente para conseguir efectos globalmente, o algo así? No es fácil articular intereses sociales y menos en una sociedad atomizada, dividida en clases, estratos, segmentos de población con intereses variados y con frecuencia enfrentados (hoy día el que tiene algo ya parece enfrentado al que no tiene nada)

      Cuando se va a reuniones hay que ir con cierta vena realista de que se va a ser poca gente, para no crear falsas ilusiones. Luego, analizar por qué puede ocurrir. Cuando la gente no asiste ¿es por mera comodidad de esta o porque el mensaje no le llega claramente? Puede ser por todo. De todos modos, Sonia, escribir ya es mucho: soltar lo que llevamos dentro para no intoxicarnos es ya bastante. Pero extender ideas, sugerencias, criterios y poder intercambiarlos al momento es un don que no debemos menosprecias. ¡Cuántos blogs abundan que no aportan nada de nada, ni siquiera carácter de sus administradores!

      De momento, los comentarios que leoo aquí no me aportan a mí pesimismo alguno. Solo constancia y comprobación de que mucha gente participamos de inquietudes, dudas, de un estado de ánimo y también intelectual que nos sigue pidiendo más. Aunque se me vea acre y duro en mi estilo de escribir no vivo en el desánimo, no he tirado la toalla de comprender el mundo y enlazarme con las sensibilidades.

      No te he resuelto nada, ya lo sé, solo quería trasladarte apoyo. Todos resistimos, ya es mucho. Un abrazo.

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  9. Gracias por estar ahí Fackel. Tienes razón en lo que dices. A veces me pierdo en lo que me gustaría, en los "debería", en creer que mi punto de vista es universal, y he de volver a poner conciencia y redirigirme a lo que es la realidad. Es importante eso que dices de que estamos en una sociedad atomizada, con multitud de intereses y en la que para nada todos pensamos igual. No por ello he de descartar la posibilidad de que esto vaya a mejor poquito a poco. También pongo mi empeño en ser feliz con las pequeñas cosas, y aunque no siempre lo consigo, valoro muchas cosas, cada vez menos materiales...Será la edad...ja,ja...
    ¡Abrazos y sonrisas!

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    1. Calma, Sonia, calma...todos nos perdemos ¡y nos encontramos! Realidad y deseo laten dentro de nosotros a cada paso, aunque muchos jamás sabrán cómo es de fecundo, y también arriesgado, ese acto de latir. Cuantas más medidas tratan de aplicar los portadores del mal contra la sociedad y los individuos, más se sentencian. La edad nos vuelve precavidos, pero no debe desalojar las mejores intenciones ni boicotear las voluntades; resistamos, pues.

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