La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.







viernes, 25 de octubre de 2013

El Pensador de El Roto




El Roto se supera cada día. Es una obra la suya de la que mal puede decirse es mejor o más acertada esta viñeta-visión o aquella. Para mí son lecciones de Historia, de Etología, de Sátira. Lo humano, lo universal y, sobre todo, lo español son una presencia cotidiana. El día que no nos desayunemos con El Roto (no solo con él, naturalmente) sufriremos sin duda una carencia problemática. Porque El Roto es además terapia. Interpretación de lo que nos rodea pero también una invitación a sortear la influencia o la carga de aquello que satiriza. Sus viñetas son exorcismos y también quintaesencia de una capacidad de síntesis crítica que recoge la mejor tradición de los autores mordaces de este país. El lógos es tan rico en uno de sus dibujos como lo puede ser un discurso. Un discurso con más palabras siempre deja flecos, es decir, insuficiencias, incorrecciones, equívocos. Cuanto más amplías o desarrollas un discurso más argumentos imprecisos dejas sueltos. Lo que hace El Roto es lo justo, lo conciso, lo más cercano a la precisión. Ésa es la aportación de El Roto, donde máxima expresión y mínima verborrea (de la puramente verbal o de la icónica) generan un hijo nuevo. Suficiente para entender, para suspirar, para exclamar. Para hacer que el perro de la rabia interior no ladre en vano o no muerda nuestras vísceras.

Esta viñeta sale en la edición de hoy del diario El País. Gracias.



15 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo con lo que expones. La capacidad de síntesis del Roto, de decir tanto, con cuatro trazos, algo que puede parecer tan simple, es de un gran mérito. Me encanta .
    Por eso cada vez me atrae más un buen poema, por esa capacidad de ir a la esencia.
    A veces me digo que he de aprender a comunicarme con menos palabras y a un tiempo me digo que realmente cuando escribo lo que pretendo es aclararme yo, más que exponer una verdad, que nunca será absoluta. No sé.

    ¡¡Saludos y sonrisas!!

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    1. Es verdad lo de un buen poema, de esos con las palabras justas y bien urdidas. De todos modos unos lenguajes no riñen con los otros. Los discursos son complejos y algunos adquieren un esfuerzo colosal, tal vez por la dificultad para la comunicación con todos y cada uno. Saludos.

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  2. Me sumo a esta suerte de merecido homenaje.

    Salud!

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    1. Sumados estamos, Loam, que para restar ya están otros, jej.

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  3. Coincido contigo. La concisión y la economía en la expresión hacen que el mensaje sea directo. Ante esto que se marchen los lenguajes barrocos y la palabrería.
    Salud

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    1. Y eso que hay lenguajes barrocos bellísimos donde, no obstante, no parece sobrar nada (pienso en los clásicos) Salud.

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  4. A los que amamos tanto las palabras, nos suele fascinar lo icónico. A mí, mucho, esa capacidad de decir tanto sin palabras...Un abrazo!

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    1. Creo que lo que nos pasa es que nos seduce todo tipo de lenguaje. Mira el cinematográfico, por ejemplo. O la pintura, o la música. Otra cosa es que tengamos más límites con unos que con otros. Un abrazo.

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  5. Muy cierto, sintetiza y señala la herida.
    un abrazo.

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    1. Herida unas veces, y otras cuerpos en descomposición, casi nada. Avancemos.

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  6. Fackel, no me digas que te perdiste el clásico de ayer. ¿No alivió por un momento la úlcera provocada por la morderdura de los perros de tu rabia interior, el catártico gol de Alexis? Hasta El Roto lo disfrutó...

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  7. El roto expresa como nadie esa rabia interior y la convierte en humor, esa visión que nos da de la sociedad de consumo dirigido e irracional es terapéutica.
    Arriba ese roto y esa forma de desnudar la rabia a través del humor.
    Gracias por traerlo y por tus palabras siempre serenas y acertadas desde esa bendita rabia, sin ella ya no seríamos.
    Estaríamos robotizados.
    Salud.

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    1. Coincido en tus apreciaciones sobre El Roto. Tal vez sirva su tarea para eso que dices: robotizarnos menos, aunque no sé. Gracias y salud siempre.

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  8. Hay muy buenos humoristas gráficos ,es un modo de hacer revolución sin que te tomen en serio. Por desgracia provocan más risa que concienciacion.


    Un saludo

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    1. No creas, la risa que puede suscitar El Roto, por ejemplo, es de mucho calado, no es una carcajada inocua la que me provoca...interiormente uno está pensando en la razón que tiene, en el problema, en la interpretación que hace. ¿Porque es interpretación de acontecimientos concretos y cotidianos de nuestra vida luego de nuestra historia! No es un chista solo.

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