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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








lunes, 14 de octubre de 2013

El hombre blanco en el instante blanco
























¿Quién no lleva un hombre blanco dentro de sí? ¿Tienen que existir esos otros seres especiales llamados artistas para que lo recordemos? Pues sí, para eso existe el artista y su interpretación, es decir, el arte. A uno le asalta la duda sobre si las obras creadas en el pasado nos alcanzan hoy día. El Barroco, por ejemplo, y toda su teatralidad, su empeño en catequizar lo más íntimo del ser humano: la conciencia. Pongo el ejemplo de ese estilo porque lo tenemos cerca, y algunos lo tenemos más que otros. El Barroco es una especie de hiperrealismo exagerado de su tiempo. Más: una desfiguración, en forma y fondo. En fondo porque quiere dogmatizar a través de una determinada manera de enfocar el pathos, sobre el sentido dramático, mejor dicho, trágico de la vida, con la intención de que que todos nos dobleguemos al destino inexorable. Por supuesto esa concepción ha tenido siempre truco, y hemos visto sobradamente a quiénes ha beneficiado. Y en la forma porque la exageración, la deformación gestual ha pretendido trasladar a la gente la identificación total con los personajes representados y su carga ideológica. Oxígeno. Quiero ver en las esculturas blancas de Bernardí Roigs  una especie de contraguiño, un pasotismo burlesco, una deconstrucción crítica no solo de las otras esculturas sino de los esquemas mentales rancios. Quiero ver instantes de luz tomando todo el cuerpo. Quiero sentirme el hombre blanco al que le alcanza la luz.


Hay varias entradas que hablan de una intervención en el Museo de Escultura de Valladolid en el siguiente enlace:







14 comentarios:

  1. Nunca me gustó el Barroco. Aunque pienso que soy carne de cañón para sus garras...

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    1. No tienes por qué ser carne de cañón para sus garras, no te dejes. Además está demodé por más que estén por todas partes sus representaciones...

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    2. A mí tampoco me ha gustado nunca el Barroco, me resulta asfixiante, farragoso, feo, cargante.....y no quiero quitar mérito a los artistas de aquel momento, sin embargo me cuesta empatizar con lo que les movía...era una época tan distinta...A mi me gusta lo sencillo visualmente hablando, me gusta sentir liberación o belleza con la obra artística. También me resulta interesante e imprescindible el arte que sirve de expresión o crítica con el estado de las cosas...el humor...
      Saludos.

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    3. Independientemente de que nos guste más o menos, hay que intentar comprender los significados. Yo a veces me asombro, sobre todo cuando me distancio. El problema es que lo hemos tenido metido hasta la médula y en cierto modo hay mucho de cultura barroca hasta en la mente de muchos españoles, alguno no pasan de ahí. No obstante uno se sorprende de las trampas y los guiños que muchos artistas trataban de hacer a la institución que potenció aquel estilo. Un tema largo. Gracias, Sonia.

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    4. Seguramente tienes razón y fijándome un poco más podré ver esa necesidad de expresión que inteligentemente algunos artistas hacían de forma solapada. Gracias a ti, por supuesto, por las entradas que publicas.

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    5. Los artistas siempre han buscado marcar y en la medida de lo posible hacer las cosas como han querido. Naturalmente los mecenas y pagadores de sus obras han dictado en mayor o menor medida el plan ideológico e incluso metodológico de una obra. Pero los artistas han sorteado, al menos en bastantes casos, aquello para poner su guinda que en ocasiones era un árbol entero. Llegando a conquistar a los propios nobles, clérigos, reyes, etc. o a parte de ellos, y de ese modo transgresor se ha ido construyendo Arte. Mucho podría discutirse sobre esto, además el arte siempre es maleable y maniqueo también, la misma obra puede verse de diferentes modos según la mentalidad de cada cual, ¿no crees?

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  2. EL hombre blanco en el instante blanco es un blanco fácil (como el chiste) para el rayo de luz del que habla.

    Cosas que nos recuerdan que somos y seremos hombres blancos metidos en hombres blancos en busca del inalcanzable instante blanco, vamos, artistas, son los componentes de Ronlala, ¿los conoce? Se los recomiendo altamente. "Siglo de Oro, Siglo de ahora" http://ronlalaweb.blogspot.com.es/

    Un saludo,
    PeterP.

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    1. Sí que parecen divertidos, sí, PPan, y vertiginosos para captar todo su rollo. Me alegro saber de usted, tal vez desde el siglo áureo a nuestros días no ha llovido tanto, ¿o sí?
      Saludos.

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    2. Llover, lleuve. Ahora, que la lluvia arrastre y se lleve los rastrojos... Creo que, más bien, nos queda el lodazal de pasadas aguas pasadas...

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    3. Y menudo lodazal, pero habrá que aprender de todo.

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  3. verás su obra, que "parece" salirse de la realidad, pero ¡no! sus hombres enjutos, de mal carácter, panzones, de pantalones arrugados, de tetillas caídas, son hombres que miran por la ventana (en lugar de participar), que se asoman (porque son chusmas), que cuelgan (porque han caído hasta lo impensable)...son hombres de hoy,
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    tanto como los hombres que esculpía Miguel Ángel, amariconados y atléticos, porque así se era entonces
    .
    saludos desde Uruguay

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    1. Los hombres blancos de Roig son bastante contraculturales, pero sin saber blancos se les ve todos los días de carne y hueso pasando pasos cebra, fumando cigarrillos a la puerta de un bar o paseando de mala gana con sus respectivas...

      Salud, Omar.

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  4. Píntame angelitos negros...que también se van al cielo.todos los negritos buenos....

    Te entiendo, entiendo tu escrito pero no necesariamente una inundación de luz lo vuelve todo blanco, a veces deslumbra y las imágenes no tienen sentido,se percibe el aura. Pero la luz, el color blanco, el ser blanco solo existe en su descomposición, porque el blanco se construye mediante la descomposición de todos los colores y el negro con la mezcla de todos.

    El arte en si, es vida que muere en cuanto nace, después se expone al criterio de los malentendidos.


    Un abrazo amigo

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    1. Un comentario que me hace reflexionar, Gene. Es probable que llamemos al deslumbramiento blanco, puede que la fugacidad del destello a veces nos parezca así, hay ocasiones en que el rojo de la corriente sanguínea se impone...Tú debes conocer mejor el tratamiento de los colores, así que me quedo pensando. Un abrazo.

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