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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








viernes, 16 de agosto de 2013














Y sin embargo...yo...insignificante y lejano...que no he tenido nada que ver con su desgracia...que aparentemente soy ajeno a su mundo y circunstancia...¿por qué tengo el impulso y la tentación de pedirla perdón? 

(Cada vez que miro esta y otras fotografías...y me confundo)



6 comentarios:

  1. Tal vez porque contemplas estas tragedias desde el predominante concepto de género.
    Tal vez porque, como ser humano, te avergüenza formar parte de una especie capaz de semejantes atrocidades.
    Tal vez porque tu dolorida conciencia quisiera llegar hasta la herida y curarla...

    "No hay extensión más grande que mi herida,
    lloro mi desventura y sus conjuntos
    y siento más tu muerte que mi vida."

    Salud!

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    1. No vas descaminado, Loam, y los versos de Miguel Hernández son grandes, seguro que demasiado para mí.

      Salud y calma.

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  2. Lo fácil sería mencionar la empatía, el sentido de la justicia, etc. Sentir así me parece un privilegio empaquetado en todo el dolor y la impotencia de la conciencia, la tuya.

    Bs.

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    1. Una extraña vena y veta de sensibilidad que no se puede aplacar...Bs.

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  3. Nada se puede decir que desde la "conciencia" no sepamos, estamos unidos con todos,... con ella.
    Su horror es el nuestro.
    Luna que nos sueña...
    un abrazo.

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    1. La luna es cómplice siempre: de los maltratados y de los maltratadores...pero ¿a quién ama?

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