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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.







miércoles, 2 de enero de 2013

Gestualidad complementaria



Ayer descubrí estos dos rostros en las jambas antiguas de una puerta de comercio. Es curioso, porque ni son iguales ni son opuestos. No están radicalmente definidos como contrarios. Lo cual me hizo comprender la importancia del matiz. Los ojos son tristes en ambos rostros, pero la forma y disposición de la boca condiciona los carrillos, acaso el ceño, acaso la caída de los párpados. Es probable que el tallador, que trabajó obviamente a pulso y sin troquel, quisiera hacerlos idénticos. Quién sabe, pero no parece que intentara expresar con nitidez gestos encontrados. O simplemente se tratase de un artista moderado, que prefería elegir ambigüedad. ¿Se podría hablar del alegre y del serio? No es tan evidente. ¿Del dicharachero y del melancólico? Tampoco parece de recibo. ¿O del comunicativo y del hermético? No dicen demasiado al respecto. ¿O del receptivo y del obtuso? Ambos podrían participar de tales actitudes. 

Veo las caras como dos expresiones templadas, más próximas entre sí, como la de cualquier viandante. Una de las caras dice: la vida es llevadera. La otra transmite: la vida es onerosa. No dice ninguna: qué maravillosa o qué frustrante es la vida. Son dos visiones alejadas de los extremos. Conclusión de este puñetero curioso callejero que escribe: una delgada línea separa dos actitudes vitales. Pasamos de una a otra constantemente, simplemente porque vivimos en las dos. ¿Con qué rostro me levanto hoy? ¿Con el que sugiere más luz o con el que comunica más penumbra? Ya veis. Todo está escrito, hasta en el trabajo de un cincelador.  



9 comentarios:

  1. La adherencia de lo desigual se extiende hasta las partículas más subatómicas, sin saber qué decir exactamente de cada rostro tallado es perceptible la divergencia en los rasgos más propios. Estos días he estado leyendo sobre la escritura oriental y su grabado, la belleza en la simple y mera reproducción. Que para el artista se convierte en exigencia, rodeado de tantos invisibles, producir un vacío crítico.
    abrazos

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  2. No te extrañe que te llamaran la atención las dos expresiones... "leoninas"... ya ves, la atención siempre va en la misma dirección, y suele ser recíproca. Bsss.

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  3. Alabo tu curiosidad, ojalá que todos sintonizasen esa onda de percepción. Percepción de percibir, notar, examinar, cuestionar...
    Pero uno no piensa normalmente con que rostro va a levantarse, uno lleva el espiritu maquillado en el rostro y depende de su estado.

    Un abrazo

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  4. Rider. Cita, por favor, algún texto de esos que has estado leyendo. Gracias.

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  5. EmeJ. Pobres expresiones leoninas (o solares), si pasan desapercibidas las pobres...Y sin la cámara yo seguramente hubiera pensado que eran iguales. ¿Por qué la gente no advierte los detalles que abundan en una ciudad, un paisaje o un individuo ?

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  6. Gene. A veces pienso si no miraré tanto los detalles del mobiliario urbano sino porque me hartan asaz los muebles andantes...

    En efecto, uno no piensa en el rostro con que va a levantarse, es reflejo, hay otros rostros detrás que elaboran la superestructura que mostramos a la gente.

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  7. Ha sido una adquisición reciente, casi como un vino gran reserva, se trata de una edición alemana de un libro /enciclopedia de más de 700 páginas e infinitas ilustraciones que creo costó unos cincuenta euros, sí un pequeño lujo, a pachas que se llama simplement “arte asiático” ed ullman. Se trata de un trabajo muy bien tejido y con un incesante brote de información. Es interesante observar el nomadismo del budismo, la escritura, y otras artes sobre ese extremo terrestre. Al ver ese trabajo de carpintería recordé la cuestión del arte, más allá de los nombres y “más acá de los objetos” de los pequeños artesanos, en el sudeste asiático o en los andes. Japón sería la contención del gesto, la palabra. Abrazos

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  8. Rider. Si es el mismo que publicó en su día Könemann, en edición de Gabriele Fahr-Becker sí, desde luego, es de los que he visto más completos en plan divulgación general sobre arte asiático. Pero se necesita un facistol para poder hojearlo, es enorme y pesado de coger. Una preciosidad de imágenes y riqueza textual variada.

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  9. Así es. Se trata de la misma que mencionas. No es una lectura que llevar a una cama por mucho que se desee, pues para pasar página tal vez habría que salir de ella. Saludos.
    Daniel.

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