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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








sábado, 24 de diciembre de 2011

De oca a oca


Hace pocos años, aprovechando que mi amigo Diego M. iba a efectuar una visita a su tierra natal de la Baja California le encargué que buscase algún libro sobre la obra gráfica de José Guadalupe Posada y me lo trajera. Siempre me había entusiasmado lo poco que conocía de Guadalupe Posada: esas imágenes satíricas de costumbres, tradiciones o próceres, esos esqueletos quijotescos en los que convertía a amantes, gobernadores, beodos o burgueses.

Diego M. me trajo un libro -para mi sorpresa editado en el vecino Estados Unidos de América- no excesivo, pero sí suficiente para documentarme. Dentro del libro, como acompañamiento, venía un Juego de la Oca desplegable, realizado por el grabador mexicano. El Juego de la Oca es una espiral o, mejor dicho, la Espiral. La que emana desde un vértice profundo al que se le supone origen y se expande hasta un número limitado donde encuentras el triunfo, pero que no obstante podría resultar infinito. La Espiral, naturalmente, es la vida. Y por lo tanto, el espacio helicoidal donde te engulle un vórtice de acontecimientos que implica sorpresa pero también su precio.

La estética del juego de Guadalupe Posada es impecable, original en su tiempo. ¿Realizaría más diseños de otros juegos? Es probable. Pero éste de la Oca, tan vinculado a nuestra infancia, a las noches de recogimiento invernal, es la metáfora misma de la existencia. Una metáfora al descubierto. Nadie está libre de nada y todo implica una dualidad: premio o castigo. Nada hay lineal. Sí un camino, pero cuyo recorrido reserva trampas y encrucijadas. Con un matiz: hay prebendas que se multiplican y sanciones que te hunden. Claro que, quien hoy se siente victorioso mañana puede ser el perdedor, o viceversa. ¿No es la vida misma?



9 comentarios:

  1. Si, realmente, como dices, parece el juego y el azar de la vida misma. Me ha parecido muy interesante.

    Saludos

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  2. Lo más fácil: "Y tiro porque me toca". ¿Quien decidió el orden? = El azar. Feliz Solsticio.Bs.

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  3. Túconmigo. El Juego de la Oca como una manera de exorcizar la vida ordinaria y vivida físicamente. Un guiño lúdico.

    Saludos.

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  4. Emejota, mas ¿qué es el azar? ¿Qué y cómo obra esa abstracción denominada Azar sobre fenómenos, acciones, comportamientos y otras vidas dentro de las vidas? Para mí esa es la dificultad (no tanto el misterio)

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  5. Me parece que me falta el lenguaje matemático, ante el cual me siento impotente, para acercarme algo más a la dificultad que manifiestas. No dejaría de serlo pero me aportaría un enfoque suplementario. Bs.

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  6. Me ha encantado jugar esta partida contigo. No hay resumen final,a pesar de las respuestas que he dejado.
    Sin embargo las respuestas pueden variar en cada jugador implicado. El final de la espiral es la incognita, la misma para todos.

    Muy buena y amena entrada.

    Un abrazo

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  7. Emejota, el lenguaje matemático tiene una larga mano. Yo he sido malísimo para ese lenguaje, o mejor dicho, para los métodos que difundían ese lenguaje. Pero quién sabe, acaso lo ejercitamos de manera natural y libres de compromisos educativos, jaj.

    Ratifico para mí eso del enfoque suplementario.

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  8. Gene. Ha sido un desafío interesante y grato el que has ejercitado con mis posts. En principio no voy a responder a ninguno, porque creo que no se trata de eso. Se trata, y eso es lo verdaderamente válido de esto de los blogs, de que a ti te ha sugerido el Juego de la Oca, tal vez, el método de mis aforismos y has escrito otros pensamientos, otras inducciones o deducciones. Joder, he flipado, oui.

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  9. Ha sido un buen ejercicio,de repente me encontré con que, habiéndo respòndido con mi particular opinión a la primera jugada, ya no podía dejar las otras sin responder.Escribir emi modo de hablar sin voz, pensando bien lo que digo.
    Normalmente la mayoría de los comentarios suelen ser escuetos.
    Pero si lo que he leido da se sí, me gusta contrastar y disfruto con ello.


    Un abrazo.

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