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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








sábado, 13 de agosto de 2011

trece de agosto



A través del blog de la tunecina Lina Ben Mehnni descubro la capacidad de resistencia de los jóvenes magrebíes. Buceando en links encuentro otro blog, éste totalmente en árabe, donde al menos el lema viene en francés: El pensamiento tiene alas. Nadie puede parar su vuelo. Es una frase del cineasta egipcio, ya fallecido, Youssef Chahine. Escuchar frases como ésta de gentes que llevan décadas sufriendo durísimas represiones enaltece las palabras y los sentimientos. Con frecuencia ordinaria, los blogueros españoles, u occidentales en general, usamos y abusamos de ideas, frases y vocablos que, en muchas ocasiones, envejecen porque parece que las envuelves en el tul en lugar de desgastarlas frotándolas contra la roca. Esos blogueros de la resistencia árabe o de mil resistencias con más motivo y causa se dejan la piel en tertulias, rincones, calles, fábricas y manifestaciones múltiples a las que se ven abocados para ejercitar la libertad. Ni que decir tiene que siento predilección por los resistentes laicos, los que hoy luchan contra las dictaduras corruptas y decrépitas de un capitalismo ad hoc, pero que igual lo harán mañana -ya avisan hoy- contra las mayorías políticas de signo religioso que instalarán nuevas dictaduras si se les deja. El pensamiento tiene alas, indudablemente, pero como el pensamiento no es una propiedad abstracta ni volátil, sino que se manifiesta dentro de y a través de los seres humanos, quienes sufren las consecuencias de la incomprensión y de la represión son los ciudadanos concretos y no tanto las ideas flotantes. Y ésta es la cuestión: las ideas, las metáforas y las aspiraciones son eternas aves sobrevolando el paisaje humano. Sólo los hombres que desean que formen parte de su vida cotidiana y responsable, con todo lo que implica de terrenal y arriesgado, las convierten en imparables.



(La fotografía es de Lina Ben Menni, http://atunisiangirl.blogspot.com/ y http://linabenmhenni.blogspot.com/)




6 comentarios:

  1. Resulta obvio, lo he vivido en propias carnes, en la más temprana infancia: un periodo muy enriquecedor para mi persona.
    Intentaré ser breve: Colegio intensivo: Doble bachillerato, el español por libre. Final de las clases 7 de la tarde con dos horas de intermedio para ir a casa, comer y volver. Clases particulares de matemáticas y latín de 8 a 9 hasta 4º bachillerato. Muchos deberes de los tres frentes,ajenos los unos de los otros. Edad: desde los 9
    hasta los 13.
    Tipo de cría: inquieta,juguetona, hiperactiva, curiosa, hipersensible y sobre todo ...... aterrorizada por su madre desde que comenzara a caminar, o sea: simplemente martirizada, amén de bien zurrada, diariamente, porque se rebelaba.
    Siempre pensaba que los mayores además de tontos tenían suerte porque trabajaban menos horas que ella, aunque fuera una niña, y encima mandaban aún siendo inconsecuentes.
    Sentadita en clase, mirando por la ventana pensaba: "Si estuviera presa en una carcel no estaría peor. Nunca me sentiría presa, porque como ahora mismo, nadie podrá controlar mis pensamientos. Y ruego al cielo que no se me noten porque cuando sea mayor tomaré buena nota de todo esto."
    Ya ves, sigue ocurriendo, a todos los niveles y cuanto me alegro que sigan luchando y que no olviden, porque quizás alcancen la fortuna de aquella niñita, si no ellos, al menos sus descendientes, o los descendientes de estos.
    Tan solo somos un eslabón en la cadena de la vida. Hay que intentar por todos los medios que se sanee, por el bien de nuestro pequeño universo.
    Lo siento, ya me enrollé y mira que he intentado ser breve. Beso.

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  2. Emejota. Pero sospecho que no todos los eslabones son iguales. Está por ver cómo evolucionan las cosas tanto por el Magreb como por los países árabes. Pero su futuro es emergente. ¿Y el nuestro?

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  3. El nuestro Fackel es un desastre que solo podemos parar nosotros mismos. Vamos de cabeza hacia una recesión de consecuencias impredecibles si no la logramos parar, y la voluntad política para hacerlo no parece muy clara, solo queda la voluntad del Pueblo, que tal vez, empujado por la situación se decida a imponer su voluntad. De momento lo que parece claro es que el nuevo burro que va a tirar del carro de la nación no estará por la faena. Tal vez precise que tiremos otros de las riendas.
    Saludos, y un abrazo.

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  4. Carlos, como siempre tienes una razón abrumadora. Tenemos que evitar el miedo en el que quieren que caigamos para manejarnos mejor y actuar ellos con manos libres. Mala espina tiene el tema. Esto es una reorganización del capitalismo a escala planetaria donde nunca se vio tan cerca el caos donde ellos son responsables number one.

    Un abrazo y fuerza.

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  5. Todo lo que sube acabará bajando. Totalmente de acuerdo con Carlos. La nuestra fue una subida, quizás apresurada, lo normal dadas las circunstancias, y su resultante una bajada en picado, lo normal dada nuestra idiosincrasia. Beso.

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  6. Ya, pero la cuestión es saber el precio que pagaremos. En Somalia no tienen ese problema. LO TIENE MÁS GRAVE. ¿Irá el Papa a hacer misiones allí?

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