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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








domingo, 14 de agosto de 2011

catorce de agosto



Los Robaiyyat de Omar Jayyam son una fuente inagotable para mí. De meditación, de goce, de sugerencias, de ideas, de conclusiones. Son algo más: apacibilidad cuando me siento inquieto. Claridad cuando me percibo confuso. Apertura cuando me encierra la ofuscación. Alegría cuando la tristeza me descompone. Estímulo cuando el desánimo me acecha. Esperanza cuando siento la tenaza de la frustración. Pero no es un libro sagrado. Es simplemente el libro de un hombre que relativizó su vida y sorteó las creencias en lo absoluto. Hoy, al abrir el librito encuentro al azar esta robaiyyat:

Le dijo a una ramera un jeque: estás borracha,
vas de la trampa de uno a la trampa de otro;
ella contestó: jeque, soy todo lo que dices,
pero tú, de verdad, ¿eres como aparentas?

Inmediatamente pienso en la farsa que la semana próxima se va a producir en Madrid. En el culto a la personalidad a un hombre frágil. En la idolatría a un cuerpo y a una imagen al que los pobres de espíritu promueven adoración. En la parafernalia que suscita gastos desmesurados en tiempos de ajustes de cinturón para los de abajo. Ese jeque rico de la cristiandad que se cree con derecho a arrojarnos a los demás a las tinieblas exteriores, cuando él y sus seguidores fanáticos viven en las tinieblas personales y permanentes, que son las peores. Las que nunca darán luz.

Ciertamente, si los católicos reflexionaran verían connotaciones incluso evangélicas en la robaiyyat de Jayyam. Yo recuerdo una: que las putas nos precederán en el reino de los cielos, dijo aquel profeta, probablemente inexistente, que tanto nombran los directivos y cuadros de la multinacional vaticana. Aquel profeta, posiblemente inventado, al que idealizaron para que no causara más problemas de los debidos en la conciencia de sus seguidores. Aquel profeta del que hablan en abstracto para que el montaje religioso y farisaico no se resienta. Lo siento, me gusta llamar al pan pan y al vino vino, y a la falsedad la nombro hipocresía. La verdad que puede hacernos libres no viene precisamente de esa secta claustrofóbica y castrante para la conciencia de los hombres que desean ser libres.





12 comentarios:

  1. Acorde y sintonía. Ya me estoy buscando el librito. Seguro que lo encontraré absolutamente idóneo. Beso.

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  2. En HIperión, colección poesía Hiperión. A mi es la edición que más me gusta. En las páginas de la izquierda viene en árabe, a la derecha en castellano. Aunque Jayyam nació en territorio selyúcido, actual Irán.

    Buen día catorce.

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  3. Siempre fueron todo lo contrario, ocultación, falsedades, intentando a lo largo de toda su historia poner vendas, cadenas y sufrimientos gratuitos, sin sentido.
    A contra natura, imponiendo su doble moral.
    Ahora llega el palomo blanco a Madrid, con un derroche económico bestial, eso es solidaridad y amor al prójimo como predican?

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  4. Pues preparémonos -después de los acontecido en Gran Bretaña- a escuchar un discurso contra la sociedad enferma por falta de valores espirituales y el relativismo, frente a la Verdad del Catolicismo basada en principios de validez universal. No creo que hable de los verdaderos problemas que a todos nos preocupan, ni de la forma de solucionar el hambre en el mundo, ni de una mayor justicia social. Ni siquiera del verdadero mensaje de aquel Cristo del que tanto hablan y tanto han difuminado, pero que tan buen resultado les ha dado. De todos modos solo serán palabras -o eso espero- y no como en la ocasión anterior, que se llevó de regalo de nuestro Presidente la ley de la educación.

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  5. Ja,ja,ja, permitidme la ironía,¿habeis visto los rostros de los jóvens seducidos, o abducidos por la gran visita? ¿y la de sus lacayos? A mi modo de ver, tienen expresiones y formas de hablar bastante clónicas. Ja,ja, no olvidemos que también ellos tienen derecho a adorar a su ídolo, referente por excelencia de lo más superior del universo. Otros adoraban a los Beatles, los Meatloaf, Madonna, Lady Gaga, etc. y nadie les decía nada. Mucho me temo que resulte ser una necesidad instintiva, quizás del cerebro reptiliano. Claro que habría que preguntarselo a los reptiles primero. Quedémonos en necesidad "mamiférica" que no conozco el idioma de los reptiles, la de seguir referentes, base de todo tipo de educación social.
    Pero, a mi modo de ver, los actuales resultan demasiado...... "livianos", por decir algo y no soltar más barbaridades.
    Ja,ja. Como soy bastante corta, vieja y locatis a mi todos me parecen lo mismo, algo "flojillos" mentales, pobrecitos, pero en distintas ondas. Todos tienen derecho a la vida, ja,ja, aunque sean tontos. ¿Donde está mi caridad, y donde mi amor y donde la condescendencia. Lo ideal sería que no se reprodujeran.
    Huy lamarededeu, que se asoma la svastica por la esquina. Ay,ay,ay, si solo pedimos evolución. Ah si claro... que esto va lento.... pues ya estoy harta.... casi que voy desfilando, por delante, en primera linea de combate que ya me encuentro en ella por ley natural. Ahora solo queda ser consecuente.
    Ufff, ya ves cuan irónica y cruel puedo llegar a ser con estas cosillas. ¿Radical?. Quía, si soy muy pacífica, de veras, que tengo testigos. Ja,ja.
    Quita, quita, que para eso ahora soy una simple hermitaña nómada. Beso.

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  6. Si no lo veo no lo hubiera creído.Esta mañana lo ví. De las torres de Colón, cuelgan a todo lo largo, dos pancartas gigantescas rectangulares con el lema de "unidos en la fe" o algo por el estilo. En las sandwicherías hay pilgrim-menús; hay jóvenes "sobradamente preparados", sensatos, "sanotes" ataviados con ropa ligera y deportiva con escarapelas del asunto, por todos los lados. No parece que su corazón esté angustiado por Somalia, ciertamente puede estarlo pero no lo parece como tampoco lo parece el mío, eso es verdad. Hasta aquí es lo que puedo decir, porque es tanto lo que quisiera decir, pero tengo la sensación de estar en una pesadilla rodeada de clones, conchabados entre ellos, y que cuando quiero hablar o gritar para pedir explicaciones,para decir "no os dáis cuenta chavales de que estáis manipulados por una mano negra" una afonía total me lo impide y no puedo salir corriendo porque los pies me pesan como plomo. He vuelto a casa "sin volver en mí", realmente afectada y preocupada porque esto es lo que nos rodea "sin notarse", todos los días. No hay solución,pues los métodos-medios de programación de masas organizan lo que sea, desde esta repugnante ofensa a la coherencia de unos ideales, hasta el concierto de David Bisbal, o lo que haya interés en organizar y dirigir. Hay tmbién algo que no ví, pero me lo han contado, y es al parecer unas largas hileras en el parque del Retiro, de confesionarios, tipo tiendas de campaña o de indio, no recuerdo bien. Claro está, en mi opinión, que dentro de unos lustros, la hegemonía católica pierda la batalla y el que mande entonces sea el islamismo, y entonces ya si que sería la pesadilla realidad.

    k

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  7. Balbi, nos devora esta gente y sus comportamientos. Pero recordemos que son los mercaderes del Templo.

    Buen día. Gracias por tus palabras.

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  8. Carlos. Las batallas dialécticas (como poco, porque pueden venir más contundentes y vindicativas) nos harán fuertes, permitirán que revisemos nuestros conceptos y nuestra defensa de la razón. No les temamos. Ellos nada guardan la ropa siempre, pero no pasarán.

    Sus cristos y evangelios les importa un bledo, nunca les importó. Solo basta mirar la magnificencia del pasaado, su extensión de dominio y poder y tener a la sociedad a sus pies. Por eso odian la Laicidad.

    Salud, hermano.

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  9. Emejota, me parece magnífica tu manera espontánea de expresarte. Para no envenenarme demasiado conesa estética de "pretendidos postmodernos" prefiero ver poco. Han concebido como "una misión" la visita y parafernalia. ¿Y qué? Movilizan con el buen tiempo a millones de todo el planeta. ¿Y qué? ¿No lo hacían los fascismos también? Dar sensación de seguimiento de influencia, de poder, de que son muchos...me parece de lo más pobretón mentalmente, de lo más miserable y soberbio. Igual que viene, se irán.

    Pero me irrita ese boato, ese culto al dios de carne, ese doblegarse los poderes laicos, esa falta de sensibilidad en momentos duros tanto en unas partes del mundo como en otras. Y el olvido de la pobreza, de la hambruna, de los despidos, de la miseria.

    Son INMORALES ABSOLUTAMENTE.

    Un abrazo.

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  10. Karmen, no te inquietes demasiado por el bien de tu salud (me lo digo a mí mismo también) Es propio de estas fastuosidades fascistoides, totalitarias. Están crecidos, pero ya digo: vendrán, adorarán a su becerro de Oro, nunca mejor dicho, si pueden arrancarán algún bien colectivo de nuestra sociedad (el gobierno cede en todo) por vía leyes, cesiones, etc. Yo creo que son manifestaciones propias de la debilidad. Juntar masas ¿para demostrar qué? ¿Proyección mediática? Salvo los suyos, los demás lo consideramos injerencia, afrenta, avasallamiento, gasto exagerado... Están viviendo su "mística colectiva", poniendo en marcha todos sus resortes. Ya se irán, pero van a ser cuatro días. Yo, al menos, que no vivo en Madrid, con no poner la puñetera tele...

    Calma. Karmen, mucha calma.

    NB. Por cierto, no consigo colgar comentarios en tu blog, pasan cosas muy raras. Tal vez deberías habilitar los coments como VENTANA, a ver si así deja.

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  11. Gracias Fackel, por tus palabras sosegadas, pues en estos momentos de muda indignación, uno se torna tirano y comete lo que quiere combatir. De lo de los comentarios, ni idea tengo de lo que haya pasado, pues yo no he tocado ningún "botón", ni habilitado ni deshabilitado nada. De eso de la ventana, tampoco sé ni que existe. Pudiera ser, porque a mí alguna vez me ha pasado, que le das dos veces y si te fijas,abajo ya están abiertas las pestañas y sólo es cuestión de pinchar en una, bueno yo no entiendo nada de esto, así que ya se arreglará solo. Te agradezco tu interés de todas formas.
    k

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  12. Karmen, a pesar de nuestras indignaciones con causa lo que tenemos que fecundar son los razonamientos siempre, y me lo digo primero a mí mismo, que soy propenso al enfado repentino.

    Un abrazo.

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