.

.

La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.







viernes, 29 de julio de 2011

Qué buenas son las hermanas ursulinas...


No sé si somos imbéciles o simplemente incautos. Me desperté ayer con la noticia de que la Banca está aplicando las propuestas críticas del 15M. ¡Nada menos! Y nosotros, los tradicionales, creyendo en la democracia de parlamento formal y burocracia real. Los titulares: que el Santander, receptivo a las protestas y exigencias del movimiento de indignados, ofrece a sus clientes en paro o con bajada de ingresos la posibilidad de aplazar el pago de su hipoteca. Tanta sensibilidad me abruma. No sé si pretenden que recuperemos la fe en el sistema únicamente o que vayamos corriendo todos a solicitar el dinero. Claro que tanta bondad, sacrificio y entrega de ese banco enseguida ha sido contestado por el otro grande. El bombo y platillo en la prensa de ayer ha sido respondido con el charanga y pandereta de hoy por el BBVA. Que nosotros ya lo veníamos haciendo, oigan, andan diciendo los del segundo imperio bancario español, que ya veníamos ayudando a los hipotecados, que lo importante es el cliente (sic) Que siempre hemos sido comprensivos y la caridad es uno de nuestros lemas intrínsecos, aunque no se vea, por aquello de que lo que hace tu mano derecha que no lo sepa tu izquierda. Etcétera. ¿Quién saltará mañana con nuevas ofertas generosas? ¿Quién da más por menos? Voto a bríos, si precisamente ese principio no puede ser una práctica de la Banca, me digo. Si lo prohíbe la tendencia natural del enriquecimiento. Pues sí, seguro que mañana otra entidad saltará al ruedo de los crédulos con una medida radiante. Corre, Pepe, vamos al banco, que lo regalan todo, será la voz de los españolitos con la soga al cuello durante los próximos tiempos (de aquí al lunes sólamente, que Obama está a punto de pinchar y el Imperio en la antesala de la suspensión de pagos )

14 comentarios:

  1. La banca conoce muy bien esa canción que dice a sus clientes: "Sin ti no soy nada", y que nos la han inyectado en vena.
    Pero ¿sabemos nosotros lo que seríamos sin la banca?
    Buena entrada.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Pues no, Túconmigo, no sé si sabemos. Pero a mí me gustaría imaginarlo. Oye, ¿sabes que me pongo a la tarea y me faltan ideas? ¿Será que la dosis inoculada no me permite ya liberarme de la adicción?

    Homo bancarius, somos, nombre en latín del vulgar cliente pringado.

    Gracias por tu aportación. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Con la idea que da el comentario de Túconmigo sugiero aportaciones en este post bajo el epígrafe de ¿SABEMOS LO QUE SERÍAMOS SIN LA BANCA? o ¿NOS IMAGINAMOS CÓMO VIVIRÍAMOS SIN LA BANCA? A ver qué se nos ocurre a los transeúntes.

    Gracias, Túconmigo.

    ResponderEliminar
  4. Jajaja. Excelente post. Trabajé durante muchos más años de los que soportaba (ninguno) en una de las entidades que has citado. Y te digo que sí, que eso, que son almas caritativas, generosas y desprendidas. Que su labor altruista se hace en silencio y anónimamente, que son una patronal magnánima y empresas de servicios sin ánimo de lucro.
    A mí me siguen pagando, ahora por no ir. Un buen pellizco menos pero me sirvió para comprar mi tiempo y mi libertad personal y de movimientos.
    Y digo yo que ese trato exquisito a empleadillos de base y clientes no será por lo que les conviene y se ahorran, sino porque está en su naturaleza ser así de espléndidos y ejercer de benefactores de la humanidad.

    Un abrazo, Antorcha. ;-p

    ResponderEliminar
  5. ¿Aportación de ideas? Bueno, yo he logrado, en cierto modo, vivir sin ellos y le puedo asegurar, apreciado Antorcha, que no se está nada mal. Es un poco consuelo de tontos, pero a mí me ha pasado como al del chiste del que va con un yunque por el desierto y al que, cuando le preguntan que por qué lo hace, contesta que si viene el león, suelta el yunque y así corre más rápido. Solté el yunque hace casi 5 años y, desde luego, corro mucho más deprisa.

    ResponderEliminar
  6. Sin la banca no hubiera despegado la Revolución Industrial, ni el capitalismo, tal y como es vivido hoy en día. El problema es que la banca se ha olvidado de su trabajo y misión inicial, que era dejar dinero a quien no tenía cobrando por ello unos intereses razonables, y ha pasado a jugar con el dinero de los que no tenemos, especulando con él para multiplicarlo en poco tiempo y obtener grandes beneficios para quien ya tenía dinero.
    El problema está cuando alguna vez falla (porque siempre hay riesgo cuando se juega en un casino) y se produce una crisis. Entonces recurren a quien hasta ese momento no querían que interviniera para nada: el Estado (que somos todos los pringados), para que le provea nuevamente de fondos, o amenaza con una quiebra del sistema. El gobierno, si es timorato, cede; si fuera valiente, nacionalizaría la banca, encarcelaría a sus directores y todos los que han intervenido en el fraude, reteniendo todo su patrimonio y recuperaría el dinero de los paraísos fiscales. Es la diferencia entre España y Finlandia (aparte de otras muchas más, por supuesto).

    ResponderEliminar
  7. Es que es buenísima la idea de los banquitos, oiga. A ver quién innova más, ¿alguien le arreglará el percal a aquellos a los que se han concedido créditos, sabiendo de antemano que no podrán pagarlos?

    ¿SABEMOS LO QUE SERÍAMOS SIN LA BANCA?
    Pues cautos, seríamos, porque no se gastaría más de lo que se tiene (mentalidad pragmática obliga). Y por el otro, viendo la situación actual, un poco más libres. Además, se me ocurre que si no existiera la banca, quizás estaríamos más cerca de abolir las clases sociales, en función de un sistema más igualitario, digo, ahora que ya sabemos lo que sabemos.

    Salud!

    ResponderEliminar
  8. Freia, me imaginaba que la Banca era como bien describes. Un paraíso (que se nutre de otros paraísos, claro) Pero me alegro que estés liberada de la obligación, que más vale disponer de tiempo y de libertad. Todo es una entelequia, pero encima tener que aguantar un trabajo (yo sé lo que es trabajar muchísimos años sin fe ni esperanza ni caridad) es lo del yunque que dices. Y gracias si sobrevives.


    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  9. Carlos. La Banca ya viene desde antiguo. En el Renacimiento español sirvió para los créditos de las guerras de nuestro excelso Emperador Carolus. El calvinismo lo entendió mejor que los católicos e hizo prosperar antes y mejor el capitalismo en ciertos países de Miteleuropa. ¿Con la Revolución Indusrial? Naturalmente, industriales y banqueros se retroalimentaban. La Banca ha escalado y se ha pasado, como bien dices, aspirando a sobrepasar a cualquier actividad productiva directa. Puede ser su mismo ahorcamiento. Lo que no se sabe si nos arrastrará a todos o se encontrarán fórmulas correctoras de replanteamiento. Si sólamente es cuestión de táctica no me convence.

    Lo de utilizar el Estado cuando conviene...la culpa es de los ciudadanos por permitirlo (por supuesto de sus representantes políticos también, como gestores) Además de una aberración e sun insulto y un despotismo sin igual.

    Donde dices Finlandia, ¿quieres decir Islandia?

    Salud, y habrá que decirles a los banqueros (y otros): ¿Hasta cuándo, Catilina, piensas abusar de nuestra paciencia?

    ResponderEliminar
  10. Ataúlfa, no quisiera confundir deseos con realidades. De verdad, me cuesta hasta tener tu imaginación. Esto de la relación economía-sociedad se ha convertido en una serpiente peligrosa, qué serpiente, dragón de no sé cuántas cabezas, que se alimenta de ciudadanos, clientes, obreretes, empleadillos, tenderos en decadencia, empresarios pequeños metidos a competir sin suerte...

    Mira que uno desearía como tú que no existieran las clases sociales, pero me temo que es una constante vinculada a la especie y su evolución no ha dado otra alternativa. De momento. Superamos a los artrópodos en el dominio de la Tierra pero ya no veo tan claro a dónde va a llegar la especie.

    Salud, pues, y mientras tanto.

    ResponderEliminar
  11. Solo puedo añadir dos palabritas para hacer el comentario: "Naturaleza humana" = naturaleza en supuesto proceso de desarrollo (desde luego, no emocional) alejada de la naturalidad, naturaleza ignorante. Los ignorantes redomados tan solo pueden aprender a través del dolor.... y aún así....
    y que conste que conozco muy muy bien la banca pública a través de mi progenie, desde estamentos "internacionales". Beso.

    ResponderEliminar
  12. Donde dije Finlandia, efectivamente era Islandia. Ya se sabe; a buen entendedor...
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  13. Emejota. Siempre me pareció que la naturaleza humana era un continuum (como todo tipo de naturaleza y materia) en cambio y devenir. El que la vea como algo cerrado y concluso, está listo.

    Gracias por tu perspicacia.

    ResponderEliminar
  14. Carlos, era simplemente porque soy muy despistado y tal vez por Finlandia pasara algo nuevo y no me había enterado...Gracias. Y disculpa.

    ResponderEliminar