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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








domingo, 10 de octubre de 2010

Pregunta sin respuesta


¿Por qué no me abren de par en par? ¿Por qué no me reciben? ¿Por qué este modo velado de insinuarse conmigo? ¿Por qué esta reticencia en no dejar que les cubra? ¿Por qué dejarme frágil aquí arriba, si vengo de la inmensidad que les hará extensos? ¿Por qué esa insistencia en desconocerme? ¿Por qué ese error de abortar a esta preñada que les ofrece la vida? ¿No quieren que pare mis mejores hijos y se los entregue? ¿Por qué no me miran a la cara? ¿Por qué les doy miedo? ¿Les preocupa que les deslumbre? ¿No es más ceguera ese pozo en el que se mueven de una parte a otra sin saber llegar a ninguna? ¿Por qué dejar la estancia en las tinieblas de la confusión? ¿Por qué ese gusto malsano de andar tanteando sin comprobar lo que palpan? ¿No quieren saber lo que tocan, ver lo que aman y descubrir lo que importa? ¿Por qué insisten en ignorar lo que hay fuera y no han visto jamás? ¿Por qué prefieren el abismo? ¿Por qué se dan la espalda? ¿Por qué me dan la espalda? ¿Por qué dudan tanto si yo me entrego sin reservas? ¿Creen que están mejor acogidos ahí abajo? ¿Por quién? ¿Creen que sin mí pueden llegar a reconocerse unos a otros? ¿Lo han logrado alguna vez? ¿Creen que es suficiente con que me dejen asomar tibiamente a su oscuridad? ¿No les parece insuficiente? ¿Qué les espanta, qué les obnubila, qué les sujeta a su propia negación? ¿Qué voces son esas que claman por espantar mi humilde visita? ¿Creen que porque crezca el griterío me harán desaparecer? ¿Por qué temen los hombres la luz? La pregunta es antigua. La respuesta es urgente.



(Dedicado a quien ha tenido el día denso. Fotografía de http://joachimmalikverlag.blogspot.com/)

15 comentarios:

  1. Yo no he tenido el día denso, pero sé de días densos y de buenas prosas. Jamás tantas preguntas aportaron tantas respuestas.

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  2. "No estamos preparados para lo que nos hará la luz", verso de la poeta argentina Alejandra Correa.No se me ocurre nada más.
    cordial saludo
    k

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  3. Estamos tapiados, y no valor para derribar ese muro pecho adentro.

    Condenación

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  4. Pues es porque les reflejas. Al rechazarte se rechazan y se rompe la dialéctica natural que deja entrar la luz en la sombra.
    Veo que cada vez somos más los sumados al atillo de los cruzados.

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  5. Lluvia de Estrellas11 octubre, 2010 22:18

    La luz nos ciega y en el claroscuro, como tú bien sabes, surgen los monstruos.

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  6. Ramón. Las preguntas crecen en relación inversamente proporcional a la negación de la búsqueda de respuesta. Hay dejadez ytemor.

    Gracias.

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  7. Vaya, Karmen, qué bueno. No conocía a la poeta argentina y, por lo tanto, ni sospechaba de esa aseveración tan sugerente. Dime en qué poemario de la autora viene.

    Ya se te ocurre bastante, y eso que me aportas me hace padecer más sed.

    Un abrazo.

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  8. Stalker. Tal vez vivamos en una auto-opacidad. Pero si es un tapial podremos derribarlo, si es cemento necesitaremos cargas más efectivas. Si se trata de un muro invisible, no quiero ni pensarlo. Los muros que no se ven ni se palpan ni se sabe de ellos, pero están ahí, son los más peligrosos.

    Todo me lleva a concluir: qué poco hemos sabido, qué ignorantes somos, qué poco hemos reflexionado más allá de tomar el tranvía de un modus vivendi relativo.

    No necesariamente nos condenaremos. NO.

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  9. RAB. No entiendo esa frase que habla de los cruzados. ¿A qué te refieres?

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  10. Lluvia. ¿Siempre es cegadora la luz? ¿O es nuestra mirada que no sale de lo oscuro o de un espacio de mala visibilidad lo que nos vuelve miopes e incluso ciegos?

    Y...suponiendo que sea inevitable la aparición de los monstruos en los períodos de grande scambios, ¿podemos reducirlos, volverlos insignificantes, domeñarlos, aplastarlos?

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  11. Aquí va el enlace al post de su blog en el que se lee esa asombrosa afirmación, y otras intuiciones

    http://antesdequeanochezca.blogspot.com/2010/04/doscientos-sesenta-y-uno.html

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  12. La luz sólo nos permite vislumbrar los peldaños. El siguiente tramo seguro que está más iluminado. ¿Dónde nos llevará?
    Preciosos escalones por cierto

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  13. La metáfora, donde tú quieras.

    (Si quieres ver una imagen más amplia del entorno, aun a riesgo de destruir y deconstruir, o situar, depende, la ventanuca en las tinieblas, pincha en el autor de la foto que cito)

    Salud, Aragonítico.

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  14. Existe un monumento en Portbou, donde murió Walter Benjamin, dedicado al autor. Te recomiendo que busques la imagen, porque estando allá adentro me hice muchas preguntas como las tuyas. Vuelves, siempre al mito de la caverna platónica.
    Se me ocurre que mucha gente no podría soportar la luz por verdadera y por eso prefieren el engaño.
    Un abrazo fulgurante!

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  15. Ataúlfa. Claro, es una fenomenal metáfora. Sigue en vigor. Por ejemplo, el tema estrella de estos días, el rescate de los mineros sepultados de Chile. La gente prefiere ver el reflejo (al son de todos lo merda, digo los media, de este mundo) El espectáculo, la emoción parcial, la manipulación, el acompañamiento, el trajín, las oraciones y rezos (sabía que Dios nos iba a salvar, dice uno de los mineros)...¿Cuántos telespectadores se están cuestionando la propiedad y condiciones de trabajo, la plusvalía, etc. de las minas y mineros? ¿Cuántos telespectadores dirigen su mirada al corazón del abuso? Eligen no preguntarse sobre la verdad.

    Buscaré el monumento a Benjamin (qué terrible, a punto de salvarse y cae al borde de este país injusto y selvático)

    Gracias por iluminar.

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