.

.


La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








viernes, 11 de junio de 2010

Aforismo de los sueños traicionados


Siempre tiene a punto sobre la mesilla una libreta para apuntar los sueños. Pero las páginas están en blanco. Cada día, al levantarse, pasa una nueva página, aunque nada aparezca escrito en la anterior. Al acabar el cuadernillo, pone en la tapa de atrás un período de fechas y lo guarda en un cajón. A veces echa mano de alguna libreta atrasada y la hojea. Incluso se demora en el pulso de sus dedos sobre las hojas blancas. Cualquiera pensaría que no sueña. O que no recuerda. O que ha perdido la cordura. Sin embargo, sus sueños son muy fecundos. Incluso muchas mañanas recuerda con extraordinaria viveza lo acontecido tras la frontera. Entonces toma el lápiz, mira la luz del flexo y vacila. El argumento discurre a través de su cerebro despierto, nuevamente, como si se tratara de un sueño gemelo. Le parece demasiado intenso lo vivido dos veces como para desvirtuar su sentido al transcribirlo. Suele quedar impresionado y cualquier intento por editarlo lo considera una traición . Una vez le dijo en confidencia a una mujer ocasional que no podía soportar que los sueños no se reencarnaran en la vida ordinaria. No puede despechar el ritual por el cual deja el lápiz y la libreta a un lado, con la página huérfana. Hace esto porque necesita escenificar para sí mismo su propio vacío.

2 comentarios:

  1. Ocurren fuertes conmociones en los sueños. Es el otro lado del espejo. Cuántas cosas están ocurriendo en el otro nosotros. Es un acertijo que espera ser resuelto. Pero necesitamos toda la vida para resolverlo. Mientras, atravesamos a este lado, el horror vacui. Asumimos el "estar perdidos" y vivimos así. hacia adelante. Sin miedo a la intemperie y el desafío porque no tenemos nada que perder. Se abre ante nosotros una verdad a habitar...En la página hay cosas que no se pueden escribir...

    ResponderEliminar
  2. Say. Lo interpretas divinamente. Las páginas de la libreta permanecen sólamente escritas en el tiempo y en el espacio del sueño. Su transcripción, si la lleváramos a cabo, en esta orilla sería también transgresión. Y cuando escribimos...ya es otra cosa. Tal vez ficción.

    Gracias por pasarte. Buen descanso.

    ResponderEliminar