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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








martes, 4 de mayo de 2010

Un cuento africano de serpientes


Cuando el hombre salió aquella mañana a la calle se encontró con que la serpiente que vivía a la vuelta de su choza no acertaba hacia dónde dirigir sus pasos.

¿Por dónde es el camino?, preguntó ella.

Se supone que eso tendría que habértelo preguntado yo, que eres la poseedora del conocimiento, le respondió el hombre.

Pues no siempre. Hoy mismo me he desovillado confusa y por eso te pregunto a ti, que tanto me buscas, insistió el saurio.

Pues mira, tampoco estoy muy seguro, pero si quieres, vamos juntos a encontrarlo, añadió el vecino por ver si la idea de caminar con un humano no le agradaba a la serpiente y así se la quitaba de encima.

La serpiente, sorprendida de que alguien se mostrara afable con ella, dejó de reptar dubitativa, se irguió todo tiesa y con mirada ladina y seductora como de costumbre, no exenta de cierta pizca de dulzura, le dijo:

De acuerdo. Puesto que tú me llevas incorporada a ti desde hace tiempo y yo me enrosco en tu interior todas las noches cuando duermes, pongámonos en marcha.

Nadie lo observó, pero la mirada del hombre se clavó en la zona más profunda y alejada de los ojos de la serpiente. Y, desde entonces, caminan juntos.

4 comentarios:

  1. Es lo que tiene de dolorosa la sabiduría, te hace consciente de la propia ignorancia.

    Sin primavera todavía.

    Fuerte abrazo.

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  2. Tenía ganas de que dieras señales de vida. Uno piensa lo peor en estos tiempos de tribulación (y no te traigo a colación al iluminado de Loyola)

    Desde el punto de vista de su ejercicio sobre los neandertalenses, sapiens y otros que no sepamos, desde luego la primavera no ha llegado. Pero está ahí. La floresta ha irrumpido bestial y omnipresente. Yo la he visto y la voy sintiendo.

    Sólo nos queda que reverdezcamos nosotros.

    Salud y un abrazo.

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  3. No sé cuantas veces lo habré leido
    No entiendo el cuento...
    Glub.

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  4. Pues no sé contarlo de otra manera, Aquí. Insiste en la lectura, y si no, no pasa nada.

    Gracias.

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