.

.


La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








sábado, 6 de febrero de 2010

Frente al muro

9 comentarios:

  1. ....un no-hacer ante el no-muro.,
    ¡carajo!.... la puerta al otro lado.
    feliz ensueño.

    ResponderEliminar
  2. sí, quizá sea nuestra propia sombra la que nos haga ver que jamás podremos conocernos del todo.

    un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Pues en alguna parte tiene que estar la puerta, Tula, en alguna parte. Pero, ¿habrá que recorrer mucho trecho para encontrarla?

    Buen dominguete.

    ResponderEliminar
  4. Mariel. La propia sombra nos indica mucho. Pero ese sugerirnos que tal vez no logremos conocernos nunca del todo es para mi un aliciente. Simplemente para no abandonar. No quiero que me pase como al hombre que perdió su sombra, jaj.

    Beso. Y que transites el domingo cálidamente (calidez interior sobre todo)

    ResponderEliminar
  5. Muralla china ¿patrimonio de la humanidad?
    Muralla romana ¿patrimonio cultural, reclamo turístico?
    Muro de las lamentaciones ¿el derecho al uso de la fuerza en legítima defensa?¿a cabezazo limpio expiando culpas?
    El muro es la consecuencia práctica de la exclusión por razón de no pertenencia, y en muchos casos el que lo construye no tiene opción a decidir en qué lado del muro estará.
    Los hombres olvidamos fácilmente, y convertimos en algo digno de admiración lo que en otro tiempo fué causa de dolor y sufrimiento de comunidades enteras. La economía es excusa suficiente como para ello; el sector turístico mueve millones.
    Hay muros protectores, sí. Cómo los principios personales, o comunitarios. Son, sin embargo, altamente vulnerables frente al afán constructor de los consabidos o "condesconocidos" imperios.
    Ahora estamos con el muro de lo nuclear...derribándolo, claro. Bah, al final será hasta saludable. Lo que tendremos que ver, madre mía.
    A nivel personal, los muros, son otra cosa. Por razón de no querer pertenecer a...y optar por el claustro interior. Buena eleción, me apunto!
    O,tal vez, por imposibilidad de acceder al mundo de los otros, que como propietarios de la "verdad", normativizan el bienhacer o el bienpensar. En ese caso, observar su triste decadencia, será un placer inenarrable. Pués todo lo enmurallado, por razones de naturaleza propia, acaba pereciendo ahogado por falta de aire.
    O, tal vez, el muro interior sea...

    En fin, Fackel...dan de sí cuatro ladrillos, eh?

    Buen domingo tengas, amigo.

    ResponderEliminar
  6. Fackel:..¿quizás el camino es la puerta?.

    ResponderEliminar
  7. Sagardiana. Impresionante. Has hecho todo un recorrido por el mundo de los muros. Nada más puedo aportar. Porque además, comparto tu visión de águila pirenaica. Todo eso que dices es. No posible o probable. Es. Ayer me he enterado de que el último muro del planeta lo está sublevantando Egipto, nada menos que un muro subterráneo (me pica la curiosidad de saber cómo es técnicamente la obra) para que los palestinos no hagan túneles por donde circulan hasta ahora mercancías, armamento, etc. Tremendo.

    Ya ves, tal como decía Aragonía, el muro sugiere mucho. No son necesarias las palabras ante el poder de su existencia o de su imagen. Por cierto, podría haberlo titulado ceci n'est pas...un muro, jaj.

    El muro...cuatro ladrillos, que no son solo cuatro, sino además una manera de ponerlos, da para reflexionar. Sólo una duda, o mejor algo que ha quedado impreciso. Eso que dices de que el muro interior sea...

    Besos.

    ResponderEliminar
  8. Tula. Donde hay sombra de hombre hay hombre. Donde hay hombre hay camino. Donde hay camino hay tránsito. Donde hay tránsito hay puerta. Donde hay puerta hay horizonte. Donde hay horizonte hay posibilidad.

    Podría ser del Tao, pero lo añado de mi cosecha.

    Abrazos.

    ResponderEliminar
  9. cucha!! te ha quedado bien, tu también eres Tao.
    ensueña mucho.

    ResponderEliminar