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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








martes, 17 de marzo de 2009

Claroscuro


Y los silencios
delicados y arrebatados silencios

preñada tensión
espacio donde gime el vacío

acompasado desasosiego
de los días huérfanos

un ariete de calladas preguntas
incapaces de derribar tu fortaleza

fermentación de gestos



(Eikoh Hosoe, foto)

4 comentarios:

  1. Me ha gustado especialmente este poema, Fackel, esa fermentación final...

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  2. Tanto se fermenta en los silencios, Stalker...

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  3. Sobre todo en los silencios cómplices y cobardes, Fackel.

    Ardo de indignación por lo que pasó ayer en Barcelona.

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  4. Stalker, te percibo sensible en extremo. Siempre hay silencios cobardes o de no querer complicarse la vida.

    ¿Cómo viste lo acontecido ayer en Barcelona? A veces uno piensa que Parménides andaba equivocado, que nada cambia y que todo permanece. ¿Qué opinas?

    (Ah, y no olvides que hay silencios también repugnantes, los de los buitres que merodean en el entorno político español con sed y avaricia por dirigir de pleno los destinos del país, y para asegurarse sus beneficios privados de paso, verdaderos oportunistas y a la caza y captura de los errores y dificultades de cada ciudadano)

    Endevant!

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