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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








martes, 3 de febrero de 2009

Ícaro


Vaivén de oleaje enloquecido
Al borde de tu furor
¿qué puedes ofrecerme
más allá de la espuma
y de ese constante golpear mi sangre?



(Fotografía: Martín Stranka)

2 comentarios:

  1. Excelente...
    Temor,icontenible locura,eso me produce esa imagen.

    Beso

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  2. Gracias, Ocre, por pasar por este cuaderno.

    Sí, hay mucho de locura en el vivir al borde. Temor, temblor. Difícil equilibrio. No se ha llegado a ese punto para dar marcha atrás. Permanecer parado es una opción, mas no eterna. Temblor, temor. La tentación de Ícaro acecha. Y como tal, el riesgo. Y después, ya se sabe. Acaso la escritura sea la última respiración. Otra forma de vivir al borde.

    Buena noche, buen atardecer austral.

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