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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








sábado, 6 de septiembre de 2008

Fondo


En el fondo marino que sujetas
en la concavidad de tu palma
florece
la redondez de un mundo
cuya geometría es aparente.
Brillos e irisaciones.
Destellos y formas.
Colores y abismos.
Los espacios se imbrican
se sepan o no habitados
en tu mano de demiurgo
lúdico.
Crees ver en él
las razones de la vida
como si éstas yacieran en el registro
de un destino.
Te tienta arrojar la bola
al vacío
y mirar cómo se pierde en su ascensión efímera.
Pero te basta con contemplarla;
y al sopesar la densidad de su superficie
sin límites
sueñas
ingenuamente
que alguna vez creaste el universo.

4 comentarios:

  1. El fondo oceánico en la palma de la mano, sí, también podría ser...

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  2. ...el cielo y la tierra...océanos y firmamentos...los extralímites de los humanos...los extremos...mis espacios deseados...

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