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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








miércoles, 12 de septiembre de 2007

Eterno Zawinul














Esta noche sólo se me ocurre escuchar Historias del Danubio. Tal vez no es lo más genuino de Joe Zawinul, muerto anteayer. Pero es lo más reposado y tiene carácter de homenaje. Historias del Danubio es música clásica total, pero regida por su elaboración eléctrica tan particular. Cuando escucho esta composición pienso en Dvorak, en Smetana, incluso en compositores norteamericanos. Y tiene también sus toques étnicos evidentemente, al fin y al cabo son historias danubianas ¿no? lo que pretende recoger.


A Joe Zawinul se le ha conocido sobre todo por el jazz constantemente evolutivo, primero llegando hasta Miles Davis o actuando con Dina Washington, y más tarde con el jazz de fusión más rockera. Un trabajo inagotable en cantidad y calidad. Un artista de la instrumentación de tecla que no paró de crear, hasta convertir su magia en algo tan portentoso que de él decían hasta sus enemigos musicales: “Toca eléctrico, suena acústico”. Más allá de tu desaparición física, híbrido Zawinul, te seguiremos escuchando.





5 comentarios:

  1. Pues tienes que descubrir la parte más jazz - jazz de Zawinul. Aunque también sus desviaciones lógicas por el lado étnico son interesantísimas, el jazz es sorprendente. Saludos cordiales.

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  2. Alex, haré lo posible por enterarme. No es un autor que haya conocido mucho, pero en lo poco que descubrí me entusiasmó y lo tuve en cuenta. Al fin y al cabo las vidas de los artistas se diluyen pero queda su obra. ¿También en los no-artistas, verdad? Pero esto es más subjetivo y pertenece a la agenda personal y casi secreta de cada uno. Gracias por tu opinión.

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. Decía que me alegro de compartir contigo algo más: la música de jazz. Decía que creo que Zawinul ha aportado su granito de arena (no hay que exagerar) a esta idea hegeliana, que se desarrolla como una creación colectiva y que es el jazz. El jazz pide la vida, pero ofrece vida. Y no hay sino ver los rostros de los músicos en el éxtasis creativo...son llevados por la música, a la que han decidido ofrecer sus vidas. Pero el jazz está siempre por encima de los músicos.

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  5. ¿Swing? ¿Mística? ¿Pathos? Tal vez no idénticos sino análogos términos por donde o desde donde o debido a...transcurre lo extático. ¿El jazz por encima de sus fautores? Puede, pero estos son prometeicos, roban el fuego y lo convierten en jazz. El arte, hermano, siempre está por encima (o más allá) de las Iglesias. Pero en el jazz...ni se sabe. Gracias y buenas noches. PD. Mira, esta noche me apetece Charlie Parker, necesito fuerzas ajenas.

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