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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








miércoles, 7 de marzo de 2007

Arañazo


Está terminando un esbozo y se deja llevar por el cromatismo de sus pensamientos. ¿Qué fue primero? ¿La velocidad de las apetencias que sementaron su desasosiego o la habilidad de sus manos trazando signos y líneas? Sucedió hace mucho, cuando apenas el mundo surgía a su alrededor y él ni siquiera había entrado en el aprendizaje. Tantos años después se pregunta si ha avanzado. No pone en duda el movimiento que le ha llevado a vivir sumergido en una espiral hasta cansar sus ojos y oscurecer su ceño. Se ha mudado de lugar en múltiples ocasiones, ha visitado países, ha conocido escuelas importantes, ha elaborado un estilo, ha dominado técnicas, ha probado otras rutas creativas, se ha trasladado huyendo de guerras, está vinculado a una mujer. Pero ¿qué ha avanzado él más allá? ¿Habla sólo del aprovechamiento la parábola de los talentos? ¿Vivir ya es conocer? ¿Fue su primera memoria la mejor creación de sus manos? ¿Se le está escapando el mundo? ¿Es su propia obra el destino que le justifica y que le debería tornar tranquilo? Pero él no conoce la calma. Se sigue viendo con la misma inquietud de niño, y se hace preguntas como si estuviera empezando. ¿Cuántos niños habrá dentro de él? ¿Dónde hallar las respuestas? ¿Sólo en ese delgado perfil donde la luz y la sombra se enhebran mutuamente? Se siente inmensamente abatido. Mira con los antiguos ojos de la evocación aquel lejano río desde cuya orilla preguntaba. Toma un libro desvencijado. Lee un poema de Novalis, aquel que dice

Todo recuerdo
es el presente.

Ha arrojado el carboncillo entre las resmas de papel. Las araña con sus uñas ennegrecidas.

2 comentarios:

  1. Importantes preguntas que deberá contestarse él mismo.O quizá no haya una respuesta certera
    Buenas moches

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  2. Buenos días. Tu relato por entregas tiene su punto. No dudo que puedes hacerlo casi eterno, ¿o sólo hasta que se te acaben los cuadros de Hammershoi? Pero un cuadro no se ve solamente una vez, como no se leen de manera única los textos. Ya voy captando tu particular enfoque sobre ese pintor, que en Barcelona todavía no hemos visto muchos. Salut.

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