"...Y es que en la noche hay siempre un fuego oculto". Claudio Rodríguez





domingo, 19 de noviembre de 2006

Otra noche


Otra noche, de nuevo. Del día te separa una luz ausente. Dónde la serenidad. La mirada se abre de golpe. Los ojos se abandonan a la obscuridad y lo ven todo. El cuerpo se llena de relámpagos. Los colores mordisquean los músculos. Transfiguración de la piel. Un recorrido en plenilunio inquieto. Tírate, estírate, diluye los huesos, deja de respirar. Envuélvete como planta trepadora que cae desde el alféizar. Crucifícate arrojado a tinieblas sin geometrías. Abre la boca al viento que penetra por la ventana. Estás degustando su gelidez. Distorsiana tus piernas. Cubica tu sexo en el alfabeto inútil. Contorsiona tus brazos. Esas manos abiertas se contraen y se vocean de un extremo a otro de tu mismo suelo. Estás sobre ti mismo. Te sientes bajo ti mismo. No sabes si entras o sales. Un rayo traslúcido te taja. Eres todo chillido. Caes. Todo calla. Eres lo que no eres.


(Acompaña a la noche una pintura del artista polaco Marek Zulawski)

2 comentarios:

  1. Totalmente salvaje, desgarrado y ácido.
    Ufff!!duele.

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  2. Francamente una expresión a sangre y fuego en corazón latente. Es parte del vivir. Buenos días, Fackel.

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