La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.



domingo, agosto 24, 2008

La comba


El impulso, la habilidad, la insistencia. Cada salto parece semejante, pero es distinto al anterior. Alzarse y dejarse caer sin tropezar con la cuerda. Apartar el cuerpo justo cuando ésta se halla a punto de rozar los pies. Sortear el instante de la certidumbre. La cuerda: el tiempo, el acontecer, la vida. Saltar a la comba: el deseo de un guiño lúdico que contagie toda la existencia desigual y compleja. Que la desafíe incluso. La fortuna y los desaciertos apenas se perfilan en el ejercicio temprano. Pero el adiestramiento se proyecta y se torna una prueba de permanencia frente a los riesgos. Prevenirse. Aunque se pierda fuerza, aunque flaquee la tenacidad, aunque el cansancio merme el ánimo, no dejarse pillar por la soga. Procurarse tentar, comprobar, motivar, sorprender. Saltar a la comba: un acicate y un ritmo. Tal vez una canción. Y cuando los años disuelvan el valor de lo inmediato, hacer de la memoria un baile de gratitud. Como dice la letra de Paolo Conte:

Sul ritmo scuro di una danza
Piena de sogni e di sapienza
La donna accoglie il suoi ricordi...



(Graffiti en una calle de Coimbra)

3 comentarios:

  1. ¿Te gusta Paolo Conte? ¡Es de mis favoritos! ¡Hombre, qué grata coincidencia! Chantal Maillard, Paolo Conte... Si también te gustara Barbara sería ya la monda...

    http://www.dailymotion.com/relevance/search/dis%2Bquand%2Breviendras/video/x3ii9d_barbara-dis-quand-reviendras-tu_music

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  2. Mira, Paolo Conte y Leonard Cohen, tan diferentes pero cuyos peculiares tonos de voz me impresionan, son dos voces que escucho con frecuencia. La banda musical de Exotica, de Atom Egoyan, donde se escucha a Cohen, realza el nivel de la película, una de las más sugerentes que he visto.

    En fin, que soy una esponja, pero ni de fe ciega ni de dogmas, jej.

    Bona nit.

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  3. ¿Pero qué me cuentas, Fackel? Leonard Cohen y Paolo Conte... Oye, ¿no serás yo? Adoro a ese par de vacas sagradas, y sólo deploro no haber podido ver, aún, a Cohen en directo. A Conte sí he tenido oportunidad en tres ocasiones: es un homo inenarrabilis...

    Barbara, que pertenece a su misma generación (Cohen=74 años; Conte = 72; Barbara tendría 78 si viviera), fue un paso más allá que ellos, aunque esto tiene que descubrirlo cada uno, no puede explicarse.

    Y sí, bona nit, desde luego, de un habitante de Barcelona. Si va a resultar que hasta somos vecinos.

    Abrazos

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