"...Y es que en la noche hay siempre un fuego oculto". Claudio Rodríguez





domingo, 15 de febrero de 2026

El dibujante contento




“La risa está, probablemente, destinada a desaparecer. No se comprende bien por qué, entre tantas especies animales desaparecidas, persistiría el gesto de una de ellas". 

Marcel Schwob, de El terror y la piedad.


 ¿Te ves así? Me veo así. Más flacucho. Ni más ni menos, el que me parece que soy. Parecer no es lo mismo que ser. ¿Y qué es eso de ser?  Pues lo que uno ha llegado a crecer, a adquirir dimensiones, a interesarse por la vida, y a poner buenas caras y muchas cosas más. Quiero creerte, pues me habían dicho que eso de ser era algo más trascendente. No te lo creas. Yo soy mientras dibujo, ¿sabes? Suficiente, pero veo que  tú sonríes y en cambio el de tu autorretrato no. Sonrío porque me hace ilusión enseñártelo. Pues haberte puesto sonriente en el papel. No me ha salido. Entonces, ¿es tu otra cara? Todos tenemos otra cara, o más de una, supongo. ¿Qué piensas hacer con el dibujo? Pensaba guardarlo, pero si quieres te lo doy. Será un grato recuerdo para mí aunque no me convenza, no tiene la gracia innata que tú tienes. No te tiene que convencer, y si no te gusta lo tiras. No puedo tirar el regalo de un niño. Eso que dices me agrada. ¿Piensas dedicarte a dibujar, cuando seas mayor? Pienso dedicarme a divertirme con lo que se me ocurra. Pero eso es muy peligroso, no tienes más que mirar a los pendencieros y aventureros que llevan una vida desquiciada si no mala. No hay por qué ser de esos, a mí no me pide el cuerpo ir de pendencias. Pero la vida es muy exigente, no contempla con facilidad a los divertidos, y muchos piensan que estos son unos vividores. Pero tengo entendido que vividor es el que vive a cuenta de otros, y no se me ocurriría nunca; solo quiero vivir por mí mismo. ¿Viviendo, por ejemplo, de tus creatividades? ¿Por qué no? Algunos artistas pasan hambre; ¿no te lo ha dicho nadie? Eso sí que sería mala vida. Una vida arriesgada. ¿Y los que tienen otros trabajos no corren sus riesgos? Pues también. Yo lo que quiero es vivir intensamente el día a día. Eso decía un tío mío, que quería vivir intensamente. ¿Y lo consiguió? Pereció, dicen que una vidente le echó un mal de ojo. ¿Una vidente? Yo creo que más bien tuvo la mala fortuna de cruzarse con uno tan intenso como él, y le ganó la mano. Ese sí que sería algún camorrista. Pero no solo de tendencia natural sino de ideas que pretenden dominar el mundo. ¿Hay camorristas con pensamiento camorrista? Huy, no te imaginas cuántos. Yo no quiero ser de esos. Pues entonces prueba a divertirte con tus dibujos; un plumín, aunque puede herir tanto como una daga puestos a utilizarlo con aviesa intención, no llega al cuerpo a cuerpo; y además puede arrojar luz. Quiero ser así y dibujar para divertir y hacer reír a otros también. Buena propuesta, aunque acaso no te entiendan de buenas a primeras. Y dibujar el mundo de otra manera. Te quedarás corto, pero inténtalo. Oye, y dibujarse a uno mismo, ¿ya es dibujar el mundo? Una manera de empezar, digamos. 



* Giovanni Francesco Caroto. Muchacho pelirrojo sosteniendo un dibujo. Museo de Castelvecchio.


3 comentarios:

  1. Tienes el mismo diálogo simpático, que yo cuando le pido a mi nieto que pinte un dibujo de su padre, le falta al del cuadro una línea en la mano, que según él sería una raqueta de tenis, algo muy importante
    Saludos

    ResponderEliminar
  2. El dibujante, sufre un ligero complejo por la falta de simetría de su rostro. Su ojo derecho es mayor que el izquierdo. Él lo sabe y lo traslada al dibujo, seguramente de forma inconsciente.
    Firmado: Carl Gustav Jung
    ( ͡ᵔ ͜ʖ ͡ᵔ )

    ResponderEliminar
  3. Fáckel:
    hay gente que se ríe hasta de su propia sombra. Mejor tenerla buena que mala. Y más vale caer en gracia que ser gracioso.
    Muchas gracias.
    Salu2.

    ResponderEliminar