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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








lunes, 10 de julio de 2017

La sopa boba. "No me puedo morir; mis nietos comen con mi pensión"














"No me puedo morir; mis nietos comen con mi pensión", dice un pensionista griego.

Pero seguramente también lo dicen muchos jubilados españoles de cuya única paga viven diversos miembros de la familia.

Ante esta expresión no cabe hacer literaturas. La cultura clásica, Pericles, se hunde. La dignidad general palidece. La vergüenza escasea. La infamia occidental crece. Las instituciones y gobiernos se revelan como verdugos de sus propios ciudadanos. Y la muerte, ay la muerte, por favor, ésa que ni se arrime. Que tienen que comer los hijos, los nietos, los sobrinos y el pensionista mismo. Migajas de un mundo cada vez más escindido.

Demasiada dignidad hay en la ciudadanía. Demasiada que no es apreciada por los trileros de la gobernación. Siempre comparte más el que menos tiene.



7 comentarios:

  1. Y suerte que disponen de una pensión. Mi padre trabajó toda su vida desde la infancia hasta los 73 con enormes dificultades y a trompicones. Le engañaron. Por entonces muchísimos jefes se embolsaba los impuestos, el seguro de sus trabajadores. Lo vi durante la infancia y me consta que sin las propinas vergonzantes no habríamos sobrevivido. El problema radica en que los medios se creen y venden lo que interesa al poder, el que sea. Fue al percibir aquel mundo ruin durante mi infancia que me hice precoz y tomé decisiones adaptadas a mis circunstancias para mejorar la situación familiar. No se contaba con subvenciones ni puñetas del estilo solo se podía apretar los dientes sacrificarse y luchar sin tregua como un hombremujer o viceversa para defender a mis viejos y a mi futuro. Por todo eso y mucho más comprendo y me enfurezco ante tanta pasividad.
    Durante el camino perdí todo incluida la confianza en la familia, en el amor, en los amigos,en las palabras,en todo. Perder la vida es lo de menos pero la gente llora mucho y solo sabe depender, la pobre. No saben los pobres diablos que ya estamos muertos . Por el camino me he debido convertir en una especie de callo endurecido aunque parezca una inocente ancianita. He visto, observado y aprendido más de lo necesario. Para mi tristeza sobreviven los cainitas con la suerte de cara....hasta puede que también tenga que serlo para sobrevivir, pero ya no merece la pena ver como se repite más de lo mismo. Y soy afortunada, oiga! La dignidad se manifiesta mejor al agotarse el temor y se asumen las consecuencias, por muy crudas que resulten. Dignidad o inercia?
    Quizás solo sobrevivan las pequeñas comunidades, como siempre.

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    1. Una experiencia por la que ha pasado mucha gente, y se agradece la transmitas porque algunos aún creen que el mundo, el cercano, sin más, oiga, es feliz, simplemente porque los mass media se encargan de manipular la realidad. Lo que es obvio es que si falla de manera contundente la condición sinequanon -tener dinero, un sueldo, una pensión- no hay mucho que hacer. Las relaciones de todo tipo flaquean, quiebra, la gente se aviene a peor, se engañan unos a otros y se violentan unos a otros. Demasiada dignidad y paciencia tiene el personal, porque hay situaciones que claman al cielo. Y mientras todo es un espectáculo floral, de fuegos de artificio, pero en realidad todo es un sálvese quien pueda. En otros tiempos creíamos en el apoyo mutuo -de familias, de padres con los hijos, de pequeñas comunidades- y benditos aquellos espacios e individuos que aún la promuevan pero a un precio solo de supervivencia.

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  2. Amigo FACKEL:

    Hace ahora once años que estoy dentro del entramado de Teresas de C. en Barcelona.
    Durante todo este tiempo, y con permiso de las hermanas (aunque cambian cada dos años de destino), me han dejado hacer preguntas a los que van al comedor.
    Los que van al comedor suelen ser trescientos diarios y van cambiando; aparecen y desaparecen , pero los servicios que se sirven van en aumento.
    Cuando encuentro algún autóctono, si es que él desea contestar y está receptivo (no siempre es oportuno preguntar, y tampoco lo son las preguntas que hago pues versan sobre su vida privada), entonces hago una serie que ya tengo preparada. La experiencia es un grado y mi estudio algún día servirá para algo.
    He podido hacer porcentajes por años y por circunstancias, y sobre la pobreza, al menos en mi ciudad, he sacado unas conclusiones que son cuanto menos curiosas. No pondré fechas, ni datos, ni %, sólo los tipos de pobreza , porque la pobreza viene con maleta.

    Hay el Pobre de solemnidad: el que no cobra nada, ni recibe ayuda del Ay untamiento o el estado.
    Pobre de pensión: aquel que con la pensión no puede subsistir porque no cobra para vivir dignamente , o sea, menos de 700 euros.
    Pobre de hipoteca: el que se enmerdó con una hipoteca en la época de las vacas gordas, y paga por ella 700/800 y cobra de nómina no más de 1.300, y si no la paga se le quedan con el piso, se queda con la deuda y va a la calle.
    Pobre de separación: el que cobrando no más de 1.300 tiene que pasar la pensión a la ex-mujer y a los hijos y no le llega para subsistir hasta fin de mes.
    Pobre de descendencia: El que cobrando una pensión normal, no más de 900, tiene que compartirla con sus hijos, de sueldo precario, llenándole la nevera cuando va al super, porque sino sus nietos no podrían comer ni yogurts de postre.
    Pobre de sueldo: que como bien se indica son aquellos que su sueldo no da para vivir, pues no llegan a 800 al mes .

    Hay más casos, pero con estos son suficientes. Hemos pasado del proletariado al precariado.
    He visto gente llorar a la hora de la comida, porque es indigno lo que sucede, y es evidente que si vienen a comer al centro es un plato que se ahorran de poner en casa.
    Dicen que la crisis ha tocado fin, es posible, pero lo que no dicen es que ya nada volverá a ser como antes.
    Te puedo decir una contratación del Hospital Clinic de Barcelona, a un médico (que no residente), o sea, con la carrera acaba en anestesia y reanimación, y los datos son de hace un par de meses, ahí va: en un mes de 30 dias..TRENTA...le han hecho...28 contratas VENTIOCHO. TE DOY MI PALABRA.
    Tu crees que así se puede ir bien ? Ya no son ni obreros, son jornaleros, porque van a jornal de contrata diaria.
    Un abrazo
    salut

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    1. Es lo que dices y matizo: la esclavitud de la precariedad. Y añado que esto no pasa solo con los que hacen trabajos asalariados o mierdasalariados, sino que ese nuevo sector abundante denominado emprendedores es tan precario y de trabajar más que muchos a horario y sueldo más o menos ajustados. Lo del médico, pues si no me lo cuentas no pensaría hasta qué extremo estamos llegando, aunque sabía de la pasada de las contrataciones. Evidentemente ya existe el trabajar por horas y a golpe de teléfono de un empresario menor incluso, y en materia de autónomos es de un retorcimiento inenarrable. Pero si todo eso sirviera para promover ese apoyo mutuo, creo que hay redes de gente que funciona en paralelo, no digo ilegal, a las normas tradicionales. Un sálvese quien pueda, hermano.

      Me ha gustado mucho la transmisión de tu experiencia, lo que cuentas tan terrible como capaz de sensibilizarnos a fondo. ¿Nos sensibilizaremos?

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  3. Una sociedad colapsada. Pero qué difícil es romper esta red de araña que han tejido.

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    1. Toda urdimbre se resquebraja antes o después. Lo malo es que al quebrar pilla sobre todo a los que menos responsabilidad tienen en haberla urdido tal cual.

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  4. Es triste y muy revelador que una parte de la ancianidad asuma la economía de sus descendientes. Me parece una señal, un anticipo de una sociedad que desfallece, cada vez más lejos de partidos y políticos que contribuyen a derrumbar las políticas sociales antes que a favorecerlas.

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