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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.







martes, 12 de noviembre de 2013

La pérdida





...incapaz de quitarme de en medio aquellos pequeños seres que no solo pululaban sobre mi mano, sino que la iban conquistando con apresuramiento y amplitud, me concentré en evitar en lo posible el picor que, poco a poco, se iba transformando en un dolor amargo, y con ser aquel suplicio sumamente intenso y molesto aún confiaba en poder sobreponerme y que no se extendiera aquella masa moviente más allá de los márgenes de mi muñeca, pero, o bien por causa de la agudeza de aquella molestia o bien por la actividad que desataba aquella colectividad de vivientes sentía que mi mano se agarrotaba, que se comprimía con torpeza, y paulatinamente iba percibiendo que los tendones cedían, y que los nervios se paralizaban hasta el extremo de que no obedecían orden alguna emitida por mi cerebro, y era como si se hubiera establecido un cortafuego entre mi mente y el espacio donde estaba teniendo lugar aquella catástrofe, o que se abría un abismo, o que se estaba produciendo una ruptura, y aquella sensación de que mi mano quedaba a merced de un extraño monstruo compuesto de infinidad de monstruos insignificantes, de que se la llevaban lejos de mi cuerpo, de que no me pertenecía ya aquella amada extremidad que me había resultado tan útil como obsequiosa, aquella impresión me iba dejando consternado, y a medida que empezaba a dejar de sentir dolor, según se iba alejando cualquier grado anterior de picor más se confirmaba que iba siendo desposeído de mi mano, y entonces el pavor llenó de fuego mi piel, y cerré los ojos, y no quise mirar, deseé no recordar cómo había sido mi mano, y no pensar cuanto había ejercitado y dispuesto con ella, y sabía que si lograba perder la memoria sobre mi mano también la perdía en alguna proporción sobre todo mi cuerpo, que era tanto como decir que sobre mis experiencias y mis aprendizajes...      




5 comentarios:

  1. Paranoia:

    Perturbación mental fijada en una idea o en un orden de ideas.
    (Real Academia Española)

    "El oso hormiguero alcanza dimensiones superiores a las del caballo: está dotado de una enorme ferocidad; tiene una fuerza muscular excepcional; es un animal terrible. El oso hormiguero se nutre únicamente de hormigas utilizando su lengua de medio metro de largo y fina como un hilo".

    Salvador Dalí (Comentario al film "Un perro andaluz")

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  2. Sesudos investigadores de la memorable obra de Dalí parecen coincidir en que la obsesión del pintor con las hormigas podría tener un significado referente a la decadencia de todo lo vivo, es decir una especie de viaje de ese TODO que cuando empieza a vivir ya comienza, a su vez, su irrenunciable cuenta atrás hacia la muerte. Preguntado al respecto, el excéntrico genio contestó: "Las hormigas en mis cuadros no significan absolutamente nada".

    * Nada, el vacío más recalcitrante... la muerte.-

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    1. No conocía esa explicación de Dalí y las hormigas, Kust. Voy a reflexionar sobre ello, me gusta que me aporten matices que desconozco. La Nada siempre es paralela a la vida cotidiana que creemos Algo. Tampoco sé si la Nada es la Muerte; es anterior a ésta, porque es anterior a la Vida.Un abrazo.

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  3. Estos textos me gustan, que cada uno saque las conclusiones que sus entendederas le permitan, pero ese aire siniestro de tus textos son reveladores y muy conseguidos, sí señor. Para nada eres un loco Fackel.

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    1. Vaya, se agradece que se capte, y tu vindicación final me exulta, pero no te fíes, jaj

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