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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








miércoles, 27 de marzo de 2013

El ¿arte? de los carroñeros



















Cuando el surrealismo español encubre el impudor y al impúdico, ¿cómo denominar un comportamiento? Pues bien, me llega la noticia de que un procurador de Pamplona llamado Miguel Leache, que interviene en los desahucios como parte ejecutiva de los mismos, está exponiendo como artista fotógrafo con una exposición titulada Por los días felices, en el Centro Huarte de Arte Contemporáneo, de Huarte (Navarra),  teniendo como tema las viviendas de los desahuciados tras la ejecutoria. Si aprovechando su profesión y su encomienda se ha dedicado a fotografiar viviendas desalojadas a la fuerza, ¿cómo llamarlo? Si encima las autoridades navarras avalan la actividad ¿carroñera? de dicho señor al prestar su Centro de Arte para exponer ¿arte?, ¿cabe duda sobre de parte de quiénes están las autoridades territoriales? Si quienes encarnan representación judicial no son capaces de mantener su visión de defensa colectiva y un mínimo respeto púdico ¿qué defensa le cabe a la parte de la sociedad más desasistida? Si el gremio de artistas que suele pulular en una ciudad no abre la boca ante la obra de un aprovechado, ¿cabe esperar proyección del llamado trabajo artístico? Y así podríamos seguir enumerando interrogantes. A mí este tipo de sucesos, que no acontecimientos, me dan asco y me recuerdan la España cicatera e injusta del pasado. De la cual no cabe precisamente vanagloriarse.

Leo en el blog hordago!: "Como procurador, a Miguel Leache le conocemos de muchos papeles arrugados que las personas llevan a las reuniones de las Plataformas. Él, con su comparecencia diaria en los tribunales, es el mensajero de las malas noticias para un destinatario anónimo, impersonal para él pero no para nosotros. Él es el mensajero de las subastas, de los emplazamientos para desalojar la vivienda, del día y la hora del lanzamiento forzoso. Triste oficio el suyo. Pero lo lleva bien, con distancia. Mejor que los cerrajeros de Pamplona, que hace unas semanas se declararon objetores a los desahucios. Seguramente porque los cerrajeros son parte del pueblo que vive en carne propia el inmenso proceso de despojo, de empobrecimiento masivo al que estamos sometidos." 

Una serie de enlaces sobe el tema como información y opinión.


 http://15mpamplona.org/2013/03/25/por-los-dias-felices-y-miguel-leache-no-es-fotografo-es-un-desahuciador/http://15mpamplona.org/2013/03/25/por-los-dias-felices-y-miguel-leache-no-es-fotografo-es-un-desahuciador/
http://losdesahuciosmatan.wordpress.com/2013/03/24/por-los-dias-felices/
http://hordago.org/una-elipsis-encubridora-por-los-dias-felices/
http://vivirdebuenagana.wordpress.com/2013/03/07/los-dias-felices-de-leache-o-la-desverguenza/





24 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Tanta frialdad, tanta insensibilidad...¿Qué está pasando?

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  2. Está bien que se conozca la miserable "doble actuación" de este impresentable... Un saludo.
    Lo he compartido en mi muro de Facebook.

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    1. ¿Y el entorno de las autoridades? ¿Y el social? ¿Se pirde el norte de las cosas? Gracias.

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  3. Mira tú qué fino el menda. Yo lo comparto también, Fackel, el caso es ladino hasta el colmo.
    Salud

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    1. Está en su derecho a descubrir sus capacidad "artística", pero ¿a costa de esto y aprovechando la circunstancia?

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  4. Ya no hay ética. Gracias por difundir. Mis monitos se están revolviendo en sus sillas :)

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    1. No la hay sobre todo en ciertos. Suena duro el tema...¡y no pasa nada! Hay tus monos inquietos...

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  5. Me toca de cerca el tema arte, el arte murió hace mucho tiempo (asómate a una galería con arte "modelno" y verás...) el que tenemos ahora es el reflejo de quien lo hace, personajes sin escrúpulos y sin sensibilidad de ningún tipo...las galerías son lugares aburridos con un arte muyyy "intelectual", si los primos lejanos de Lascaux o Tasssili...levantaran su mirada...
    Penoso...
    Fackel: un abrazo sin procesiones, la lluvia siempre es abundancia..(el kukuxclan esta de baja..jejej)
    Tula.

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    1. El tema del arte moderno es muy cuestionable, claro, no sé qué hay en él de sinceridades y de arte, pero lo que cuesta admitir es "el todo vale".

      Qué días tranquilos para el leer como anti-penitencia, eh. Salud.

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  6. De acuerdo, comparto esta lacra para escarnio del supuesto artista

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    1. Si alguien conoce un enlace donde vengas fotos que avise. Yo me hago eco sobre todo de la circunstancia del personaje. Después de ver las fotos de desahucios de Luis Valtueña, retratando in situ las acciones judiciales, policiales, la protesta de vecinos y la angustia y llorera de los afectados...no creo me queden muchas ganas de ver las del procurador fotógrafo.

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  7. Me pregunto si la discusión sobre "la valoración de una obra como artística", al margen de las consideraciones éticas de su temática o sobre el talante del creador, cabe en tu reflexión. Yo creo que sí hay tal independencia. Si no conociéramos el nombre del fotógrafo y su (triste) oficio, ¿consideraríamos inmoral la exposición o sería por el contrario testimonio?. Pero sé que no es eso lo que subrayas, no es ese el objetivo de tu flecha.... No hablas de estética.

    Hay algo extraño y nauseabundo en el hecho, por todos imaginado al conocer el caso, de un individuo que anuncia el desahucio y, tras la expulsión del habitante, tiene el coraje de parar la mirada en el espacio ahora deshabitado. Repugna la "plataforma" desde la que mira aunque consiguiera reflejar en su obra el dolor del acto ----- que no es, en mi opinión, el caso:mirando las imágenes del fotógrafo "por los días felices" la impresión que produce es que no hay desgarro en el abandono de lo que nos muestra, no hay ausencia fotografiada. Los objetos que veo en las imágenes nos dicen - quizás - que alguien los ha abandonado pero no están tristes ni se vislumbra la tragedia del que pierde su hogar. No hay alma en la casa retratada).

    No me enredo más. Perdona que me haya alargado en una pequeña reflexión cuando lo que toca, quizás, sea simplemente escupir el asco.

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    1. Luis, naturalmente no era mi intención hablar aquí de la parte estética, si la hay, de esa exposición sino de mi perplejidad sobre un personaje que ejecuta desahucios y luego va y fotografía los ámbitos abandonados a la fuerza. Ni planteo siquiera valorar esa exposición, al menos no si no la veo. Pero dadas las circunstancias no tengo ni tragaderas para verla.

      Pero no te falta sentido con la pregunta: "Si no conociéramos el nombre del fotógrafo y su (triste) oficio, ¿consideraríamos inmoral la exposición o sería por el contrario testimonio?" No sé desde y hasta dónde se puede aplicar el término testimonio, pero desde y hasta dónde llega la jeta del individuo creo que se responde por la circunstancia misma. ¿Hasta qué punto la estética flota en el éter en este mundo? ¿Hasta qué punto no es estética todo lo que reluce aunque se impregnara de supuesto compromiso? Si no hay alma en la casa retratada porque no se capta ausencia, ¿es mejor o es peor? Un mal concepto estético y frío, ¿vacía el dudoso fin conseguido por el fotógrafo y la hace más benévola?

      Yo no me iría ahora por otras ramas y por otros árboles. Sino por lo que parece que es y la desfachatez como insignia del todo vale.

      Pero el debate está abierto si alguien quiere continuarlo, incluso tú mismo.

      Espero que sigas bien, un abrazo.

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  8. ¡Dispara al fotógrafo! ¡No te (Re)cortes, balas, ante el procurador de los banqueros!

    Hay arte cultura y, según lo expuesto, parece ser que también... arte basura.-

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    1. En el fondo, Krust, creo que ese tipo de comportamientos llevan al suicidio ético y político de gente así, y de las autoridades que hacen la vista gorda. Ignorando el sufrimiento humano, lo cual es más doloroso.

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  9. Hola Fackel:

    Me acaba de llamar mucho la atención esta entrada:.por cierto muy interesante!.

    Eso no es arte ni es nada: eso es; ser un oportunista de aquí te espero;y lo que se esta viendo en vivo y en directo en la sociedad española no se había visto con tanta poca ética.Aunque se nos conozca cómo un pueblo envidioso y pícaro.En el fondo no somos sino unos ilusos.En vez de buscar soluciones lo que hacemos es aplaudir a estos tres espavilados que se estan poniendo las botas a cuenta de la desgracia ajena....

    Un saludo.

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    1. Bertha, ¿qué podría yo añadir que no hayas definido con precisión en cuatro líneas? Difícil acabar con la picaresca y el oportunismo sobre las desgracias ajenas. No estoy por aplaudir, obviamente; estoy por exigir responsabilidades. Simplemente conque los españoles se sumaran a un cambio de conducta y de usos y costumbres estaríamos avanzando.

      Saludo cordial.

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  10. Se podria sacar algo bueno de esa exposición si sirviese para recaudar fondos para los desahuciados, que menos. Es demoledor que una desgracia se utilice con tan pocos escrúpulos, y es que la falta de consideración y el oportunismo campan a sus anchas y sólo podemos denunciar asqueados tanta injusticia.

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    1. Ya, Ana, pero me temo que para los desahuciados no hay que recaudar nada, sino hacer justicia. Y no la justicia en vigor, que es injusta. LO que sucede es que todo se junta. Las autoridades siguen ofreciendo un rostro cruel y elitista. Y socialmente hablando hay aún demasiado clientelismo en un país tradicionalmente vendido a los de arriba.

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  11. Somos muchos los que comtemplamos horrorizados el ataque sistemático hacia los más débiles ¿como es posible que no se levante esta sociedad dormida? la tan manida crisis nos golpea a muchos pero no con la misma intensidad, se ceba con los más desfavorecidos, y lo consentimos, ¿en que nos estamos convirtiendo?

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    1. Ana, acaso porque no podemos pedir peras al olmo. Es decir, la sociedad no es homogénea (como probablemente no es ninguna de las instancias que la conforman) y no están todos los sectores afectados de la misma manera. Me temo que la voluntariedad y la bondad "solidaria" o caritativa (matiz cristiano) no basta para coincidir en ese levantamiento que sugieres. Y temas hay que sí afectan a todos: por ejemplo, en la crisis ambiental, energética, de modelos productivos, etc. Pero no acaba de verlo el personal como algo que está ya encima. No sé, no sé en qué nos estamos convirtiendo, sinceramente.

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  12. Son muchas las batallas que libramos en el día a día, y es verdad que algunas nos afectan a todos y aún así parece que a mucha gente le cuesta tomar conciencia de ello, no sé si es ignorancia o apatía. La voluntad de hacer lo que crees que es necesario es el común denominador de todas, y así por ejemplo, yo empecé a reciclar la basura porque en mi anterior domicilio tenía los contenedores de reciclaje a unos metros de mi portal por lo que reciclar era bastante cómodo,
    cuando me mude a un sitio más pequeño el reciclaje ya no me quedaba cerca pero eso no fue impedimento para continuar haciéndolo, y es que al final nuestros actos de hoy se reflejarán en la sociedad de mañana, nuestras luchas son no sólo por nosotros sino por los que vienen detrás. En la últimas décadas se nos ha dado
    la posibilidad de acceder a mucha información y creo que debemos aprovecharlo para intentar mejorar las cosas.
    Nos han vendido la idea de la comodidad como objetivo a alcanzar, pero todo tiene un precio y lo pagaremos nosotros y los que hereden nuestra sociedad. Perdona si me enrollo tanto, soy demasiada dada a hacer discursos, pero es que me preocupa ver en lo que nos estamos convirtiendo porque he tenido la suerte de vivir una realidad infinitamente mejor que la actual y me cuesta asumir el caos en todos los ámbitos que ahora se nos impone.

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    1. Es que tienes razón, Ana. Y estoy de acuerdo con tu enfoque positivo, constructivo. Pequeñas conductas son respuestas a una conciencia co-participativa y adquieren gran valor, en todos los sentidos. De todos modos, sobre la comodidad: tal vez es una mala lectura de los españoles o que pesa el pasado por aquello de que otros me lo harán. Pero es de tontos, porque todo tiene un precio.

      Me ha gustado mucho tu inquietud y tu claridad constructiva. No bajes el listón. Acaso, relativicemos el malestar que nos produce el dudoso civismo de muchos humanoides. Gracias.

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