.

.

La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.







jueves, 15 de noviembre de 2012






Cuando ponías mi dedo
sobre las letras
tú, ¿qué mirabas?
yo, ¿qué leía?

Tantos años después
y arrugado ya mi índice
aún deletreo

¿Habrá que dejar pasar las palabras gastadas
y aprender de las nuevas?

¿O tal vez haya que volver a interpretar
las que olvidamos
porque no hemos entendido el mundo?




12 comentarios:

  1. O volver a usar las palabras olvidadas. O devolverles el significado. O revisar la prosodia. O quizás, mejor, que las aprendan los ignorantes.

    ResponderEliminar
  2. Interpretar los significados, desmontar demagogias, deletrear con sentido común y no dejarnos engañar con vocablos que oscurecen con una cortina de humo las palabras de la indignación.
    Salud
    Francesc Cornadó

    ResponderEliminar
  3. ya ha sido 'descubierta' la parafernalia de la estupidez, ahora, a bregar por palabras con contenido
    saludos

    ResponderEliminar
  4. Nuevas palabras ¿para qué?, ¿acaso no es el ser humano el que interpreta?.
    Un poema muy sensible y suave.

    Besos.

    ResponderEliminar
  5. Me quedo con la pregunta final. Muy buena pregunta. Quizá sí, haya que hacerlo, porque yo no entiendo el mundo.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  6. Enric, tomo nota de la ampliación de las posibilidades, me parecen muy sugerentes. Todas ellas sería susceptibles y dignas de aplicar. Gracias.

    ResponderEliminar
  7. Otro tanto, Francesc. Misión necesaria de todas las propuestas que haces. Añadiría retomar conceptos, reinventarlos y poner los sensatos en su justo punto, porque los pobres están muy devaluados.

    ResponderEliminar
  8. Omar, se va descubriendo poco a poco esa parafernalia, pero...¿lo hace todo el mundo? La televisión sigue contribuyendo a esa estupidez y no veas cómo se dejan guiar las masas por sus insensateces. La batalla de los conceptos y de las palabras a recuperar o a renovar o a inventar con claridad y ajustadas a sentido está en marcha, pero ¿podremos?

    ResponderEliminar
  9. LNJ, nuevas palabras cuando sean necesarias, o mejor dicho, cuando sintamos necesidad de ellas. Tantas están devaluadas...felicidad, paz, amor, concordia, justicia, armonía, belleza...¿o lo devaluado y fuera de juego es el concepto instalado detrás? Y como éste falla quien paga el pato y las consecuencias es la palabra al uso, que nos tira para atrás porque la percibimos hueca, falsa, agresora, necia o meramente sin sentido.

    Sí, el ser humano interpreta, pero dentro del ser humanos está una pluralidad tanto de situaciones como de intereses que conlleva que los seres humanos se pierdan o barran para sus beneficios particulares. Hoy día, a veces, cuando me encuentro con alguien y hablamos sobre un tema me doy cuenta de que no hablamos de lo mismo. A partir de ahí...imagínate la dificultad en el diálogo y mucho menos en el acuerdo.

    Gracias por comentar.

    ResponderEliminar
  10. Claro, Sala, es que seguimos sin entender el mundo, es muy parcial, escaso y reducido lo que comprendemos. Pero lo preocupante no es eso, sino la limitada y poco tendente voluntad a aclararnos. Hablo en general, eh.

    ResponderEliminar
  11. Pues a ver si te encuentras conmigo, hablamos, te diré y te contaré.
    Nos diremos, sobre esta entrada.

    Gracias.

    ResponderEliminar
  12. Gracias, LNJ, para eso están las letras, para leerlas y hablarlas.

    ResponderEliminar