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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








martes, 31 de julio de 2012

Los otros





entre la sombra y el silencio
arde el instinto

quien duda pierde
jamás hubo paraíso ni armonía

lo primario es poderoso
dos cerebros se enfrentan
para asegurar sus vidas

ese curso incesante


4 comentarios:

  1. Sigo creyendo (pese a tantas cosas que llegan a confundirnos) que somos más que instinto...

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  2. El instinto y la duda; uno primario,el otro añadido.La duda reprime lo primario,pero el instinto solo se apacigua;dentro, en un magma ancestral, sigue latente como el arma defensiva de la supevivencia.

    Muy salvaje tu.

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  3. Neo, nadie lo niega, pero el instinto acaso es la inteligencia más antigua.

    Un abrazo.

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  4. Y yo que creo que la duda solo lleva a repensar lo primario y, sobre todo, a evitar la trampa de lo secundario, de lo prescindible, de lo inútil. Ay, ¿dónde el apaciguamiento del instinto? ¿No se llama hoy represión del ídem? Ah, otros dirían encauzamiento. Yo lo quiero vivo, ¡vivo, latente, hacedor!

    Buena noche.

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