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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.







jueves, 31 de mayo de 2012

pasado, presente, ¿futuro?



dejar abierta la posibilidad de algo diferente, porque el futuro simplemente es un tiempo que aún no es; fatalidad de los tiempos verbales, no tan precisos ni fieles como quieren aparentar; si uno se deja influir por lo que ha sido el pasado y es, como vemos, el presente, puede pensar que aquello por llegar llevará el mismo camino; la sombra de los mineros es una realidad que nos ha acompañado toda la vida en este país; una presencia incombustible y heroica, por más que ciertas palabras no se aprecien hoy tanto; un sector que, debido a los planteamientos energéticos, productivos y de explotación se ha reducido en número de trabajadores, en interés empresarial y en defensa por parte del Estado que debería procurar ese bien común del que tanto nos han hablado siempre; ignoro qué va a ser la minería de ahora en adelante, si algo residual o desaparecerá del todo; lo que veo que no ha cambiado nada es el talante rebelde de los mineros y la actitud violenta del Estado; dos sectores que se encuentran en la calle en una lid donde me temo que el Estado lleva todas las de ganar; un choque entre rabia y represión; un encuentro entre capacidades productivas en decadencia y fuerzas improductivas en ascenso;  un desencuentro entre una parte vivalavirgen de la sociedad, ingrata y olvidadiza, con los productivos de verdad; se te revuelve la bilis allí donde esta more en el cuerpo; mientras la honesta desesperación de unos es tratada con acritud y brutalidad, a los ladrones de guante blanco, que están saliendo a relucir a patadas, se les protege en sus comparecencias judiciales; dos varas de medir; y luego dicen que ya no existe la lucha de...(se cayó la palabra)




(La fotografía está tomada de El País, edición digital)

13 comentarios:

  1. Valoración de la situación actual: absolutamente repugnante

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  2. La palabra y lo que no es la palabra. Todo se nos está cayendo.

    No entiendo nada de lo que pasa. La ficción es ahora tan densa que me cuesta incluso creerla.

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  3. Menos interrogativo y optimista que tú, yo hubiera quitado la interrogación acerca del futuro.

    Es así como nos desean: hundidos y sojuzgados. Dejémonos de historias, pues así han querido siempre unos humanos a otros. De este modo nos han tratado siempre. Y nosotros hemos tratado a humanos de otros continenes (no olvidar)

    Leo cosas de tu blog.

    Andrés.

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  4. Casilda, y sin embargo hay que vivir, no dejarse perecer y tratar de impedir que nos pueda la situación ética en mínimos.

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  5. Pero ya verás, Ramón, que de esta aprendemos. Claro que algunos aprenderán solo las nuevas maneras de hacer dinero fácil y aprovecharse el prójimo...

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  6. Bienvenido, Andrés. Es otro punto de vista eso de haber quitado la ?.
    Pero comparto tu enfoque.

    Pasa cuando gustes.

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  7. Cuando uno se juega la vida todos los días y sólo existe el presente más absoluto que además te lo quieren quitar, hay algo más que se pueda perder a parte de las ganas de luchar????

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  8. Jod...pues hagamos algo de una vez,con la tinta solo se pregona, la acción es realidad.
    No tenemos porque soportar estos retrocesos, el mundo debe avanzar,lo malo de ayer debe servir como cultura de hoy y lo que hagamos hoy debe forjar un futuro.
    Algo muy fuerte se traen entre manos cuando no temen las represalias. Otro golpe de estado, quizás...militares al mando...tal vez....Aznar nuevo caudillo...posiblemente.

    No,no,te rias, en este país todo es posible.

    Un abrazo

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  9. Anónimo, te escucho atentamente. Mi respuesta: sí, la vida.

    Por otra parte, naturalmente las ganas de luchar pueden perderse si no se explora las maneras variadas de luchar que existen.

    Permíteme corregir una idea: elpresente nunca es absoluto. Puede ser arduo, cansino, costoso, agobiante, demoledor o amargo, pero le niego la cualidad de absoluto.

    Agradezco el comentario, y este espacio es libre y abierto para exponer lo que gustes. Seguiré escuchando. Gracias.

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  10. Gene...es que aunque fuera en la forma como dices ¡sería cómico! y no puedo remediar reirme. No dramaticemos más de lo debido, yo no lo pretendía, aunque escenas como la de la foto me indignen.

    (Sí, todo es poseibol en este ente)

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  11. Escribir para decir que todo cabe y que, si nos apuramos, cualquiera de las opciones da igual porque el mundo arde en la mierda y solo es listo moverse al albur del viento para evitar el olor, esto es un escribir que no atiende a razones, al jodido logos. Es puro pensar en un apocalipsis domesticado y falseado por el sistema del show business, porque el apocalipsis no impone que todo quepa sino solo ha lugar lo que el hado negro dictamina. Ese ocio de la mierda apocalíptica -yo caigo en la tentación de ese modo del pensar con frecuencia por vicio y tara depresiva - es aburrido. Por eso me gusta, amigo Fackel, leer tus reflexiones porque tienen estilo. Y el estilo y su búsqueda es algo que no quiero que me roben estos señoritos que se dignaron a permitirme el estudio y el acceso al mundo de los símbolos. Ahora quizás me quieran casi analfabeto, como la abuela, pero ni ella, mi abuela muerta, ni yo, estamos por la labor. Tenemos el saber del analfabeto y los venenos de la cultura.

    No todo acaece (pasado, presente, futuro) con igual dignidad ni inteligencia. Y lo que pasa ahora (o nos dicen que pasa) suena a indigno e idiota. Pero tiene sus claves.

    1.- Pesa la rodilla del policía sobre el minero, la presión directa de dos cuerpos hijos de la misma clase social. No cabe ver en ese peso y su violencia a los otros, a la otra clase, la invisible, la que nunca sufre el peso de la rodilla de un policía en la mejilla porque, sin duda, manda sobre las rodillas y sobre el quehacer del brazo minero. Entiendo el efecto de la foto pero no nos engañemos al subir de escala: la rodilla y la cara son del mismo tipo. Jenny la de los piratas(Brecht) guarda el cuchillo en su refajo.

    2.- No sé si la minería es un sector productivo real(sic) o financiado simbólicamente, como pantalla, para signar el avance de las condiciones de vida de las clases obreras. O para mantener un retén de sector primario para que los esquemas económicos se confirmen. O para ocultar el trasfondo globalizado que es más potente que lo que predica la ideología nacional. Quizás tengan razón los que dicen que los mineros son privilegiados frente a, por ejemplo, los empleados de comercio de muchas ciudades. Eso también se ha vendido y con éxito - ya se sabe, en el bloque de los culpables, primero machacan a los funcionarios públicos y, más tarde, o más en secreto de momento, a los grupos que defienden sus intereses con comités de empresa potentes. El egoismo desnudo que esenciaba Marx como eje del capitalismo exige hombres desnudos y "liberados" de la presión de las asambleas y comunidades. Hombres libres, los llaman, para ocultar la desnudez del que carece de comunidad.

    3.- Dicen que determinados pozos no son productivos y, por ello, todos deben ir a la calle para no trabajar para perder y que los demás paguen con sus impuestos sus vicios. Si en ese futuro, interrogado por Fackel, volviera a ser rentable - tecnociencia o exigencias del mercado dios mediante - volvería a abrirse la herida, el tajo de la tierra.... y nuevos mineros serían creados. Por su puesto, la gente es un factor de producción mucho más manejable que la tecnología de explotación que se tiene o no, que existe o no etc. la gente obrera existe y no existe en virtud del interés del mercado. Por lo demás, el humano productor siempre está ahí, " a la mano" que decía Heidegger de los objetos de la técnica. El humano es el primer producto de la tecnología. El mono desnudo es un hacha de piedra que hoy es herramienta y mañana objeto de mueso y pasado guijarro en el arroyo.


    Hay muchas cosas que dan asco pero, como bien dices, no basta con vomitar. Yo, al menos, ya he vomitado bastante. Pensemos, hagamos. Soy viejo y tengo hipoteca pero eso, ¿limita mi capacidad de hacer y pensar? No me toque lo huevos, señores. No confundo la rodilla del policía con el peso de sus sonrisas hablando de la prima de riesgo y la liberalización de los versos.

    ¡Salud y librepensdamiento!

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  12. Luis. Inevitable eso que denominas ocio de la mierda apocalíptica, aunque piensa que también es síntoma de sensibilidad y conciencia, ¿no? Bueno, hacer ocio está en cada cual, algunos no salen del derrotismo y no mueven un dedo, y es verdad, eso repugna y aburre. Otros, aunque sea en nebulosas, no sabemos parar. Pero joder, me dejas cao, perdón k.o., que no soy el libro de estilo de El País, cuando me dices que te gusta leer mis ocurrencias. Te creeré lo del estilo, si es que así te parece, pero te juro que lo mío es magma, impuro magma. No sé ser fiel a un método (así me han lucido las cosas profesionales en esta vida), o acaso es que mi método es a la carta, y me crezco en la libertad de mi sistema autodinosequé, que al menos me da márgenes de libertad, si bien nunca sabré si también de conocimiento. Coincido contigo: ni el estilo ni la búsqueda nos la tienen que intervenir nadie. Someternos al intercambio, sí, a dialogar, a proporcionar ideas, a disponer de territorios abiertos, lo que se quiera.
    Tenemos el saber del analfabeto y los venenos de la cultura, dices. Déjame que le dé vueltas, lo comparto, pero me digo a mí mismo: no caigamos tampoco en la concesión a las miserias. Podemos ser no siendo lo que se nos impone. Hay márgenes, hay espacios, hay capacidad en nosotros.

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  13. Luis. Un matiz sobre tu 1, aunque acaso no lo interpreto bien. Sí, puede que sean del mismo tipo y cachas las piernas de unos y otros, pero…solo uno tiene el mandato imperativo del poder, del Estado, detrás, ¿no? Eso le hace “sentirse” más crecido. Si el poli se llevara las hostias, ¿mantendría esa misma sensación de ser instrumento del poder? Entre las cachas de un extractor de la materia bruta de la tierra y las cachas de un correveidile de represión, ¿no hay ciertas diferencias y no solo de matiz?

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