.

.


La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








domingo, 16 de octubre de 2011

dieciséis de octubre


siempre le impresionó este cuadro del gran Brueghel el Viejo; tanto como temor le dió; no es que lo representado sea únicamente morboso, sino que también se trata de una circunstancia terrible; un estado del que nadie está libre; ve infierno en él; ve condena; ve también avisos no escuchados; ve un destino siniestro; ve sentencia física, inapelable; por supuesto que ve en la escena a los ciegos, pero también a los incautos; cuando la metáfora supera la imagen figurativa el cuadro le parece una anécdota; cuando hoy día los acontecimientos desbordan a la metáfora se sobrecoge con la clarividencia del pintor flamenco, que es la prolongación de la parábola; no quisiera que ciertos clamores se convirtieran en meros cantos de sirenas; pero ciertas señales se van imponiendo con tozuda insistencia; qué hacer, se pregunta; qué hacer si la gente no quiere ver...

19 comentarios:

  1. Problema de la gente, de todos. Eso, eso que dices, está también en mi lista de indignado.

    ResponderEliminar
  2. Parece que todos hoy vamos en esa cadena de invidentes...

    Un saludo!!

    ResponderEliminar
  3. joeee....... ¿será por eso que anoche he tenido unos sueños tan extraños?
    ...
    :+

    ResponderEliminar
  4. Ante la ceguera de los demás, poco se puede hacer.
    Nadie es dueño de la voluntad de los demás a la hora de votar.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  5. Mi solución: Si te encuentras "alto" de energía, luchar hasta la extenuación, por principio, aunque se cuente con la batalla perdida.
    Si los biorritmos son bajitos, mejor cerrar los ojos hasta acabar de perder las ganas de abrirlos. ¡Total, para lo que vamos a ver, empezando por lo más cercano! ¿Se nota mucho "la depre otoñal? Creo que me está entrando sueño. Beso.

    ResponderEliminar
  6. Por mas que cambien los contextos, las historias de los humanos se repiten. Los dioses deben estar hasta la coronilla. Beso.

    ResponderEliminar
  7. Ramón, me gusta eso que dices. Me hace sentirme menos solo.

    ResponderEliminar
  8. Aparicio. Todos no sé. Sólo sé que a la hora de la manifestación del sábado que, lógicamente no tenía que ser de obligado cumplimiento ni por el forro, había gentes por los barrios dándole al botellón, colocadas en hilera de sillas a ver no sé qué partido por tv, etc. Muy indignados ellos, claro. Será de los que desean siempre que otros les saquen las castañas del fuego. Un tono muy general en este país de escasa historia democrática.

    ResponderEliminar
  9. RAB, probablemente, jaj. Hay cuadros que son muy tenebrosos...Gracias por pasar.

    ResponderEliminar
  10. Aquí, indudablemente. Me encuentro lejos de cualquier pensamiento de control y de imposición sobre los individuos. Me temo que la Derecha no piensa lo mismo. Y ésa debe ser una diferencia ética suficiente. Decía Voltaire que él se batiría porque otro hombre que pensara diferente a él e incluso opuestamente pudiera expresarse...

    El tema de la intolerancia va vinculado al desinterés, la falta de debate y la ignorancia.

    ResponderEliminar
  11. Emejota, sí, se repite, y tanto. Los dioses no sé, pero los demonios se lo pasan bomba viendo lo ineptos que son los humanos.

    ResponderEliminar
  12. No sé si es el cuadro que inspiró el "Ensayo sobre la Ceguera" a Saramago. A mí, como a ti, siempre me ha impresionado. También me impresionó el libro citado. Yo creo que estamos en la fase de recuperar la visión y que es irreversible. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  13. La parábola de los ciegos, el cuento de don Juan Manuel sobre el ciego que guiaba a otro ciego, este famoso cuadro de Brueghel, la realidad actual...¿Vamos al precipicio?

    Un saludo

    ResponderEliminar
  14. Mateo, tampoco sé yo lo que dices del libro de Saramago, pero la parábola es antigua e igual que alumbró de alguna manera la obra de Brueghel lo pudo hacer del portugués. Me gustaría participar de tu visión pero mi opinión es que el mundo está borroso, que la gente está borrosa, que yo estoy borroso...

    Gracias y un abrazo

    ResponderEliminar
  15. Rosa, no sé, acaso no más que en otras ocasiones de la historia. La historia del hombre, de la Humanidad, es el mito de Sísifo (no sólo ese mito, pero en este caso, aplicable) Siempre acción/reacción. No sé muy bien en qué fase estamos. Porque lo que parece que puede ser ir hacia atrás a la corta puede ser a la larga un avance diametralmente opuesto. Los procesos revolucionarios en la historia de los sistemas humanos son complejos, a la vez que generan cosas terribles producen su reacción opuesta. Desde luego, no quiero quedarme sólo con la situación que genere un resultado electoral parece que muy previsto para el 20N. Todo va muy deprisa y ni los que salgan venceores en esa fecha lo van a tener ni claro ni seguro por mucho tiempo. La apuesta es muy supranacional y su dimensión tiene visos de ser colosal, algo inédito y nuevo. Mira hacia el Dragón, por ejemplo.

    Un abrazo y gracias por pasarte.

    ResponderEliminar
  16. me desborda tantos sentimientos en un mismo lienzo.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  17. A mí también me vino a la mente en primer lugar el libro de Saramago, de quien soy gran admiradora. La impotencia que genera la ceguera humana es proporcional a la medida de la estupidez del hombre... uf, la angustia que esto genera se repite a lo largo de los siglos. Ese cuadro y su impacto están más que vigentes.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  18. Alba, te entiendo. Yo mismo tengo esa percepción respecto a los cuadros significativos...¡y mira que hay!

    ResponderEliminar
  19. DianaH. Tienes razón. Y el caso es que no hay nada nuevo bajo el sol. ¿Hay más angustia hoy que en otros tiempos? Acaso eso, o acaso esa reacción impotente que nos produce el estrés tan citado a todas horas. Pero unas reacciones no deben ocultar nuestras inhibiciones. La ceguera acecha, mas también la mirada ciertera. Y la luz.

    ResponderEliminar