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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








lunes, 20 de junio de 2011

Acorazada Brunete (reflexiones modestas al son del 19J)




1. ¿Tanto importa el número? Pero ¿cuál? ¿El cardinal o el ordinal? ¿El que calcula la seguridad estatal, la seguridad local o los organizadores? ¿El que se declama o el que se analiza? ¿El que lleva vientos o el que recoge tempestades? ¿El que cita la SER o el que menciona agriamente la mediática de extrema derecha y las ciudades que tiene conquistadas, vía urnas legales? Llevo miles de años participando para que el número se mantenga. No digo para que crezca, sino para que no baje. Para que sea no sólo número sino testimonio. Para poder encontrarme un día más con los de siempre y para descubrir a los nuevos. No sé si soy perroflauta (joder, nunca me lo habían dicho) pero sí perro viejo. Llevo miles de años no para ser número sino para encontrar caminos. Y luego llegan elecciones, y resulta que los números son otros. Los de electores, nos guste o no nos guste. Los de las dos Españas desencontradas. Temo mucho los números. Dicen que las matemáticas son ciencias exactas. ¿Para qué geometrías, para qué aplicaciones, para qué órbitas infinitesimales? Pero aquí lo que se aplica es la aritmética social. Y los resultados siempre varían.

2. Ahora bien, lo que el número ha inflado no es el volumen en sí, sino la mística. Cuidado con la mística. Otros lo llaman crecerse, creer que se suben peldaños. ¿Hacia dónde? Escalar una pirámide es una tarea perdida para los de abajo. No hay que buscar su vértice, sino derribarlo. Si la mística –otros le llaman euforia- nos hace ilusionarnos que sea para reforzar el pensamiento y la praxis (me salió el concepto antiguo, ¡pero vivo!) La acción. Y estas tareas que deben realizar el individuo y los grupos no proporcionan resultados a corto plazo. La mística no basta. Ilusiona, pertrecha, une, da placer. Justifica (miedo me da eso de mirarnos al ombligo) También puede solamente camelar. La mística puede conducir a la vana ilusión. Echar un pulso al Estado, a los poderes fácticos y a la situación del momento no es una tarea de vorágine táctica. Las tácticas por si solas perecen con facilidad. Si no hay nada más sólido detrás. No hay que tener miedo al tiempo. No es preciso tener prisa. Un tiempo mal observado, una acción mal calculada, una carrera presa de la nube en que algunos se han subido puede fallar en cuanto asomen los nubarrones. Hay que consolidar lo ganado. Cuidado con los órdagos fallidos. Oigo hablar de otra concentración en breve y marchas desde ciudades; de posibles llamadas a huelga general…Ojo: no seamos perroflautas sino perros viejos. Si lo que se ha hecho es conquistar posiciones, no las perdamos a la primera ofensiva seria del sistema. Gritar contra Botín suena bien, pero Botín controla y decide junto con una cohorte empresarial y financiera de envergadura los recursos del Estado. Están, vía Gobierno y feroz oposición, vigilantes. Cuestionar ese mundo que no nos gusta no se hace dando pasos en falso.

3. Valorar que la asistencia de estas manifestaciones recientes han congregado a individuos de toda edad es ser realistas. Insisto: los miles de números manejados, con ser espectaculares, no son los cuarenta y ocho millones de habitantes de España. Pero, ¿son reflejo de una inquietud que toca a gran parte de la población? Prefiero vivir el realismo de saber que la protesta ha hilado sectores laborales, parados, jóvenes y pensionistas, a limitarme a hacer la cuenta aritmética. Sin nombres sindicales ni partidistas detrás (al menos sin exhibirse) Así que cuando ayer me encontré con la que yo llamo la Acorazada Brunete, esas viejas amigas que no se pierden ni una, me emocioné. Mientras ellas estén en una más de estas manifestaciones es que hay esperanzas. Son cuatro, pero contumaces, fieles, firmes, testigos. Llevan indignadas desde que las conozco (a alguna de ellas desde hace cuarenta años) Cuando indignación era un vocablo preciso y modesto (temo que hoy lleve camino de repetirse tanto que acabe siendo una palabra desfigurada) Defensoras de todas las causas justas, se han apuntado a protestas antinucleares, contra el maltrato animal, contra las reformas laborales, contra la agresión sexista…No hay crisis que pueda con ellas. Y sin ellas, una protesta no sería del todo también una fiesta.






10 comentarios:

  1. Además de la razón que tienes, es cierto que el abuso con campanillitas que hacen los vendidísimos "medios de comunicación = tergiversación y manipulación" del término "indiganados" toca ya las narices. Pero eso les encanta para hacer chistecitos, jueguecitos de palabraas y contar -inventarse, sacarse de sus muy bajos y hediendos desfondos- toda la bilis que llevan indignándose ellos también. La hipocresía, la falsedad y en sobre todo, la muestra de su panuaguadismo está ahora a la vista de todos. Se "indignan" contra "los indignados" porque llevan 30 y 40 años siendo indignos usufructuarios de lo que es de TODOS. Creo que ha llegado la hora de nombrar su indignidad rastrera con nombres y apellidos.

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  2. No se bien en que talante responder a tu magnífica entrada, tan solo se me ocurre una horterada, lo siento: "Quien no llora no mama" y mamones somos todos los mamíferos y el que no puede.... fenece. Beso.

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  3. Casilda y cía. Creo que ha llegado la hora de dar la batalla sobre el lenguaje, contra el lenguaje y a favor del lenguaje. De la palabra, de los gestos y de los medios. El lenguaje es el pensamiento. Toda barbaridad de la lengua lo es de las ideas, ergo...Recuerda el libro de Victor Klemperer, La lengua del Tercer Reich. Ahí estña todo dicho.

    Respecto a nombrar a cierta gente...si son conocidos...son los que salen en las fotos y en las imágenes de tv todos los días y a todas horas (excepciones honrosas aparte)

    Se agradece tu visita, tu puntiaguda crítica.

    Un abrazo.

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  4. Se disculpan las erratas de las carreras, que yo llamo. Escribimos siempre tan sobre la marcha que parecemos bárbaros de Atila que no se bajaban del caballo para nada.

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  5. Jaj, muy buena, Emejota. Sí, nos nutrieron y debemos nutrirnos toda la vida. Pero hay que enmendar la plana al refrán. Ir más allá. Hacer las cosas por personalidad, afianzamiento y claridad de ideas. ¿Llegará la Humanidad alguna vez a entender esto como Justicia?

    Gracias por tu paso diario que enternece.

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  6. Pienso que detrás de toda esta indignación hay, no solo motivos sobrados, sino también apremiantes.
    Transcurridos los dos años de cobertura por desempleo, las familias y los individuos que se quedan sin ingresos empiezan a crecer exponencialmente. Los desahucios siguen la misma tendencia. Aumentan así las casas vacías y la gente en la calle. Conforme aumenta la precariedad disminuye el consumo y con el la producción. Podríamos producir algo para el exterior pero la crisis es global. El petróleo ya se nos ha dicho que nos olvidemos para siempre de obtenerlo barato. Los precios de los alimentos siguen al alza.
    El pueblo mas peligroso es el que no tiene nada que perder.
    No nos hemos vuelto inconformistas por un arrebato místico, es que estamos al borde del abismo y sin solución.
    Un saludo

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  7. CaminoG, me alegro de que hayas saltado. Sí hay razones que apremian. Cuando digo "No hay que tener prisa" me refiero en cuanto a que la vorágine no nos coma, ni nos haga dar malos pasos, ni se vaya un panorama que puede ir a más -debe ir a más y con mucha concreción y a más plazo que esta euforia de primavera-. Tal vez es mi temor particular a procesos que he visto mal medidos y se han ido al carajo lo que me hace cauto. Pero a veces pienso: caray, si lo transformador y exigente no nace de la vorágine movilizadora, ¿de qué puede hacerlo? Y sin embargo no basta.

    De acuerdo en que hay razones sobradas para todo esto. No hablaba de puro arrebato místico, sino de la mística en general, del impulso y esa envoltura de energía que empuja y agrupa a las gentes. De que no se quede ahí. Pero sea lo que sea esto se irá perfilando en los próximos tiempos. De que hay que matizar ideas, organización y estrategia a más plazo. Acaso se esté en ello y lo agradeceré, y yo aún no lo he visto.

    Desearía me hubieras entendido, simplemente.

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  8. Cada vez somos más los que decimos "hace miles de años que---" esperaba algo así. Lo he esperado desde mi nacimiento.
    Salud, Fackel

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  9. Vaya, me alegra sentirme menos solo. Cigarra me pasaré por tu blog y seguiremos encontacto. Cuelgo como seguidor en mi columna izquierda.

    Saluds, Siempre, siempre.

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