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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








miércoles, 6 de abril de 2011

LOS SIN EXPECTATIVAS, A LA CALLE

¿Servirá para algo? Los años le hacen a uno escéptico y bastante descreído. Pero a la vez acontecimientos sorprendentes le llenan de ilusión y de expectativa emocionada. ¡Por qué no va a servir este gesto movilizador! De momento es una llamada cívica que por el mero hecho de convocarse tiene mérito. Si hay una presencia de jóvenes numerosa y de no jóvenes que valoran el hecho y apoya será un toque de atención importante. Para un gobierno que está concediendo demasiado a los poderes fácticos y para una oposición reaccionaria que sólo desea el control del poder para ajustar más aún las tuercas. Tal vez luego suponga algo más este primer ejercicio de protesta colectiva, pero ahora se trata de que la calle de Madrid se llene mañana de gente y sea un grito. Que tengan éxito. No tienen nada que perder.

13 comentarios:

  1. Tiempos difíciles para nuestros hijos y para nosotros que nos duelen, sin esperanza de nietos. Les educamos con unas premisas que se han derrumbado. ¿Causas? Demasiadas, se puede encarar el problema por diversos ángulos, casi todos obtusos. Un fuerte abrazo.

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  2. Esperanzador gesto el de estos jóvenes, que ya hartos de ser ninguneados optan por salir a la calle y protestar. Demasiado han tardado. Esperemos que tengan apoyos de sindicatos y otros grupos no gubernamentales en sus justas reivindicaciones. Yo también les he dedicado mi sátira a ellos.
    Saludos, y un abrazo.

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  3. Así es, Emejota. Todos estamos siendo responsables de esas premisas. Y las causas ya las conocemos, creo que los tiempos nos superaron. Cuando las sociedades se dejan llevar y los ciudadanos renuncian a fiscalizar a los que sujetan las riendas pasan las cosas que pasan. Los votos cada cuatro años, verdaderos cheques en blanco, no bastan para que una sociedad siga un rumbo que la beneficie. Y más cuando el verdadero poder en la sombra ha diseñado su plan convirtiendo a los ciudadanos en meros consumidores. Y todos entramos al trapo. Pero seamos optimistas. Depende mucho de que estas nuevas generaciones sepan reconducir su carácter rebelde, porque quiero pensar que lo tienen.

    Un abrazo.

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  4. A que sí es esperanzador, Carlos. Si lees un manifiesto que se ha preparado hay gente que no es la oficial, esté o no en entes políticos y sindicales, que apoya. Algunos de esos nombres, que conozco personalmente, me merecen crédito. Pero en el grueso de los jóvenes está el que no sea una simple boutade lo de esta tarde. El que sepan y quieran permanecer en una actitud exigente, también con ellos mismos.

    Un abrazo.

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  5. Quedaba la esperanza...
    No se ha cumplido. Menos que en una discoteca de las de Madrid. Dos mil personas y son muchas.
    No creo que llegasen ni a mil.

    Si hubiera sido para quejarse por no dejarles hacer botellón, otro gallo cantaría.

    Una pena.

    Saludos

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  6. Qué pena. Todo fluye, nada permanece.

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  7. De todos modos, no es mal principio si continuan manifestándose (pero no los mismos, claro)

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  8. Y sin embargo al pedir becas, por ejemplo, se está perpetuando un status quo, una competitivad sistemática...

    Es el marco lo que hay que demoler, no sus contenidos, en su mayoría falsos, espúreos, hipertrofiados. Por eso las reformas carecen de sentido. Es un mundo que ha de abdicar y ser reinventado.

    Anarquismo insurrecional, hermano, y menos manifestaciones que en realidad sólo piden un pedazo del pastel... (y no te creas, que a algunas de éstas he ido y voy, pero la crítica radical empieza por no creerte ciertos lemas que, incluso desde la izquierda, se corean servilmente)

    salud

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  9. Para qué o por qué no importan. Se ha hecho y es una buena señal. Ahora, sigo pensando que no son sólo los jóvenes los que deben salir, sino todos, los de todas las edades.

    Soy afín a las palabras de Stalker, lo veo muy bloom...

    Salud

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  10. Generalizando...
    No he visto juventud más vaga y perezosa que la de España.
    No he visto padres más consentidores y protectores que los de España.

    Estoy con Ataulfa.Todos a la calle y sin consignas políticas.

    Si esos millones de desempleados fuera cierto, así se haría.

    Saludos

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  11. Stalker, léote: "Es el marco lo que hay que demoler, no sus contenidos, en su mayoría falsos, espúreos, hipertrofiados". Pues bien, yo pienso que marco y contenido se compenetran; yo diría que los contenidos se adaptan a los marcos adecuados para que siga funcionando esa vaciedad, esa limitación, esa mediocridad.

    Te veo camino de iniciar un Manifiesto. ¿Empezamos?

    De todos modos, no yo no sé si todas las manifestaciones piden solo un trozo de pastel. Pero las manifestaciones en estado purito no las conozco, y mira que llevo años de manifestaciones encima. Tampoco tengo respondida a estas alturas la disyuntiva: o todo o nada. La tenía superada hace tiempo.

    Buen sabat laico.

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  12. Contigo estoy, Ataúlfa. Se ha hecho, han estado los que han estado, hay un mensaje en circulación que sí, que de acuerdo, que hay que elaborar y hacer avanzar. No creo que ningún estado avanzado de protesta y disconfomidad se produzca por generación espontánea ni caído del cielo. Hay que hilar, tejer, confeccionar...

    Me alegro verte despierta.

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  13. Aquí, generalista y radical te veo con los cachorros. No digo que te falte razón, pero es que me canso un poco de las generalizaciones y tópicos. Y además piensa que hay muchos precarios de treinta y cuarenta años, y los que quedan en paro con cincuenta están muertos, laboralmente hablando. No es un tema baladí, ni de caprichitos de nuestros niños (que tenerlos, los tienen, y hay de tó)

    Disiento en tu proclama final. ¿Sin consignas políticas? Vamos, ¿qué las prefieres? ¿religiosas, con olor a lavanda...? A lo mejor has querido decir otra cosa, porque la palabra política es siempre maldita y no se quiere entrar en el concepto moral que hay, debe haber, detrás. Con el riesgo añadido de que hablar de política implica tener ideas, posicionamientos, contraste, discrepancias y diálogo. A mi me gusta ver la política así, acaso porque viví un tiempo y un reconocimiento que salía del vacío y de la represión atroz, y nos hacía valorar lo que no teníamos.

    Un ejemplo que estos días me escalda un poco en slgunos blogs. Tema de Japón. Lo más que se les ocurre a algunos, queda bien, es ligth y no compromete, claro. Poner un rotulito: recemos por Japón (o en english) ¿Rezamos en cristiano, en budista, en sintoísta o en laico? ¿De verdad se creen que lo que trae de secuela la catástrofe japonesa se arregla con oraciones? Pero mientras se reza, no se hace política, ¿verdad? Es decir, no se exige internacionalmente, no se avanza en una lucha antinuclear,por un modelo diferente de producir en el planeta. Como leí en un artículo reciente, serio y razonado, me parece que el de Ulrich que tengo colgado arriba, no hay catástrofes naturales. La naturaleza no entiende de catástrofes, porque éstas, el caos, el cambio violento y demás manifestaciones son su esencia. El concepto de catástrofe pertenece a la cultura humana, a sus límites, a sus injusticias, a sus desarrollos desiguales.

    Parece que me he salido un poco del tiesto, pero no. Va en línea de que o hay una intervención responsable de cuantos componemos nuestras sociedades -y eso se sigue llamando intervención política- o queda lo otro que proponen los frívolos: a rezarrrrr, que ya se encargarán las oligarquías al uso de dirigir y decidir nuestras vidas .

    Disculpa mi extensión. Feliz sábado, Aquí.

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