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La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








viernes, 4 de septiembre de 2009

Verdín



La mirada prismática se le va llenando de cardenillo. No fiarse de su mirada triste. Ni de los labios deformados por una capa impune de carmín. Ella juega, ella prueba, ella comprueba. Es su condición. Las serpientes suelen habitar las mentes de los humanos. Aunque se nos pretenda asustar con iconografías y literaturas, reconozcámoslo: ellas son la sabiduría. Ni el árbol del conocimiento ni la fruta prohibida ni el mandato del Inexistente ni la expulsión de un territorio que jamás había sido conquistado por la especie humana. Todo aquel mito fue creciendo para que el reptil tomara carta de naturaleza. La cuestión posterior ha sido siempre quién debe controlar el poder de la serpiente. Entre quienes desean mantener las aguas estancas y quienes se bañan en las aguas agitadas y nunca repetidas, del curso de la vida, la serpiente se desliza, dual y perpetua. Retroceso y avance echan un pulso sin fin en la historia humana. Para unos, la serpiente es el mal. Para otros, el saber. ¿Hay mito más manoseado, adulterado y paradójico que el de la serpiente? Pero justo es al revés. Quienes arredran a la humanidad con el miedo no son sino la perversión y la muerte. Quienes no cejan en la búsqueda representan el estímulo y la vida. La astucia de la serpiente es nuestra propia astucia por sobrevivir. Se cuela entre nuestras voluntades para hacernos ver la vida con una visión más desprendida y más generosa. Pásame el culo de la botella rota. Necesito desteñir los colores tibios de los días.


(Fotografía de Anke Merzbach)

2 comentarios:

  1. Los caldeos tenían una sola palabra para vida y serpiente.
    Quien haya despertado a la serpiente-kundalini que vive enroscada en el chakra base,
    sabrá porqué se asocia a la vida y al despertar de la conciencia.

    No,yo aún no lo sé...

    Un beso

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  2. Gracias por esta aportación, Rat. Es fantástico: vida y serpiente, ¿vida y conocimiento? La misma raíz, acaso. NO hay despertar de la conciencia sin un avance del conocimiento del Yo. Y eso, probablemente, aunque vayamos estableciendo jalones positivos, dura toda la vida.

    No desesperes, jaj. Lo importante es el viaje. Tener claro el "No saber" es un aliciente...¿para conocer? Sobre todo para vivir.

    La serpiente se desliza, no lo olvides...

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