.

.


La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








sábado, 13 de septiembre de 2008

De muertes y esperanzas


Canta Altazor...

Eres tú tú el ángel caído
La caída eterna sobre la muerte
La caída sin fin de muerte en muerte
Embruja el universo con tu voz
Aférrate a tu voz embrujador del mundo
Cantando como un ciego perdido en la eternidad
Anda en mi cerebro una gramática dolorosa y brutal
La matanza continua de conceptos internos
Y una última aventura de esperanzas celestes
Un desorden de estrellas imprudentes
Caídas de los sortilegios sin refugio
Todo lo que se esconde y nos incita con imanes fatales
Lo que se esconde en las frías regiones de lo invisible
O en la ardiente tempestad de nuestro cráneo



(De Altazor o el viaje en paracaídas, Poema en siete cantos, de Vicente Huidobro. Autorretrato del expresionista alemán Otto Dix)

8 comentarios:

  1. ¿No te parece que Huidobro ha envejecido mal?

    El Altazor, que me encantaba, me ha parecido poco menos que ilegible hará cosa de dos meses...

    Salud

    ResponderEliminar
  2. Puede ser, no os contrarío. Pero tiene relámpagos que de vez en cuando le llegan a uno. Es eso.

    ResponderEliminar
  3. Decía que yo me apunto a la vida ahora y siempre no lo otro.

    Yo a Huidobro lo leo! y me resulta de lo más legible y conmovedor y lo leo con un café y con postales, a veces.

    ResponderEliminar
  4. Pero eso ya lo sabe no? Ah claro! de dónde si no Altazor!

    jajaja

    ResponderEliminar
  5. Pero Temblor del Cielo no va a la zaga, ¿eh? Es sorprendente...lo tenía olvidado, pero lo he retomado a raíz de que alguien que me merece crédito y me sorprende cada día me lo comentara...Incidiré en él en breve...Huidobro es muy importante, Stalker, mucho...claro que para significados y significantes (y estados de ánimo, y evoluciones personales, y gustos, etc. etc.) están hechos los poetas, jaj...

    ResponderEliminar
  6. Sin duda, Fackel! Lo que pasa es que yo no tengo mucho crédito como lector, y además se me atragantan los poemas con raspa. Mal comensal soy...

    Abrazos

    ResponderEliminar