lunes, 29 de febrero de 2016

Reconciliación













Se suele hablar, harto tópico, de conciliar el sueño. Pero, ¿y si el sueño no fuera otra cosa sino la posibilidad de reconciliarnos con nosotros mismos? El acto efímero, recurrente, que nos desconcierta. Donde nos enfrentamos cara a cara como amigos y sobre todo como enemigos. Los demás personajes que aparecen en él son secundarios. Las escenas, simples tramoyas. La acción argumental, un guión de serie B para justificar el tema principal: la necesidad de nuestro reencuentro profundo y, en la medida de lo posible, verdadero.



(Imagen del film Sunrise de Mornau)

sábado, 27 de febrero de 2016

El valor de los gestos humildes




Oigo y leo por ahí que en Reino Unido se está empezando a celebrar a lo grande la efeméride de los cuatrocientos años del fallecimiento de William Shakespeare. Que tienen preparados variados actos y difusiones por aquello de que se le considera el autor nacional por excelencia y la ciudadanía y sus representantes saben ser generosos con la memoria y agradecidos con lo que vale. Oigo y leo que se cumplen también los cuatrocientos años del óbito del otro grande, Miguel de Cervantes, pero la pobreza de los actos previstos, la cicatería organizativa, la dudosa visión sobre el valor de la cultura y la falta de interés campan en las administraciones del Reino de España. De reinos va la cosa, más que de autores, y siguiendo a Hamlet, algo huele a podrido en ambos territorios coronados, si bien por diferentes motivos. Pero al menos el tufo es menos si se incide en lo que salva y dignifica. Las obras del dramaturgo por una parte y las del del novelista por otra. Sin entrar en competencias, ¿quién habrá sido más leído dentro del recinto de sus reinos respectivos? No me atrevo a apostar porque seguro que ganaría. Pero si las autoridades patrias que tanto han cacareado siempre y con escasa convicción sobre la lengua castellana no son capaces de estar a la altura de un homenaje y promoción del legado cervantino, apaga y vámonos. En realidad, tampoco se trata de celebrar a Cervantes solamente cuando hay efemérides de por medio, y me daría con un canto en los dientes si se promocionaran de manera estimulante y continuada las obras de nuestros clásicos que, dicho sea de paso, son en muchos casos bastante más modernas, originales, enjundiosas y divertidas que lo que se escribe en estos tiempos. 

Siempre nos quedará el valor de los gestos humildes, por cierto. Como la instalación de ese mural en la ventana de un céntrico colegio público de mi ciudad recordando el aniversario del escritor. No sé si los viandantes serán receptivos al mensaje. Yo, en las próximas y nada lejanas elecciones a las que desgraciadamente parece que estamos abocados, votaré al candidato de las novelas ejemplares y de la historia del hidalgo. Lo tengo claro. Me pongo ya a hacer campaña.





viernes, 26 de febrero de 2016

De ayer a hoy




¿Quién dijo que la decrepitud es la antesala de la muerte? Hay algo de resistencia opositora a los tiempos presentes por esas calles cotidianas. Por el contrario, la bonanza de un invierno menos invernal que otras veces ha traído ya floraciones insospechadas. Debo ser de los escasos transeúntes que se detienen a dedicar una mirada de asombro y perplejidad a lo feo y a lo bello casi por igual. El trastero de la memoria es inagotable. La capacidad diaria de sorprendernos aporta algo de optimismo. No todo es banalidad ni engaño.  





miércoles, 24 de febrero de 2016

Palomas y kirikas



En estos tiempos de halcones de casi todo, por no hablar de otras clases de depredadores humanos, es un alivio saber que existen otras especies de low cost. No hago más que pensar en ello desde que hice ayer la fotografía.

NB. Me hiere la sensibilidad la canallesca y cainita actitud de los buitres humanos que cunden en el ruedo ibérico:

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2016/02/24/madrid/1456302927_277250.html





martes, 23 de febrero de 2016

Recordándote, Emilio




Por supuesto, por entonces no ibas con sombrero ni barba. Pero sí ya de clérigo protestón y desacorde con aquella sociedad de élites corruptas. Con ese por entonces quiero decir que yo era casi un chiquilín, un novato de la vida adulta. Que no sé por qué desembuchabas conmigo tus iras en los cafés del Pepillo, en el Grande de Ávila. Tal vez necesitabas un neófito que empezara a tener fe en una vida más amplia que la que ofrecía aquel tiempo, aquel régimen, aquella sociedad provinciana y caciquil, aquellas doctrinas cerradas. Para desahogarte y tener un interlocutor que recogiera el mensaje de tus propios hallazgos. Yo necesitaba escucharte para saber de otra vida que no me contaban. Cuando me empezaba a gustar la historia de eso tan complejo y discutible llamado Arte y te enfadabas por las aberraciones que empezaban a cometerse con las falsas restauraciones de los monumentos. Aquel rosetón de cemento que suplantó al original en San Pedro te irritaba tanto...Lo tendrá algún cacique en su finca de recreo, me decías. Ejemplos tan reducidos  -hoy abundan y agobian los que hablan de la corrupción-  eran para mí un dato a tener en cuenta. De alguna manera me hiciste díscolo. Aportaste tu grano de arena para que yo no me creyera los cuentos que León Felipe denunciaba. Luego, todos nos hicimos mayores, no supe de ti, siempre teniendo pendiente una toma de contacto que no ha podido ser. Ávila sigue ahí, pero nosotros no; todo ha cambiado.  Salud y levedad, Emilio. No como deseo solamente, sino como satisfacción de haberte conocido una vez, un tiempo, una necesidad de hacerse el hombre que más o menos onerosamente va conmigo.



En memoria de Emilio Rodríguez Almeida, que dejó de estar el domingo 21.

 


lunes, 22 de febrero de 2016

77 años después




Mirad. Solo hay uno que no mira de frente. Que dibuja garabatos imposibles con un bastón. Los demás, recluidos en sus rostros severos, mantienen el tipo, que no la esperanza. El hombre caído, geómetra de escrituras y filosofías de la vida, no tiene ya ganas de alzar la cabeza. Todos son perdedores. Él, esos días, el que más. ¿Acaso en ese instante recuerda aquellos versos que escribiera veintitantos años antes?

El vano ayer engendrará un mañana
vacío y ¡por ventura! pasajero...

Pero él sabe que no, que no tiene mañana, y es ahí cuando se siente más ligero que nunca de equipaje, casi desnudo como los hijos de la mar.



* El 22 de Febrero de 1939 fallecía exiliado en Collioure, Francia, Antonio Machado Ruiz.



domingo, 21 de febrero de 2016

Diario apócrifo, y 7













"...Que las palabras terminan donde termina todo lo demás deberíamos saberlo, me tenía dicho quien sabía de ello. Hasta entonces nos sentimos fértiles, aunque tal vez fue una añagaza para persistir en el día a día. Hoy siento que se van desenganchado de mí. Que ellas, el pensamiento, las emociones y los sentimientos, desde la ternura hasta el odio, llegan hasta aquí. Se diluyen porque yo me voy..."


sábado, 20 de febrero de 2016

Diario apócrifo, 6















"...Al principio pensé que lo más importante para mí era ser poeta. Yo me empeñaba en la máscara y nunca sabía con claridad si la poesía era el aprendiz a tientas que llevaba dentro, primero para distraerme, luego para conocer a otros, más tarde para reconocerme en esa especie de círculos concéntricos de la expresión escrita. Hasta que mi maestro me lo aclaró: lo importante es ser hombre antes que poeta y sentir en ti antes que nada; todo lo demás vendrá por añadidura. La que tú pongas de tu parte, que no la caída del cielo, añadía jocoso..."


(Caricatura de Torres)

viernes, 19 de febrero de 2016

Diario apócrifo, 5















"...Ahora tengo más conciencia que nunca de que ni he sido único ni todos los demás que he pretendido. De estar aquí el maestro me corregiría: eres el que has sido, nunca el que pretendías ser, me diría. Me conformo con haber sido el hombre que se complementó a sí mismo, o que lo intentó, cuando no le satisfacía una de sus dos mitades. Nunca me gustó el hombre que se tuvo por suficiente y mucho menos el engreído que fanfarroneaba como total. Ambos no sabían lo que se estaban perdiendo de sí mismos por elegir un camino cerrado..."




jueves, 18 de febrero de 2016

Diario apócrifo, 4












"...Nada me dolió jamás de tal manera como aquel Duelo a garrotazos que pintó Goya. No es el mero garrote como arma sino el brazo armado que la esgrime lo que me crea honda desazón. Dicen que dirimir las diferencias de esa guisa es algo que llevamos en la sangre. Demasiado abandono a la ignorancia, excesiva exhibición de la baladronada, desconsoladora manera de discrepar. El culto a la sangre y a quienes la propagan, incluso sacralizándola, me produjo siempre un asco profundo y un horror hiriente. Tanta ausencia de letras se paga. Tanta falta de atención a lo que dice el otro dificulta el entendimiento. Y luego la mala voluntad, hija de la soberbia, de la envidia y de la ira..."



miércoles, 17 de febrero de 2016

Diario apócrifo, 3















"...No me ha abandonado mi maestro y son sus enseñanzas las que aún me sostienen. Pero ¿quién iba a decir que tanto ingenio, tanta cordura y tanta cautela razonada como la suya iban a acabar de esta manera? La sinrazón triunfa hoy por mor de la fuerza más bruta de los hombres. Pero si las palabras del maestro quedan como simiente, pequeña y lenta acaso, mas eficaz, otro gallo cantará algún día..."



martes, 16 de febrero de 2016

Diario apócrifo, 2















"...Yo, que me he acompañado de la duda toda la vida, veo que me va llegando ahora la única certeza. Una vez que lo irremediable tomó la forma del despojo entre los míos y sabiendo que allí todo está perdido, siento que este cuerpo no sabe resistir y no encuentra cada día que pasa el pequeño hueco necesario donde seguir siendo..."



lunes, 15 de febrero de 2016

Diario apócrifo




"...No me encuentro muy bien, pero me asomo a la terraza. Allá abajo, muchos otros se encuentran peor, si es que se encuentran. Solo me queda buscar el dudoso sol de febrero, aquí février a secas, allá el loco. Como si el clima, siempre tan fiel a sus ciclos, cometiera más locuras que los hombres..."



sábado, 13 de febrero de 2016

Paradoja




Tal vez no se puedan poner puertas al campo, pero sí alambradas.

(El derecho sacrosanto de propiedad versus los signos de la primavera que pretende destellar poco a poco)

viernes, 12 de febrero de 2016

Desnudeces. Efímeros

















Una voz, la de Píndaro, que nos avisa, aunque muchos no quieren enterarse, de nuestras vanidades. "Efímeros somos, ¿qué es uno? ¿qué no es? Sueño de una sombra, el hombre". Entre ese ser o no ser que no se desenmaraña de la pregunta, el transcurso. Los acontecimientos transitan y nos empapan. Con ellos el lenguaje, el pensamiento y el diálogo. Pero ¿por qué a veces estas herramientas, que nos hacen y que de hecho habitamos en ellas, nos parecen insuficientes y casi agotadas? Tal vez el ruido excesivo o el ritmo oneroso de lo superfluo o simplemente la inhibición de su uso. Los habitantes "entre la ciudad sí y la ciudad no" (Evtuchenko) no podemos extendernos más allá de unos confines, por mucho que deseemos prolongarlos. El árabe Ibn al-Mu'tazz debió beber la filosofía del griego cuando tan poéticamente, y menos mayestático que Píndaro, escribió aquello: "¿Acaso el mundo no es sino la sombra de una nube que, no bien el hambriento de sombra la anhela, se disuelve?"




jueves, 11 de febrero de 2016

El conocimiento es la esperanza




La gran noticia del día es esperanzadora. en medio de tanta ruindad y conflicto entre humanos. Y proviene de la naturaleza inmensa que nos supera. Veo en ella esperanza porque está relacionada con el conocimiento. La confirmación de que las ondas gravitacionales, de las que se había hablado e investigado desde hace muchos años, existen. De ello comenta la prensa y la investigación astrofísica seguramente dará más pasos de gigante en nuestra aproximación al saber sobre el universo. Todo conocimiento es un paso positivo y más si se hace del mismo un uso constructivo en la historia humana. Casual y paradójicamente leía hoy también estos versos del poeta español del siglo XVII Gabriel Bocángel:

"Lo que pasó ya falta; lo futuro
aún no se vive; lo que está presente
no está, porque es su esencia el movimiento.

Lo que se ignora es sólo lo seguro.
Este mundo, república de viento, 
que tiene por monarca un accidente."





miércoles, 10 de febrero de 2016

Desnudeces. Los muertos



















Sustancialmente nada diferencia a los muertos registrados, luego reconocidos, de los muertos ignotos, de los que no se quiere saber. Solo nombres en lápidas y ubicaciones de tumbas, en unos casos, o cunetas, montes o solares vergonzantes que los acogen entre sus venas en otros. Estos son los muertos de la vergüenza, de la injusticia y de la incuria españolas. Esas plagas específicamente nuestras que no solo se ceban con los vivos, sino que en un canto siniestro de ingratitud no se quieren erradicar de una vez para siempre. Desprecio a la memoria, a la tolerancia, a la hermandad. Pervive un cainismo supersticioso y secular, que muchos reducen al dicho más vale no meneallo. Cuando paseo por los Montes Torozos me cosquillean los pies en algunas zonas, recordando viejos testimonios familiares. Cuando visito el cementerio antiguo de la ciudad me hierve la sangre cuando piso una zona devastada que acoge tumbas de librepensadores, masones, católicos rebeldes, no católicos o republicanos fallecidos en la noche de los tiempos. Después de un rato, aquel espacio sin apenas nombres, sin cuidados, sin reconocimiento me produce una cierta placidez. Es un espacio de libertad. Ellos, los diferentes en un país dogmático tradicionalmente, están tal vez mejor así. Su tierra les es tan leve como a los muertos de los sepulcros lujosos o simplemente rotulados. Bajo tierra, la clase social y el pensamiento son solo materia ajena.





martes, 9 de febrero de 2016




- Pues nosotros no nos metemos en la caja, hala. Que se escondan bajo las piedras los que tienen mucho que esconder.

- Más bien que devuelvan lo que tienen que devolver.





lunes, 8 de febrero de 2016




- Oye, Verde, qué país más hipócrita, ¿no?

- Oye, Amarillo, mejor nos metemos de nuevo en la caja, ¿sí?


Desnudeces. Náufragos
















Náufragos. A los lapiceros se les perdonaba la vida cuando al pulgar y al índice al unísono ya les costaba cogerlos. Un indulto de vejez. La juventud faber castell apretaba y nuestros dedos deseaban palpar la nueva sangre. Eso fue en otro siglo, antes de la era informática. Pero el tacto y los labios recuerdan. Nuestros sentidos deben tanto a los lápices. Y aquella inmersión en pensamientos perdidos cuando teníamos una vida por delante.


domingo, 7 de febrero de 2016

Desnudeces. Azar















Cuando me viene a la cabeza la palabra azar no razono. Me pongo a ciegas en sus manos y contemplo el trébol que llegó un día, no se sabe cómo, y se ubicó en una maceta huérfana.


jueves, 4 de febrero de 2016

Desnudeces. Materia prima















Que la naturaleza sea inclemente se entiende. Lo ha sido desde el principio y aun ahora lo es para unos más que para otros. Pero ¿por qué las relaciones humanas son también rudas y ásperas? Max Maxius me escucha con gesto de sorna y salta certero: por eso mismo, porque el hombre es lo que se sigue haciendo. No su reflejo ni su proyección ni su desdoblamiento ni su forma. Es sustancialmente totalidad bruta. Y, aunque a través de los siglos, ha refinado parcialmente su condición, la mena es mucha y obra magnética sobre él. Desnuda al hombre y hallarás en su cuerpo la materia acogedora de los árboles, la astucia de las serpientes, la fluidez del liquen, el deslizamiento inadvertido de los peces y, cómo no, la ira del cielo.

Los paseos con Max son siempre estimulantes.


miércoles, 3 de febrero de 2016

Desnudeces. Aprehender






















He paseado con Max Maxius por la ribera en neblina. La inquietud que late en el hombre es signo de búsqueda, me ha dejado caer. El hombre sigue haciéndose hasta el mismo momento en que se deshace del todo. Qué olvidados tiene sus orígenes, tanto los de la historia de su género como la procedencia individual. ¿Crees que paralela a la trayectoria de conocimiento hay una satisfacción por lo comprendido en cada etapa de la vida?, le pregunto. Max Maxius es tajante: No. El hombre da por hecho que conocer es un mecanismo reflejo y no siempre es consciente del don que conlleva. Ni siquiera del ciclo último de la vida puede decirse que no podamos ni sepamos aprender. Eso me recuerda algo, le digo. ¿Sabes que en nuestra lengua hay otro verbo análogo que casi se confunde, aprehender? Max: Se parece en la forma, aunque no tanto en el concepto así a primera vista. Pero ¿acaso al aprender no poseemos y por lo tanto no aprehendemos algo de lo que nos rodea y que antes desconocíamos? Llegar es ocupar. Tocar es sentir. Escuchar es entrar. Ir hacia la oscuridad última es aprehensión de la vida. Hasta el último latido lo es. 


martes, 2 de febrero de 2016

Examen de ciencia infusa





Tema a interpretar. Una derivación filtrada de los caucus de Iowa asegura que en España va a volver a salir de presidente del gobierno el mismo presidente de gobierno último y actualmente en funciones ni se sabe de qué (leo que la diplomacia española está por los suelos o en el limbo y que el cubano Castro lo primero que hace es irse a Francia y pasar olímpicamente de la madre patria, por algo será) 

Comentario de texto. Debido a la inteligencia, generosidad, altura de miras y sentido de Estado de los partidos políticos nuevas elecciones se ciernen sobre la ciudadanía. Habrá que agradecer a aquellos que no se mojan el look y ni saben dónde están, a los inflexibles y soberbios que quieren conquistar no sé qué cielo, a los que están más marcados por sus barones que por los votos recibidos, a los taifas que quieren poder más de lo que pueden, a todos ellos habrá que darles las gracias cuando el ínclito último inquilino de La Moncloa vuelva a quedarse en su palacete, ad maiorem Dei gloriam de sus fieles, que estos no fallan nunca. 

Consideración moral final. (Aquí que cada uno ponga la suya) Tanta ciencia infusa ¿para qué?



(Ilustración de cachondo de jahvé)



(Ilustración de Guerra en último cero)



lunes, 1 de febrero de 2016

Desnudeces. Lenguaje






















Leo en un blog una cita de Emilio Lledó que me hace pensar. "Porque el lenguaje tiene luz, y no es una metáfora". Tiene o es luz, llave, palanca. No logro entender que los hombres se enreden tanto en la oscuridad y la confusión cuando tienen al alcance la mejor herramienta jamás inventada. Las palabras no se niegan nunca a quien desea utilizarlas apropiadamente. Pero la voluntad es otro dominio del hombre que, egoísta, siente celos de uno de sus hijos.



(Fotografía de una exposición de Benardí Roig tomada del blog el ojo heterotópico)