lunes, 2 de febrero de 2026

La insoportable ausencia de Narciso

 



Pavoneado por la propia imagen el joven se ausenta de cualquier otra referencia. Cree bastarse por sí mismo. En aquello que se refleja en el agua estima contemplar como única la inalterable y hermosa existencia. Él es el mundo. Un mundo donde solo existe el momento. Como si la edad fuera eterna e inamovible. Donde solo tiene lugar un cuerpo que contempla al otro cuerpo que le reduce, aunque piense que le prolonga. Nada fuera de sí le satisface. Nada le da más placer que reafirmarse en su imagen. Se gratifica apreciando su bien formada materia. Se aprecia en las facciones graciosas que le sonríen desde abajo. A nada atiende sino a la llamada que le retorna desde las aguas. Se apoya en la corriente como si fuera a poseerla. Respira ora con lentitud ora con ansia. La exhalación le es devuelta y enturbia aún más su deleite. Enajenado por su abigarrada posesión se retuerce entregado como si quisiera llegar a una cópula. Extiende el rostro ahíto de ensimismamiento. Abre los labios buscando la confluencia de los mismos labios. Pronuncia tenues palabras de lasciva ternura. Enredado en el bucle de la complacencia trata de evadirse de cualquier signo de dolor o incluso de otra clase de satisfacción. Pero el río no se detiene y él ignora que en cada instante que permanece admirándose no sigue siendo el mismo. No puede dejar de contemplarse, pues es más poderoso su miedo a aceptar al otro que no desea ser. Ha descendido al borde, obnubilado por la caricia rumorosa del arroyo. Un rumor que se va traduciendo en quejosas voces de otros personajes que antes han sido víctimas de su despecho. Qué intenso es el sonido burlón bajo las aguas. Qué perverso el desquite de los despreciados. Ahora él también es lluvia perpetua. Donde las imágenes quedan  diluidas para siempre. Ahora se ha fundido sin salvación con su no deseada ausencia.




* Narciso, de Caravaggio. Galleria Nazionale d'Arte Antica. Roma.

22 comentarios:

  1. Pero el río no se detiene y él ignora que en cada instante que permanece admirándose no sigue siendo el mismo.... una reflexión en la que confieso no había caído, y es clave para entender el mito de Narciso.

    Saludos

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    1. Todos los mitos tienens varias lecturas, incluso cada cual puede añadir un matiz nuevo, al fondo o a la forma, probablemente más en la forma.

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  2. Una lectura obligatoria para todos los narcisistas que pululan por el mundo. Algunos, muy peligrosos dado el poder que acumulan.
    Saludos, Fackel.

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    1. Hay narcisistas de primera, de segunda y de etc. , según el espacio y esfera de poder que tengan a su alcance. Los hay en fábricas, oficinas, funcionariado, profesiones liberales (jaj), en la familia, en los gobiernos de las administraciones, en instituciones de armas y de creencias, en los mass media, en...dentro de cada cual hay al menos una porción narcisista, sospecho.

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  3. El mito de Narciso,no es capaz de captar la belleza exterior que le rodea.En cuanto al cuadro la luz que sale del oscuro,era un tema muy estudiado en ese tiempo,sobretodo en cuadros religiosos,no es el caso aquí y eso tiene su valor añadido.Los restauradores no lo tienen fácil, con estas obras en las iglesias de nuestro país
    Saludos

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    1. Y hoy se está dando un narcisismo en la juventud que acaso ha existido siempre pero lo veo más extendido, ¿qué hay en los gimnasios si no? Y en edades avanzadas, en que la pretensión de aparentar puede resultar más patética.

      Lo del cuadro es fabuloso, en esta y otras obras de Caravaggio, es su estilo, esas oscuridades que buscan la luz, aunque la luz, como en este caso, no le lleve al peresonaje a encontrar más camino que él mismo.

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  4. Él es el centro de su universo, lo demás no cuenta, no tiene importancia, el río avanza, cambia, arrastra su imagen, no sabe qué cada vez que se mira es otro.

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    1. Para los narcisistas profundos la vida puede acabar siendo más que un drama encubierto, porque sus relaciones con el mundo y los demás individuos generan muchos roces e insatisfacciones. Cuidemos y controlemos nuestra pequeña parte alícuota del narciso.

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  5. Es extraño, creo que nunca he tenido nada de narciso, siempre me he sentido vulgar, en lo físico y en lo mental, siempre he escapado de mi reflejo. Me resulta extraño que alguien pueda quedarse atrapado en él... pero existen, claro que existen esos Narcisos, y qué mal los trata siempre el tiempo.

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    1. Ya sabes que eso es cosa de cada uno. Podemos no ser narcisos en determinadas facetas pero en otras creernos el ombligo del mundo y, lo que es peor, hacer que otros giren en torno a nuestro ombligo. Narcisismo y ego van de la mano, aunque tengan matices diferentes. Pero muchas veces el pseudo narcisismo personal es mera fantasía en que pretendemos emular lo que no tenemos.

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  6. Es un bello texto, debo iniciar diciendo eso, está bien ordenado y las palabras fluyen levemente con buen estilo y ajuste, ahora el fondo de lo escrito, y es que vivimos de la fantasía del instante, mucho más en nuestro tiempo, esa modernidad líquida que se desvanece, aún así hay quien quiere o pretende perpetuar su transitoria temporalidad. Iluso narciso, mañana será solo un recuerdo. Saludos cordiales

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    1. Lo que tengo la impresión de la fantasía del instante es que pretende constituirse en proyecto de futuro, tantas veces inalcanzable, y entonces vamos demorando las acciones conforme a los días, sin saber dar con un equilibrio que a veces nos martiriza. La pseudo modernidad líquida y alegre es bastante vana, suele ocultar las cuestiones importantes de fondo que deberíamos afrontar individualmente y no olvidando que somos parte de una especie que necesita convivir en armonía.

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    2. A propósito, el concepto de lo líquido no es por Bauman, sino por lo transitorios que somos en este mundo, lo irremediablemente finito de nuestra condición , aún así hay gente que presume, no obstante de lo efímero que puede llegar a ser su poder o su belleza.

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    3. Pues presumir de lo efímero, que el que lo hace no lo percibe tan efímero, le dará pan para hoy pero hambre para mañana, ¿no crees? Cuántas torres han caído desde siempre. Pero mientras, carpe diem.

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  7. Cómo todas las obras de este genio que con tanta maestría nos seducen, atrapan e invitan a reflexionar, Narciso pintado según las investigaciones en dos años, con su estilo inconfundible de acercarnos al personaje como si se saliera del cuadro y pudiéramos acariciar, con iluminación tan cavilada como ese poema que dice: beben en la oscuridad y escupen luz; el cuerpo, el rostro, los miembros de Narciso y esa imagen cual eco deformado en el oscuro río de la vida, nos toca en ese breve período de tiempo
    que nunca más ha devolver. Fuimos tan jóvenes! Tuve un padre narcisista de cuerpo y mente, cada mañana me gustaba observarlo mientras se acicalaba antes de irse a trabajar, se miraba con placer en el espejo arqueando sus pestañas, se adoraba igual que el cuadro de Caravaggio. En su vejez el Alzheimer se llevó todo por delante menos su narcisismo, el psiquiatra que lo atendió me dijo: lo único que le queda a tu padre para sobrevivir al olvido es su narcisismo.
    Nos habrá querido decir eso Caravaggio con su magistral cuadro?

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    1. Iuvenes dum sumus, dice el Gaudeamus igitur universitario. Mientras lo somos nunca será mientras lo fuimos. Pero ¿quién puede olvidar ya no narcisismos o egocentrismos particulares, que tampoco los viví excesivamente, sino el fruto, más o menos consciente, de unos tiempos con componentes lúdicos no obstante también arriesgados? Tiempo de juventud fue tiempo de descubrimiento abundante: de personas, de situaciones, de ideas, de aproximaciones, de amores, de paisajes...Y aquellas manera de desarrollar la juventud, que en muchos amigos que conocí fue un tanto maltrecha si no cercenada por un exceso idealista que no debe llevar al arrepentimiento, tuvo sus frutos, que no tuvieron por qué coincidir con el sistema nii suponer menoscabo de una integración social que quieras o no obligaba antes o después. Entiendo que la conciencia de la propia belleza exija la autocontemplación y el disfrute. La belleza es un don, otra cosa es alardear, pavonearse ante otros. Y por belleza no me refiero solo al aspecto corporal aparente, sino al intelectual y comunicativo. De hecho en mi experiencia personal me han seducido y revelado más las personas con una hermosura inteligente y mental a las que no se les correspondía un canon corporal precisamente que los guapos o guapas flor de un día.

      No sé hasta qué punto Caravaggio querría decir lo que sacamos en conclusión aquí, ten en cuenta que murió sin culplir los cuarenta. Aunque es de suponer que por la intensidad con que vivió acumulara experiencia abundante. Pero claro, la experiencia se reposa y sedimenta despacio y con más edades. Pero fácil que fuera un tipo con larga visión, si no lo hubiera sido ¿habría ejecutado las obras que ejecutó? Una vez vi una exposición en Madrid hace muchos años, entonces lo descubrí con más interés.

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  8. Narciso fue víctima de su arrogancia y prepotencia y víctima del despecho, trasladándose su historia a través del ECO mitológico que nos traslada los "ruidos existenciales" de mentes clásicas.

    Supongo que dominar su arrogancia y su prepotencia sí estaba al alcance de su decisión, pero deshacerse del castigo (cuasi encantamiento) impuesto por la diosa estaba fuera de la capacidad de decisión de su libre albedrío.

    Sin entrar en los líos y disputas de los dioses y diosas del panteón griego, no sé muy bien cómo trasladar al conocimiento actual la simbología de la historia de Narciso; se me ocurre encuadrarlo dentro de la ley de causa-efecto, de tal manera que se podría pensar que cuando uno tiene una cualidad fuera de lo común y por su posesión se eleva con arrogancia y desprecio por encima del resto, llega el momento en el que el arrogante se queda solo abrazado a una cualidad malgastada y diluida en su propia vanidad. Aunque la vanidad se alimenta de la mala gestión de los halagos.

    Pienso que toda la gente (yo incluido), salvando alguna excepción, en algún momento de su vida ha padecido de "narcisitis", bien por su persona, bien por su obra, bien por halagos ciertos o por halagos falsos, hay quien se recupera rápido y hay quienes cronifican esa "narcisitis". No se quién dijo que "Las personas inteligentes se recuperan rápido de un fracaso, pero los tontos no se recuperan nunca del éxito". Bueno, no sé si tal dicho podría tener encaje en esta historia.

    Al Narciso de tu relato le has dado pleno albedrío. Su anclaje al reflejo de su rostro en el agua del río es una decisión propia, aunque tal vez irrefrenable, y no un castigo de diosa mediante; es una "narcisitis" plena, un encantamiento autónomo, pero que también le lleva a la dilución de todo lo que es en el ego de su bellísima apariencia. La esencia se diluye en la apariencia. La apariencia siempre es más perecedera que la esencia (pensamiento-experiencia).

    Parafraseas el pensamiento atribuido a Heráclito sobre que nunca nos bañamos en el mismo río, pero Narciso no estaba pensando en lo que era sino en cómo era, ajeno por completo al concepto filosófico de Heráclito. Pienso que nuestra "narcisitis" (ocasional o crónica) se mueve en el ámbito de la apariencia más que en el ámbito de la esencia. La flor de Narciso es bonita, tal vez, en términos mitológicos, signifique que de la "muerte" de la vanidad de la apariencia surge la verdadera esencia de la belleza natural.

    Creo que me he hecho un lío...

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    1. Por supuesto, mi escrito no pretendía seguir el mito al pie de la letra, pero sí algo a Caravaggio. Por cierto, ¿tendría el pintor algo, poco o mucho de narcisista? Lo de disitinguir por tu parte el ámito de la apriencia respecto al de la esencia...¿No será más bien que la apariencia está también dentro de una esencia que es cambiante a lo largo de la vida? Porque lo de la esencia siempre me ha resultado etéreo, creo que las filosofías occidentales contienen mucho sofisma, mucho concepto de otro tiempo, mucha más oscuridad que luz. pero eso es una percepción mía. El ser, la esencia, el espíritu...todo eso ¿es algo fijo., inmutable? ¿Cómo se come? A lo largo de la vida gustamos de tocar muchos palillos, de tratar de llegar a cuanto esté a nuestro alcance, desde visión de uno mismo a cualquier parcela de visiones sobre el mundo, y muchas veces nos quedamos en intento o en una llegada transitoria. Acaso eso es vivir, ¿o es que hay un solo modo de vivir? Pienso que lo bonito es tener claro -o ser consciente, como se quiera- cómo todo lo que tocamos nos va haciendo y, consiguientemente, deshaciendo. La construcción personal, si podemos llamarla así, no es muy difertente de las de otros planos del universo o de otros reinos no humanos, solo que se produce más vertiginosamente. Pero qué digo construcción, qué curioso, ello lleva implícito lo opuesto, y es lo que decía antes Inés, que de un padre narcisista en tiempos más jóvenes devino en una mente neurológicamente afectada en la ancianidad. Pero eso es el bagaje vital, del que no podemos escapar. Por lo demás cuanto dices puedo apoyarlo y daría para charla desarrollada en una mesa de café.

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  9. En estos días empiezan a asomar los narcisos, son la primeras flores que asoman...

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    1. Son amarillentas, ¿no? Y supongo que muy concentradas en sí mismas, jaj.

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  10. Uno puede creerse el ombligo del mundo y no darse cuenta de que ese ombligo está herniado y parece una guinda en una barriga prominente. Narciso en las aguas y el común de los mortales, afeitándose ante el espejo. Qué guapos soy, ¡por Dios! No me beso porque no me llego.

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    1. El problema del narcisismo excesivo es que derive en ceguera mental.

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