viernes, 23 de enero de 2026

La última mirada de la núbil

 




"No sé qué decidir: dos son mis pensamientos".

Safo.


La muchacha núbil se deja peinar. La esclava extiende su pelo. Ella colabora. Se sabe dispuesta al último paso antes de la entrega inevitable. Alguien ha pasado por delante, la contempla e intercambia la mirada. La joven se abstrae, como si sus pensamientos fueran agitados por la duda. No lo demuestra. No vacila. No emite palabra. Simplemente se deja hacer, permitiendo ser contemplada por los que se hallan circunstancialmente en la estancia. En realidad los siente ajenos a su momento. Los ignora. Ha detenido su tiempo y solo desea que la tarea sobre su cabellera no cese. Los tirones de las otras manos, que también parecen evadirse del futuro inmediato, son cuidadosos. Hay dos miradas en dos direcciones. Mientras la acompañante mira el espejo para comprobar su buen hacer, la dubitativa  colabora con una resignación que desplaza el entusiasmo esperado. Un mero quehacer cotidiano, en parte aseo y en parte ritual, parece paralizar también sus intenciones. Pero, ¿puede oponerse a lo que han planeado para ella? Ni siquiera el colorido y la hechura de su vestido la entusiasma en ese instante casi decisivo. Sin embargo sabe que todos en la casa están pendientes de las próximas horas. Quienes han llegado a la ciudad para concelebrar el evento están expectantes. Algunos se han reunido ya al calor del vino pompeyano, aromático y de escasa acidez. Todos esperan que la nueva consagración sea favorable para ella y, sobre todo, para los proyectos y negocios de su familia, que asentará así aún más su estatus. De pronto la núbil exige que recompongan su peinado. La sierva se turba pero en la otra mirada advierte una estratagema. Demoraremos los actos previstos, exclama aquella con una indisimulada ironía cómplice. La joven esboza una sonrisa débil y vuelve a su ensimismamiento. Quien efectúa el arreglo paraliza sus manos en el aire. El espejo se ha roto en trozos, de un modo inexplicable. Un temblor recurrente del subsuelo les inquieta. Una fumarola emitida por la montaña sume en la extrañeza a los habitantes de la casa. Llega el ruido de apresuramientos en las calles próximas a la villa. Algo misterioso está a punto de decidir la vacilación de la joven. Hay trasiego agitado en la casa. Voces confusas. Gritos que invocan a lares protectores. La ayudante ha soltado atolondrada los cabellos de la chica, pero esta no se inmuta. 





* Fragmento del espléndido friso del triclinium de la llamada Villa de los Misterios o Villa Item, en Pompeya.


26 comentarios:

  1. A la chica se la veía poco entusiasmada con la idea de su casamiento obligado y acordado por sus padres, pero habría que atribuir a la casualidad que tal evento coincidiera con la erupción del Vesubio, pues no creo que la joven, seguramente de quince o dieciséis años, hubiera rezado fervorosamente a los dioses para librarse del enlace concertado contra su voluntad. Los dioses no son tan crueles y prefieren el sacrificio de una sola joven al de toda una población inocente, salvo que se hubiera encomendado a Vulcano, que vive amargado bajo tierra desde que su esposa Venus le engañó con Marte. Y al estar amargado le importa todo un rábano.

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    1. Una interesante y excelente interpretación, pero hay otras y la puerta está abierta. Y como el autor o los propietarios de la casa hace tiempo que no pueden ser consultados pues dejemos que siga fluyendo lo que quiera que quiera ser la amplia escena. La obra es magnífica, repleta de esos colores carmesí intensos contrastando con los amarillos que da vigor y alegría a las escenas representadas. Es para quedar prendado de lo que hay y de los personajes, tan vívidos. Saludo de sábado.

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  2. La muchacha no se inmuta, parece que todo le da igual, o que acepta la fatalidad de su destino.

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    1. Verdaderamente tiene una pose y una mirada que no se sabe si es desgana, desinterés, entusiasmo nulo o pavor ante lo que pueda suceder. Un suceder muy abierto.

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  3. No me atrevo a especular. Seguramente será todo diferente a lo que yo piense.

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    1. Pero lo que pienses también tiene interés. Arriesga.

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  4. A dúvida ou aceitar o inevitável? O que guarda o destino? Não sabemos...
    Interessante o texto...
    Beijos e abraços
    Marta

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    1. En parte buscamos el destino. NO sé si en la pintura pompeyana sería igual.

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  5. És molt maca, aquesta noia. Té una mirada que deixa entreveure el que tu n'expliques. Ulls grans, boca petita, una bellesa clàssica.

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    1. Pues mira por dónde yo la veo muy actual, circunstancias y aditamentos aparte o al margen. A veces veo en el autobús o en el supermercado alguien así, seguramente plebeya, pero ya sabes que la calle es una mezcla de clases sociales.

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  6. Demasiadas suposiciones para una escena con una mirada que a mí me resulta familiar. Vuestras situaciones imaginadas, son demasiado elaboradas para mi. A la mía, solo la contradice el hecho de que en aquellos tiempos -anteriores al volcán- no había cámaras. Pero aun así, esa mirada a mí me dice:
    —Y tú, ¿qué miras?
    Porque esa mirada es la de alguien que se siente sorprendido por una cámara presta o una mirada furtiva y al tiempo mantenida.

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    1. Es válido ese "y tú qué miras", pero dentro de un contexto; si hubiera reducido el texto a esa mera expresión sólo habría escrito cuatro palabras y fin, no habría mayor relato; creo que el autor o autores del friso se reirían de nosotros si nos escuchasen hacer cábalas o minimizarlas.

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    2. Bueno, ya sabes, creo, que no pretendía hacer una crítica, sino ofrecer otra posibilidad interpretativa. Tu imaginación es muy rica, así que incluso para ese «tú que miras» sabrías construir un relato más que interesante. Y sí; las risas de los autores, está mas que asegurada. Es común cuando el autor de una obra, escucha loas interpretaciones y críticas (Y así debe ser).
      Buen fin de semana !

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    3. Pero si me parece muy bien la crítica, incentiva y amplía más el pensamiento. Me apunto para otro día ese "y tú qué miras", hay muchas pinturas con miradas muy expresivas, sobre todo de mujeres. Ya sabe, al "dies Domini" vamos. Aunque horrorizado ya por algunas imágenes que veo en la prensa (el último crimen de Minneapolis, por ejemplo, son verdaderamente monstruosas las guardias de asalto, los SA del presidente de la WHouse)

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  7. Bueno la escena es parte de una más amplia en la que muchos ven unas celebraciones que invocaban a Dioniso y otros solo un ceremonia prematrimonial. Probablemente todo sea simbólico y no quiera decir que en aquella casa tuvieran lugar ni misterios ni bodas y todo se quedara en un capricho de los propietarios de la villa. Porque les gustaba la pintura y de paso hacer ostentación ante sus visitantes.

    Ander

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    1. Probablemente fuera tal cual dices, pero represente lo que represente -y aquí la imaginación del visitante se puede permitir libertades- la belleza de la obra representada en el friso, de la que lo que pongo aquí es un pequeño fragmento, es de una calidad sorprendente. Gracias, Ander.

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  8. Tu relato, como siempre, es excelente. Admiro tu facilidad para construir relatos, yo soy un negado. Tal vez la pintura tenga ese significado que construyes en tu relato. Un casamiento concertado por las familias es terrible, y tal vez la joven se halle entre la resignación de aceptar o entre la planificación de la insumisión frente ante tal concierto familiar. Puede ser.

    Yo soy muy negado a la hora de interpretar el arte, pero a mi la imagen plasmada me sugiere una representación de las fases de la vida (corporales) por las que todos transitamos. En este caso está la juventud reflejada en la joven , la madurez en la acompañante (que yo pienso que es una proyección futura de la joven) y el camino hacia la vejez que se empieza a proyectar en el espejo que sujeta el ángel. Yo pienso que la protagonista de la escena es la "acompañante", en su edad madura (representada por el moño) agarrándose a los últimos vestigios de su juventud (agarrada a los mechones de pelo de la joven (que la considero a ella de joven) y significando esos mechones de pelo el tiempo de tránsito de una etapa vital de juventud a una etapa vital de madurez. Además, la "acompañante", a la vez que se agarra, casi por el final de los mismos, a esos mechones de pelo juvenil, es la que está mirando el espejo de reojo para ver si ya se proyectan en el espejo rasgos físicos de la siguiente etapa vital: la vejez. La joven está inhibida totalmente de lo que refleja el espejo. Es una especie del dicho: lo que fuiste, lo que eres y lo que serás. Para mí es una representación del efímero paso del tiempo, de la efímera duración de la belleza y de la propia existencia.

    Como puedes ver, siendo un negado para la interpretación del arte, sigo siendo un ignorante atrevido manifestando esa personal opinión sobre lo que me sugiere esa pintura. A primera vista me sugirió lo que he dicho y, después de mirarla otras cuantas veces, me sigue transmitiendo esa idea.

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    1. Lo bueno del arte pictórico, Impersonem, es que nos permite divagar e imaginar, más allá de la concepción del artista que, en este caso, ya ves que no está clara. Así que osar interpretaciones nos vincula con la obra y seguramente con lo que pretenden los pintores, que nos lleguen las obras, que hablemos de ellas, que proyectemos nuestras fantasías más allá de lo que han concvretado en una escena o un retrato. Yo mismo estoy haciendo ficción y llevando la obra a otra parte de su exposición y sobre todoo trayéndola a mi mente. No sé si has puesto en internet Villa de los Misterios en Pompeya, pero te recomiendo que lo hagas, hay muchos enlaces, busca los que saquen más fotografías del friso, que ocupa mucha superficie, incluso lee opiniones, merece la pena. Yo soy muy sensitivo, primero me dejo calar por una obra y luego busco información. Intento hacer del arte del pasado algo que exprese también mis sentimientos, emociones, etc. Saludo.

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    2. Sí que he mirado en internet las imágenes, cuando leí tu post el día que lo publicaste (lo he leído dos veces, hoy la segunda vez), pero no he leído comentarios o interpretaciones de la obra más allá de tu relato.

      Es evidente que mi interpretación es una ocurrencia carente de criterio técnico y de información sobre dicha obra. Doy por hecho que la interpretación que haces en tu relato es la acertada y que tú, además de tu demostrado, en múltiples ocasiones, conocimiento sobre arte, te habrás informado sobre el significado del fresco señalado.

      Lo que quise decir es que, desde mi ignorancia y falta de datos, a mí ese fresco me sugería lo que, con atrevida ignorancia, escribí en mi comentario anterior. Doy por hecho que se trata de una preparación de la joven casadera para su desposorio y que en el espejo seguramente se refleja la misma en la posición en la que se encuentra sentada y agarrándose el cabello. Hice un comentario a golpe de vista, doy por hecho que erróneo, plasmando más mi imaginación que la realidad que muestra impresa dicho fresco. Ya te dije que no me lo tuvieras en cuenta, pues soy de ignorancia atrevida.

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    3. También mi interpretación y el texto que escribo es una ocurrencia, y en ningún momento te he enmendado la plana al responderte ahora. No tiene por qué ser acertado lo que digo porque la imagen es la excusa para escribir la ocurrencia, lejos de pretender aseverar nada porque no sé, simplemente, porque no tengo criterios mayores.

      Por otra parte, independientemente de esto, las dos versiones más extendidas sobre la obra, según he leído por alguna parte, son: o bien un ritual sobre un culto mistérico a Dioniso o bien la preparación de una boda simbólica, no necesariamente de alguien de la casa, u otro rito. Te diré que lo me sugirió el texto no fue todo el tema sino la propia faz de la chica.

      Un abrazo.

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  9. dejando a parte la magnífica composición y colorido del fragmento que nos muestras, yo no voy más allá de esa mirada tan descorazonadora que se encuentra en cientos de pinturas de todas las épocas, la mujer como moneda de cambio, en todas las sociedades y religiones que ha transitado la historia; que vivan los selfies!

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    1. Hay mucha representación de moneda de cambio, y de uso, a lo largo de la historia. Esa relegación de la mujer a nivel del esclavo, y que tanta responsabilidad como mala saña ha tenido la religión para perpetuar un rol, ha sido terrorífica. No sé si todas las mujeres de hoy que se afanan en una relativa libertad individual bendecida por el mercado que hace su agosto se hacen cargo de que aún hay una religión y unos partidos y una pseudo ética que miran siempre al pasado para retomar roles oprimidos, ya sea de mujeres o de trabajadores, o de todos.

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  10. El destino intervino para que ese futuro impuesto, no deseado por la joven, no ocurra.

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    1. Con el destino ocurre como con Dios y otras representaciones: lo antropomorfizamos.

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  11. Fáckel:
    triste destino, triste, triste.
    Salu2.

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