martes, 25 de febrero de 2025

Dirección única. Simbiosis

 










Del Mahabharata, de Viasa:

"Daruka, esta noche debes hacer algo por mí. Prepara mi propio carro para la guerra y coloca en él todas mis armas. Coloca en él mi arco Sarnga, mi chakra Sudarsana, mi maza Kaumodaki y también mi Sakti. Fija también en el carro mi insignia, el Garuda. Engánchale mis queridos caballos Valahaka, Saibya, Meghapushpa y Sugriva. Coloca las armaduras en los caballos".


Hombre y arma han configurado siempre una simbiosis adecuada. En realidad, perdida la narración en la noche de los tiempos no sabría decir qué fue primero. Un primate haría uso de sus extremidades o de sus gruñidos estruendosos o de sus ademanes violentos para lograr alimento o apartar al competidor. Luego el correspondiente primate evolucionado hasta llegar a homo erectus, neandertal o sapiens, o cualquier otra clasificación por definirse, diseñaría un elemento exterior para lograr sus fines. Y no ha cesado hasta la fecha. 

¿En qué momento un arma se distingue de una herramienta? ¿Cuándo se especifica su uso? Probablemente al llegar a una etapa suficientemente precisa en que se optara por los conceptos de una herramienta para el objetivo constructivo y por el arma para el fin destructor. Pero siempre se ha mantenido el vínculo. Cuando no ha tenido con la misma forma el mismo uso. Un arado sin espadas que lo respaldasen no podía garantizar la rotulación de la tierra, y menos su propiedad. Un arma sin herramientas que transformaran su capacidad agresiva quedaba obsoleta. Ambos son útiles, instrumentos. ¿Uno de paz y otro de guerra? La división resulta absurda. Se deben mutuamente. Se compenetran, se complementan, se activan mutuamente. De hecho, arma, instrumento, herramienta o medio vienen a significar lo mismo en nuestra lengua. Se usan indistintamente los términos. 

La especie humana no ha evolucionado optando unas veces por los instrumentos de paz y otras por los recursos defensivos y ofensivos.  Todo ha sido lo mismo. En los tiempos de paz relativa no se olvidaron los preparativos bélicos. Vivimos de maquillar la historia profunda de la especie. Y más en un Occidente privilegiado que no se sentía directamente amenazado por la debacle desde hace décadas. Mas cuando viene mal dada la realidad nos desasosegamos y estamos perdidos. Así seguimos y dejémonos ya de engaños, que pintan bastos y vamos a tener que apoquinar para cubrir causas nada ajenas.

 


*Imagen: Reconstrucción imaginaria del cromatismo de una de las esculturas del templo dórico de Afaia en Egina.


24 comentarios:

  1. Matar por matar, sin motivo aparente, sin razón, sin remordimiento, matar por matar, es patrimonio solo del hombre, del hombre antiguo y del hombre moderno.
    Saludos

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    1. No sé si solo es del hombre, no tengo mayores conocimientos de etología animal. De todos modos no nos engañemos, tras el acto hay muchas y diversas potencias: se mata por preservar algo, por proteger bienes y vidas, por ambición, por fanatismos, etc. A veces hay remordimiento pero prima el objetivo de por qué hay que matar en un momento dado.

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  2. De aquellos palos para matar animales o matarse entre ellos en la prehistoria, a transformarse en herramientas y/o armas para trabajar o matar, depende del momento.

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    1. Y en una evolución constante. Ya en la prehistoria se diferencian buriles (herramientas) de hachas (arma)

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    2. No te creas la primera arma y la primera herramienta fué lo mismo, un palo y tentetieso, eso lo mostró muy bien Kubrick en su película "2001 una odicea en el espacio" luego comenzó la división del trabajo y la especialización de esas armas en guerreras.

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    3. Ponía un ejemplo, y Kubrick es un gran director pero no prehistoriador. He tenido oportunidad de ver en yacimientos arpones de hueso, buriles, raederas, etc., industria lítica para uso de transformación en alimentos, pieles, madera, etc. y muy diferenciada de los bifaces, aquellas hachas de sílex con uso de caza o de choque contra otros humanos, o las puntas de sílex sofisitcadas también con deoble uso. Es muy vieja la historia de la especie, y agradezcamos aquellos primeros y largos pasos.

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  3. En ocasiones los humanos somos muy sutiles en el engaño. Herramienta y arma es algo indisociable. Es el uso el que se especifica según en qué circunstancias y ocasiones. ¿Y cuántas veces la herramienta no está siendo el arma de poder y de imposición en los mercados? Otro enfoque.

    Ander saludos.

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    1. Siempre. La herramienta y el producto obtenido con herramientas, máquinas, etc. y su distribución y mercado son poder.

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  4. La guerra es inherente a la especie humana... si la paz es la ausencia de guerra, me pregunto si somos capaces de vivir en paz.

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    1. Las definificiones típicas son tópicas. Todo es circunstancial y dura lo que dura, ¿no?, la guerra y la llamada paz lo son. Se dan pero no se supera la dicotomía. ¿Capaces de vivir en paz? ¿Para siempre? Nada lo garantiza. Y si unos vivimos en la llamada paz es porque otros lo están pasando fatal, con sus miserias y sus conflictos. Pienso que no queremos saber la verdad.

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  5. Todo eso, sin olvidar que el arma más efectiva, no es ninguna extensión corporal y / o periférica. Ni siquiera lo fue en lo inicios, alguna de nuestras extremidades. No; el arma más efectiva, peligrosa y destructora a ultranza, si se lo propone, es un órgano blando de poco más de 1,35 kg de peso: el cerebro. Sin esa arma, todas las demás no sirven.

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    1. Bueno, el cerebro es arma, herramienta, mundo emocional, capacidad de lenguaje, etc. Todo va dirigido a afrontar las necesidades humanas. Los humanos necesitan guerras -no lo digo yo, lo dice el recorrido histórico- porque lo humano no es algo reducido y singular. Hay tanto humano y tanto territorio y tanta necesidad de hacer frente a lo precario...El debate es posible y no para los blogs sino para todas las instancias. Pero es sumamente difícil. Un debate para la verdad y para corregir es probablemente imposible.

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    2. De los blogs, lo que menos me interesa, es el debate. Ni el formato es el adecuado, ni la mayoría de la gente lee con atención suficiente como para entablar una conversación. Es más una cuestión de "vagas cortesías de comentarista".
      Saludos!

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    3. Pues que se le va a hacer, probablemente tienes razón, además un debate exige tiempo, precisión y buena voluntad. Pero mientras, ¡vivan las cortesías que son mis dueñas!

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  6. Hay una frase que resume a la perfección el pensamiento humano, y de gran parte de Europa, en especial en estos tiempos: si quieres paz, prepárate para la guerra.
    Un sinsentido con todo el sentido, por desgracia.

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    1. Pero si eso ya lo decían los romanos, ¿no? De hecho jamás se ha renunciado a ello. Antes o después cualquiera tenemos que posicionarnos. Lo que parece contradicción no lo es, aunque sea lamentable, terrible y cruel. Esa es la historia.

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  7. Reviso la historia de España y no encuentro un período de paz tan prolongado como el que tenemos desde el 1939...Qué dure y siga batiendo marcas...

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    1. Corrijo. 1939 no fue la paz. "La paz empieza nunca" se titulaba una novela de Romero, falangista de pro. La paz de los cementerios, de la dictadura, del exilio ¿es paz? Reflexionemos sobre ello.

      La estabilidad posterior no fue concedida gratuitamente ni por la monarquía ni por la divinidad (que antes debió estar a favor de la guerra y la represión, al parecer) Las circunstancias, el contexto internacional donde nuestro espacio se ha imbricado, la evolución y el desarrollo de un país, todo eso son factores a propiciar la paz de hoy. Pero nuevos desafíos nos acechan.

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  8. Cualquier instrumento podía ser útil, para el trabajo o para la caza, también para la lucha.

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    1. Si no de modo directo al menos complementario.

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    2. A la hora de aporrear al contrario, todo vale.

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    3. Por supuesto, y hasta la palabra, o el tono de la palabra, ya sabes, hay energúmenos vocales.

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  9. No se regalan juguetes "bélicos" a los niños pero éstos utilizan los juguetes "culinarios, un poner, del siguiente modo: el plátano, una pistola; la zanahoria, un puñal; el tomate, una granada de mano; la sartén, una maza...
    ¡Si consiguiéramos domar un poco la agresividad!

    Estamos tan acostumbrados a ver esas estatuas sin color que "recreadas/coloreadas", parecen ninots de las fallas valencianas y es como si perdieran fuerza, sentido, su razón de ser...
    Salu2.

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    1. O simplemente índice y pulgar dirigidos a otro ya dicen mucho. La agresividad es objeto de relativa doma o intento de doma desde siempre, pero en ocasiones, personales o colectivas, se desata insensatamente. Nunca nos quitaremos la agresividad de encima, o de dentro. Es parte esencial del humano.

      Parece ser que las estatuas clásicas, no sé si todas, estaban coloreadas, digamos. Tampoco sé precisar en qué época, cultura y si era práctica general, no sé, aún no tengo información amplia, pero si sabes algo más pásamela. Es verdad que nos resultan sumamente extrañas, pero nos hace repensar muchas cosas. De todos modos esa recreación puede ser más liberal de lo que fuera entonces.

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