lunes, 6 de abril de 2020

Cuentos indómitos. La Muerte y los amantes















Cierto amanecer en que la Muerte, que jamás descansa, se hallaba de mal humor hizo una visita inusitada. No vengo a separarlos, dijo la Muerte a la pareja de amantes. Vengo a que me expliquen su tenaz insistencia en pasar toda la vida juntos. Los amantes, se incorporaron perplejos desde su lecho, sin tiempo siquiera para mostrarse molestos. ¿Porque nos ve yacer piensa que estamos juntos? La Muerte se sintió desarmada. Es lo que he visto toda la vida de los humanos, replicó haciendo ostentación de su experiencia observadora. Si se muestran de una manera es porque sienten de esa manera, ¿no? Los viejos amantes se miraron con sorna. ¿No sabe usted que la proximidad no implica siempre pasión? ¿O que nuestra complicidad puede ser aparente? A la Muerte no le gusta que le lleven la contraria, creyéndose más sabia que nadie. No me engañen porque soy perra vieja. Dos que no se aguantan no se acercan. Dos que no se hablan no se tocan. Dos que no se aprecian no quieren saber el uno del otro. La amante se puso delante del hombre y le contesté enérgica a la Muerte. Usted cree saberlo todo. Pero, aunque fuese como usted dice, ¿quizás ignora que siempre hay un instante de debilidad en que los cuerpos se imponen a la separación? ¿Y que nosotros vivimos juntos siempre para esperar ese instante fugaz que nos haga sentirnos vivos en el amor? Pues bien, ese instante tenía lugar precisamente esta noche. Y usted ha llegado para desbaratarlo impúdicamente. La Muerte se sintió incómoda, pues advirtió que acaso los amantes no estaban privados de razón. Y en cualquier caso era su razón gozosa y ella había interferido deshumanizando la situación. Yo no estoy para deshumanizar nada de lo que han organizado los vivos en su mediocre existencia, pensó. Y cuando actúo lo hago respondiendo a una exigencia también humana: el fin de lo vivo. Hoy no era el caso.

La Muerte reculó en la habitación. Quiso hacerse invisible, y hasta estuvo casi dispuesta a pedir perdón. Avergonzada por haber pagado con ellos su mal humor tomó la salida de la casa. Entonces los amantes, que no habían creído en ningún momento en las inocentes intenciones de la funesta visitante, se abrazaron divertidos. Esta ha pensado que no la hemos tomado en serio, se dijeron con alborozo. Por eso está bien que la hayamos tratado con desdén. Además no hemos aguantado ninguna clase de moral a lo largo de nuestra vida y no iba a ser ella la que tuviera hoy que predicar nuestro último día. Y siguieron solazándose, abusando de sus ya menguadas fuerzas. 





(Fotografía de Kusakabe Kimbei, del Museo Oriental de Valladolid)


47 comentarios:

  1. no hay quien pueda con ella

    saludos

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    1. Pero partiendo de lo que aseveras, mejor ignorarla. Saludos.

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  2. Ahora más que nunca viene bien la canción de Pablo Guerrero, Para huir de la muerte. Aquello de "el conjuro dormido de tus pechos" sirve para ahuyentarla.
    Un saludo.

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    1. Pues muy bonita la expresión, me gusta. Suena un poco a nana. Pero ¿qué es el amor sino una forma de adormecer lo agrio de la vida cotidiana? Ahuyéntese pues a la impresentable.

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  3. La pasión está sobrevalorada. Algunos no alcanza a entender que exista una simple relación de amistad en una pareja.
    Una educación nefasta ha inundado las mentes de prejuicios, ha dicho que debíamos amar al prójimo mientras exigía la separación y el distanciamiento del próximo.
    Esto ha calado tan hondo que ha llegado hasta la misma Muerte, cuya sabiduría es la experiencia más que la razón.
    Salud
    Francesc Cornadó

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    1. Vivir la pasión es fácil. Vivir la complicidad con todas sus consecuencias es otra historia. ¿Cuál cuenta más? ¿Depende que seamos platónicos o aristotélicos? ¿O cedemos nuestros anhelos epicúreos al estoicismo de los días que avanzan inexorables?

      Sí, hay una educación de moralina muy nefasta, una ética -por llamarla con término digno- postrentina, pero que ante la muerte queda desvalorizada del todo. No obstante yo diría que el fenómeno aúna el esfuerzo racionalista al empírico para simplemente acabar en el vacío. A mí eso no me genera angustia alguna.

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  4. Creo que los amantes se parecen a las islas, les une lo que les separa.

    Salut

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  5. ¿Será porque siguen abusando de sus ya menguadas fuerzas que pueden enfrentarse a la muerte? ¿Será por eso que aún guardan las ganas de enfrentarla y ganarle?

    Besos

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    1. Ellos se enfrentan a la muerte de sus apetencias, se resisten, se aprietan, se fuerzan, se imaginan, se empeñan en el recuerdo de lo transitado, se agotan en la desesperada llama que lentamente merma merma merma...

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  6. El amor es el único que a veces logra vencer a la muerte..

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  7. Me impresiona e impacta la imagen. Convergencia de dos mundos, que ante la muerte se igualan, a pesar de que las cartas de la baraja hubiera hecho pensar que había un ganador.

    Un abrazo y feliz tarde

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    1. Es una imagen que me tienta a otro relato, pero no sé. Si te soy sincero no sé aún si el tiempo es convergente o más bien divergente: nos separa de lo poseído y nos aísla de nuevas posibilidades.

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  8. ¿El amor siempre vence a la muerte? Me gusta, como aquellos cuentos medievales en los que el diablo era torpe y se liaba en cuanto le proponían un juego.

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    1. En la imaginación necesitada por los humanos el amor debe vencer a la muerte. Otros eligieron un dios para vencer a la muerte, con toda su secuela de sacrificio, etc. Curiosamente a ese dios le otorgaron un viejo concepto platónico de amor. La amalgama tuvo un éxito arrollador, pero todo tan abstracto, contradictorio y poco tangible...Incapaz<, por otra parte, de resolver ni el dolor ni la muerte.

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  9. Estos días ha tenido mucho trabajo, ya va siendo hora de que se tome un respiro.
    Saludos.

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    1. No sabes bien qué ganas tengo. Aunque el panorama después de la batalla no sé si no provocará otras voluntarias. Uf.

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  10. Pues será por el trabajo que se le amontona u otra cosa, pero veo a la Señora, un tanto distraída. Acabarán llamándole la atención. Aunque, ahora que nos escucha nadie, el día que la mates, luego nos vamos a ir de fiesta tu y yo. Vale?

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    1. Vale. Aunque no sé no sé si podré ponerme al mismo nivel que ella. Vaya desafío el de matar a la Muerte. ¿Acaso con el arma del olvido?

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    2. Quizás con la indiferencia. Esa duele que te ca***

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    3. Y tanto. Y el silencio. Yo practico y. no creas, me cuesta- esa actitud con los mensajes de washapp imbéciles y mentirosos, además de nazis, que me manda alguno (cada vez menos) No responder ni enviar otro que compense o entre en el juego creo que es lo mejor.

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  11. Vaya reto el de Noxeus, Fackel... Lo vas a aceptar?...

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    1. Cuando tenga claro el procedimiento tal vez.

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    2. Por supuesto que eres libre de hacer cuánto quieras! Y si quieres aceptar el reto pues adelante...
      Yo te propongo otro distinto, menos arrogante, menos solidario, pero reto al fin.
      Cuando se presenta hay que retarla a ella y decirle que no es tiempo todavía. Y hacerla retroceder, se trata únicamente de ser el más convincente.
      Debe entender que nosotros elegimos el momento.
      No es cuestión de amor, el amor a veces es eterno pero a veces es complicidad y esa te aseguro que es mucho más duradera, convincente y "vitamínica".

      Interesante tu texto y muy provocador.

      Salud.

      Anna Babra

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  12. Impresionante relato. Los amantes quieren su privacidad. La muerte se ha comportado impúdicamente con ellos. La pasión existe cuando hay obstáculos y en los inicios. Después el amor es juego, complicidad, comunicación. Para tener una pasión eterna la relación tiene que ser tormentosa. Un amor tranquilo desintegra la pasión. Pero yo creo que lo importante es tomar lo que tienes. Si tienes pasión pues eso. Y si tienes amor tranquilo pues lo tomas. Y que la muerte venga cuanto más tarde... que la vida, aun con todo es muy bonita. Hay gente que no tiene nada. No pasión ni amor. Para esa gente la existencia cotidiana es más cruda.

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    1. Qué espléndido tratado del saber estar, saber hacer y en definitiva del saber vivir has esbozado. Qué más puede uno decir.

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  13. Los amantes actuaron con la sapiencia que dar saber que el amor hay que apurarlo cuanto antes para que no se pierda. Siempre hay que intentar burlar a la muerte, aunque sea con la inocencia sísifa del que sabe que perderá antes o después.
    Salu2 vivos.

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    1. En efecto, Dyhego, burlarla. Aunque eso pasa en parte por la precaución que cada cual debe tener y en parte por la fortuna o azar.

      La sapiencia que dices del amor acaso no es sino la aceptación de la propia evolución personal y de convergencia en la pareja.

      Continuemos.

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  14. Tras considerar tu exposición sólo se me ocurre una observación impersonal y alejada de emociones, con toda la lejanía que ofrece el análisis biológico, ya que todo enfoque exclusivamente humano lastrado por su cultura, supone un plus de crueldad, innecesario las más de las veces.
    Amor y muerte, eros y tanatos, las dos caras de una misma moneda con valores de adhesión y diferenciación interpretados conforme a todo tipo de diversidad cultural. Dentro de este factor cada cual se monta sus quimeras y que estas les sirvan de alivio. No se puede desear nada mejor al respecto.
    Quimeras históricas basadas en la observación desde el principio de los tiempos fueron las religiones, que cumplieron con las demandas emocionales de las multitudes.
    Ahora el desarrollo del enfoque emocional científico pretende aliviar la conciencia de la levedad del ser con otro estilo, pero siglos de cultura emocional se lo ponen difícil.

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    1. Palabra: quimeras: "Aquello que se propone a la imaginación como posible o verdadero, no siéndolo", según la RAE. Aunque a mí me gusta más: "En la mitología clásica, monstruo imaginario que vomitaba llamas y tenía cabeza de león, vientre de cabra y cola de dragón", también de la RAE.

      ¿No te parece que eso llamado Amor se asemeja más al monstruo que generamos? Tampoco hay que entender el término monstruo como algo catastrófico. El virus de ahora, por ejemplo, que no vemos, ¿no es más monstruoso pues en muchos individuos no da opción a elegir seguir viviendo? Nos atrae el monstruo amoroso, quimérica, porque lo adecuamos a nuestra personalidad, esto es, nuestros anhelos antiguos, nuestras posibilidades y deficiencias, y porque además es un monstruo que muta. Cuando no hay pasión puede quedar otro tipo de relación que permite -a veces- desarrollar convivencia, apoyo mutuo o simplemente mecanismos de supervivencia de toma y daca.

      Sí, las religiones fueron quimeras pero acabaron siendo algo deleznable: rendidas a otra clase de pasiones humanas, el poder, por ejemplo, la riqueza, por ejemplo, el control social, por ejemplo, la moral dominante, por ejemplo. Aunque tras la técnica y la ciencia haya poderes muy fuertes al menos sirven para el bienestar del individuo y sus colectividades, pero visto lo visto con esto de la pandemia, habrá que estar ojo avizor de que no instauren nuevas iglesias de beneficio ucrativo solamente.

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    2. En la biología todo tiene su momento aunque la diversidad humana se rebele.
      Cierto en lo referente a las consecuencias de las falacias de todo tipo que el concepto de amor tanto particular como universal protege y de las cuales afortunadamente la muerte se encarga debidamente de devolver la tierra a su sitio.

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    3. Otro detalle: parece que las religiones están de capa caída tras tantísimos errores cometidos, y que dado el talante de los tiempos actuales la ciencia, tampoco exenta de falacias, pretende ocupar su lugar.
      Lo que, me temo no cambia, es la naturaleza humana que tras todas las capas histórico-culturales y político sociales por donde se oculta, permanece intactamente penosa. Ello se suele descubrir en situaciones de razonamiento límites. Y es que reconocerse parte de la susodicha naturaleza resulta insufrible para soñadores impertérritos.
      Ojalá me equivoque, seguro que puntualmente se trata de error, pero no así con perspectivas y observaciones realistas a través de la historia.
      En resumidas cuentas, que la parca se me antoja “ más buena que el pan, o mejor que matar él hambre”, visto lo visto.

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    4. El Amor subsiste como mito, como subsisten otros conceptos ideales. Hoy vale para un roto y un descosido y tiene una traducción tan mercantilizada como líquida, por no decir de verborrea.

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    5. Yo nunca subestimo la influencia de las religiones. En la América Latina sigue haciendo estragos, ahora hay un combate entre iglesias y tendencias que son además manipuladas por el poder de algunos gobiernos, vamos que se nutren unas y otros. Por poner un ejemplo.

      No es mi intención dulcificar en la realidad a la parca, oiga. En esa diversión que suponen los relatos pues sí. Pero en la vida no metafórica la maldigo. Algo estúpido, por otra parte, porque no va a recular por ello. Pero me río a la vez. No me gusta que algunos nos la vendan como una imagen de Justicia (justiciera) Solo es un acontecimiento que nos deja sin el argumento en el que hemos creído: la vida.

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    6. Tu lo has dicho: creer
      Versus mi actitud: observar
      Ante la diversidad de opiniones, lo que para unos es vida (como algo bueno sin paliativos, condiciones ni reservas) para otros significa tormento (algo terrible precisamente debido a dichas condiciones).y cuando falla la otrora energía para seguir luchando por motivos tanto naturales como artificiales la parca resulta un buen refugio al precio de la disipación.
      Recuerda el antiguo concepto histórico de Sagunto.
      Me pregunto si portaré algún gen recesivo de dicha actitud porque mi vida tanto real como onírica ha supuesto una genial aventura e ir a peor conlleva “disnea vital”.
      Evidentemente admito que cada cual se base en la propia experiencia para extraer conclusiones, pero somos tan poca cosa .... y encima manipulados, que a algunos les deja de compensar.
      Y para ello conviene prepararse antes que la vida nos traicione, porque lo acabará haciendo aunque sea a su pesar (suponiendo que no siga su ciego desarrollo) y
      tendrá que atenerse a las reglas de cierta pirámide biológica.
      Por supuestisimo la vida en este maravilloso planeta ha de ser para los más jóvenes y aptos que deben cumplir con alegría sus requisitos. Lo que me duele es verlos padecer antes de tiempo.

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    7. Mira lo que nos contaron y exaltaron de niños con lo de Numancia y Sagunto -supongo que con falta de fiabilidad a los acontecimientos históricos reales- me parece cutre y lamentable. Como lo de los cristianos perseguidos supuestamente y según en qué casos, pero para aquellos educadores era la generalización, y el rollo de que su persecución y martirio era semilla de nuevos adeptos. La muerte siempre como podrido argumento.

      Hoy impera la muerte ideológica, de la que se benefician los partidos extremistas de nuestro país, para conducir a la sociedad a nuevos riesgos tanatoriales, si se pudiera decir así. Lo estamos viendo hoy día, tenemos delante, detrás, dentro, por todas partes la tragedia del virus y en lugar de procurar unión inducen a división cainita. El alma negra del guerracivilismo lo llevan en las entrañas ciertos entes y personajes oportunistas y vacíos. Y como hay tanta gente que solo se "informa" -es un decir- por los fake que corren por las redes pues imagina qué clase de idea se extiende. Solo cabe si sigue ese paso un final de difícil convivencia, fatal enfrentamiento, cruel destino. Hala.

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  15. (Al ir a publicar tu comentario a mi última entrada en La Acequia lo borré sin querer por apretar la pestaña indebida. Y bien que lo siento. Te pido disculpas.)

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    1. (No te preocupes. A mí ha pasado también alguna vez, y es que el dedo o la vista a veces no atinan)

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  16. Veo a la señora Muerte un tanto desorientada...quizás es sobrecarga de trabajo en estos tiempos....
    La pasión a veces se esconde en pequeños gestos y hay que estar atentos a ellos. (esto no tiene mucho que ver con tu texto, pero es lo que me vino al leerte).

    Un beso.

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    1. Está bien eso de la Tal desorientada, aunque no te fíes, controla mucho. ¡Y no se cansa nunca!

      La pasión es una de las voces interiores del hombre. Destella ante una actividad -por ejemplo la dedicación a un trabajo o profesión- o ante el juego o ante el amor. Es parte del magma de cada individuo. Conviene darla salida alguna vez en la vida para que no arda dentro una llama sin haber comprobado su capacidad de prendimiento fuera del individuo. Las llamas interiores son destructivas.

      Gracias, Carmela, en estos días chungos, y no solo por el coronavirus. Los hombres y sus sistemas de relaciones se ponen a prueba y hay cada malvado...

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  17. Una muerte personificada, desorientada y a la vez con mucho poder. No está claro si es una combinación temible. O si existe la posibilidad de que la desorientación sea un inconveniente para el uso pleno de su poder.
    Es implacable, es la Pálida Vencedora, pero también es cierto que los humanos le suelen hacer fácil el trabajo. O insisten de recargarla de trabajo, con actitudes destructivas, irresposables.

    Parece que es alguien que ha observado desde tiempos ancestrales, tal vez siendo testigo del surgir de la humanidad, pero no ha aprendido demasiado de las emociones, de los conflictos de esa especie, que tanto la teme como la desafía.

    Está claro que la pareja fue desviando la cuestión. En ningún momento, ella mencionó la pasión. Sino preguntó el motivo de que insisten en estar juntos.
    Aunque leyendo, en cierta forma, tal vez le haya contestado, con esa complicidad en que la pusieron incómoda. Y hasta la avergonzaron. Lo que tiene su mérito.

    Una representación de la Muerte. Como su inspiración.
    https://es.wikipedia.org/wiki/Muerte_(The_Sandman)#/media/Archivo:Cinnamon+Dringenberg.jpg

    Saludos.

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    1. Qué excelentes conclusiones estableces, Demiurgo. Qué parte de ella incumbe a la naturaleza no controlada y qué parte a la acción devastadora de los hombres no es medible. Pero sea por causas del tipo que sean todas convergen en el fenómeno en sí, en su carácter letal. Sin embargo, si observamos la historia de los hombres y más en concreto lo que vivimos en la actualidad puede decirse que la especie evita sobre manera que se produzca el desenlace antes de tiempo, aunque también podría decirse que tiene conductas personales y colectivas que conducen a ella.

      Voy a ver el enlace.

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  18. La curiosidad de la muerte, como la de los amantes, va por otros derroteros. :)

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    1. La muerte es acto: carece de curiosidad. Nosotros somos potencia mientras vivimos: esa cualidad nos hace ser curiosos hasta el final.

      (Sin querer me has sugerido una idea al respecto, G. Tal vez la desarrolle)

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