martes, 7 de febrero de 2017

¿Catalunya? ¿España? ¡Rumanía!




Emulando la sintaxis eufórica de aquel Francesc Macià de 1931 se me ocurre la invocación con que titulo la entrada. Y no se malinterprete. Me lo propone la imagen de protesta masiva de Bucarest -que también ha tenido lugar en muchas ciudades- contra la corrupción generalizada en Rumanía, y que estos días está teniendo eco en la prensa. La población ha protestado contra un decreto del Gobierno que pretendía despenalizar el soborno y los conflictos de intereses, según las informaciones. Del clamor han pasado a la exigencia, y de ésta a la calle. ¿Se les logrará? No sé, pero la respuesta ciudadana me ha emocionado, aunque desconozco si habrá detrás otras intenciones, pues nada hay absolutamente puro en las conductas humanas.

Se me ocurre que aquí, en el ruedo ibérico, en lugar de tanto pulso entre poderes de quien los tiene y quien quiere tenerlos si no sería mejor impulsar un llamamiento unitario contra la corrupción. En el camino de un objetivo tan claro y democrático, que podría ir a la raíz de una regeneración mínimamente decente, nos encontraríamos todos. El partido que gobierna es altamente fecundo en la práctica del aprovechamiento del poder en sus diversas escalas territoriales para sus negocios particulares. Otros que han jugado a poder también tienen su acervo corrupto, aunque en menor medida según parece o aún no ha salido. Y algunos que pretenden tejer nuevos asaltos a tentadoras gobernaciones podrían ir tomando nota a su vez para no caer en las conductas de aquellos a quienes se pretende superar.

No se ven movimientos claros que vayan en la dirección de cuestionar la corrupción. Envueltos unos en rencillas particulares y manifestando otros un gran desprecio hacia los ciudadanos la exigencia de parar la corrupción, y castigarla, apenas se encuentra sino en manos de la judicatura, de donde no está claro si saldrá algún tipo de pena ejemplar o se irán de rositas los delincuentes. Pero el tema no es depender del poder judicial, sino incorporarlo al disco duro de la ciudadanía y de sus representantes electos. Corrupción cero debe ser un compromiso no solo electoral sino cotidiano de todos los partidos y entidades públicas. Pero parece que nos da igual. Rumanía, estos días, ha sido un ejemplo digno. Naturalmente, uno piensa: cómo estarían allí las cosas para que tanta masa decida protagonizar una protesta de envergadura. ¿O lo que sucede es que son más conscientes del problema que los españoles?


(Fotografía extraída de El País)



10 comentarios:

  1. Miedo me da que nos gobiernen quienes se pasan las leyes por el arco del triunfo.
    Las leyes, todas, están para cumplirlas, y sino que se deroguen.
    No me vale culpabilizar en abstracto a los "voluntarios", ni me vale poner en autocares (tipo primero de mayo de 1960 para llevarlos al Bernabeu) y decir que se ha juntado una masa que me acompaña en las maquinaciones.
    No me vale dar fiesta tan si se desea como sino a los funcionarios adsqcritos a las entidades del Gobierno, sabiendo que sino se va y se quedan en el lugar de trabajo serán señalados con el dedo como adptos al régimen.
    No me vale el listado de los jueces que trabajan en el departamento de Gobierno, en número de 801, como no partidarios a la causa.

    Esto tiene otro nombre. Nombre que cada uno mirará de colocar, según, claro, su adhesión al prosses.
    Salut

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    1. A tres bandas, hermano, os vais a tener que entender en el futuro. Unos catalanes con otros y a su vez ambos con el resto de españoles. O con más, depende si cunden los reinos de taifas o los cantonalismos, visto el agravio comparativo que se va a producir. Y todo porque nadie nadie, al menos desde Pi i Margall se tomó en serio el Federalismo. Empezando por la misma derecha burguesa made en Madrid o en Barcelona.

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  2. Los partidos corruptos - PP y Convergència i Unió, (ahora se ha rebautizado con nombre largo y pomposo) - eluden regenerarse ante la opinión pública y se ocupan de otros menesteres que poco o casi nada tienen que ver con los problemas que atenazan a la sociedad. El partido catalán, fundado por el ínclito y confeso corrupto Jordi Pujol, se ha unido contra natura a la causa independentista y el PP mira para otro lado como si no fuera dicho asunto con él. El fin partidista prima sobre todos los demás fines para los que, en teoría, están los políticos.

    Una pena: los gobernantes de hoy, además de dirigir partidos corruptos son unos incompetentes que denigran la función política. No me sorprende que personas capaces no se acerquen a ella. Y así nos va...

    Saludos

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    1. Recuerdo los tiempos de Aznar y cía en que eran uña y carne los "nacionalistas" de CiU con el PP. Se retroalimentaban. Algunos lo olvidan ahora. Tienes razón, Luis Antonio, hay muchas personas capaces y generosas que no quieren saber nada con la politiquería al uso. Algunos se refugian honestamente en movimientos ciudadanos o vecinales, esos mismos movimientos que los partidos emergentes se cargan cuando ven que tocan poder. En fin.

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  3. Y mucho más que los mexicanos que en corrupción vergonzosamente nadie nos agana.


    Un saludo

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    1. Eso dicen, pero creo que el mal salpica a todos los gobiernos latinoamericanos. No me extraña que tantos se maten por conquistar el gobierno de un país, sea por la vía que sea. Un saludo.

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  4. El tiempo no es el mismo para la víctima que para el verdugo, como no lo es la visión desde la posición geográfica en que se viva.
    El problema básico ya no está contra España, está en la fractura interior de Cataluña, abonada por maximalismos que ahora son difíciles y complejos de curar.
    Han vuelto a abrir heridas que interesan no se cierren. Y el "estás conmigo o contra mi" empieza a ser el arma al uso.
    Todo aquí tiene lectura política. Imprimir un libro (hay editoriales que solo lo hacen en uno u otro idioma); las clases del colegio (hay quien lo quiere en un idioma, hay quien lo quiere en otro, la ley dice que si, la otra ley dice que tal vez, pero que no...); los exámenes para entrar en lo público (solo en un idioma cuando se han de poner en los dos haciendo ya de primer filtro); el fútbol convertido en política manipulada por los entes que rigen el Gobierno (que se olvidan de los distintivos del club para poner los trapos del país)...y así mil detalles que no voy a subrayar porque sería harto largo y demasiado prejuicioso.
    Lo que tendría que ser un valor añadido, dos idiomas, dos culturas, dos maneras de poder adaptarse, lo han vuelto barrera, y aquí están los dos partidos, el PP del Albiol, que no se entera, y el de ER que ni es esquerras ni es republicana, solo hay que ver su historia, de donde viene la formación.
    Esto no es fácil, pero nosotros, los de dentro de la olla, los que "bullim" como garbanzos, somos los que pagamos las consecuencias incluso con nuestras familias, en donde se ha de ser muy prudente para que la comida no acabe con caras amargas, dado que ahora, hoy, las posturas ya están enfrentadas gracias a estos charlatanes de políticos que solo saben cobrar a fin de mes y que a la hora de la verdad, el tal Bárcenas y el tal Millet se encuentran en Suiza, en uno de esos bancos que son apartamentos con vistas a los valles.
    Salut

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    1. Te he leído atentamente y da verdadero temor el asunto. Esa división al cincuenta por ciento es preocupante. Cada vez participo menos de los mitos, se envuelvan en banderas rojigualdas o cuatrebarradas, los mitos solo llevan a desentendimientos y desastres. Sigo leyendo en blogs el tópico de los 300 años de dominio de España sobre los catalanes y ta me da risa...¿y sobre los mismos españoles, el resto, no? Porque los dominios los ejercen Estados, que yo sepa, e instituciones seculares de honda influencia. Pues sí, hasta hace algún tiempo pensé que el asunto se solucionaría de otro modo, pero ya veo que entramos en tiempos inciertos. Dudo que aunque ahora llegara un gobierno cabal e inteligente proponiendo una Federación en España, algunos ya no querrían ni eso. Han ido demasiado lejos, y con muchos de sus empresarios con dinero en Andorras, Suizas y otros paraísos, que de todo se entera uno. Ay los mitos.

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    2. Ya no se trata de una federación. Nadie habla, por ejemplo de Navarra, de sus fueros y sus prebendas, y es la región ( y no me toquen los cojones que digo lo que quiero decir ), que es la región que menos participa de iva en lo que dependen a impuestos para un repartimento igualitario.

      Los de aquí, se quejan con razón. Coño, montemos una red ferroviaria mediterranea, que pueda llegar hasta París. Déjemos lineas directas de avión sin pasar por Madrid. Hagamos que ciertos impuestos, el de sociedades por ejempmlo, no sean diferentes al del resto de la península.
      Pero si los dos dirigentes de la GRAN PATRONAL, el AZNAR y el PUJOL, que se reunían hablando catalán en la intimidad, el uno, y el el otro con una maleta de belletes dirección (ahora si que me despisto.¿Barcelona o Andorra?) y llegaban a firmar la misma mierda que nos ha condenado, y no pasaba nada , sino que todo iba en agua mansa, y ahora nada es igual, sino que nos han puesto por enemigos, pues hay algo que no nos responsabiliza, al menos con respecto al pueblo.
      Nos rigen los menos preparados, los corruptos del sistema, los que han tocado pasta, y los que sin haberla tocado saben de quien lo ha hecho y no se atreven a hablar.
      Nos rigen los últimos de la clase, los soberbios y menos humildes, los trepas.
      Pagaremos caro la falta de exigencia en las escuelas.
      Salut

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    3. Poco se sabe en España de los navarros y su peculiar sentimiento ¿nacionalista?, nada que ver ni con las modernas propuestas de Euskadi ni con las vindicaciones catalanistas. Tener sus fueros -el alineamiento con Franco en 1936 los salvó- ha sido una fuente abundante de administración y riqueza. Como les ha ido bien nunca ha cundido unitariamente una necesidad independentista. Por cierto, Navarra históricamente fue un Estado, algo que no pueden decir otros, e incluso perteneció a coronas diferentes; lo tienen presente en el recuerdo pero no lo invocan como necesidad actual. Piano piano son los que mejor viven de España.

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