viernes, 9 de mayo de 2014

Imaginario, 28.




Era en Borobudur y se hacía de noche. Las figuras bajaban de sus relieves mientras nosotros nos queríamos. Nos hacían la ronda, proponiéndonos que nos incorporáramos a sus lienzos y nos quedáramos allí.




2 comentarios:

  1. He tenido que mirar qué era Borobudur. Qué guapa historia de amor. Qué ronda de ensueño.
    El amigo Leonard Cohen ya estuvo invitado unos años en un monasterio budista, genio y figura hasta el relieve. Humanos hasta la médula, todos los sabios han tenido que ser grandes pecadores e inconsistentes primero para saber de ello. El daimon socrático no siempre fue sabio, solía sugerir Sócrates de su pasado e inclinaciones, etc.
    Un abrazo, y plenitud como esta de vez en cuando. Claro que sí.

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    1. Es un lugar fantástico, alimentado por la religión en su momento, pero donde la jungla y las ideas fantasiosas de los hombres conviven más allá del amor.

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