martes, 18 de julio de 2023

La sangre como uno de los bellos estilos plásticos

 


¿Han visto alguna vez el impacto de la sangre al emerger violenta y voluminosamente de las venas? ¿En qué categoría y estilo artísticos encaja? ¿Cómo reaccionamos ante su visión? Aparte de la alarma del momento, ¿suscita en nosotros alguna clase de contemplación o emoción estética? He oído a veces expresiones como: parecía un mapa de tonalidades. O bien: corría como la pintura en un  lienzo. Yo me quedaba boquiabierto porque no alcanzaba a ver sino viscosidad y peligro, pero ahora que lo medito...

Unos dicen que es realismo puro, pues sigue expresando lo real, aunque fuera de sus cauces habituales. Sigue manifestando, tal vez parcialmente, la existencia lineal del sujeto, no obstante este se vea cuestionado en ese instante en función de la pérdida que manifieste. 

Otros dicen que no hay más que dejarse llevar por la dispersión del líquido en todas las direcciones, como si apenas rozase la materia, traduciendo esta en pinceladas irreales que nos hacen creer que así es la naturaleza. Se quedan absortos en el colorido cargado de matices, reclamados por una emoción profunda de aquella impresión espontánea y natural. Concluyen aseverando que se trata de un estilo impresionista. 

Los hay que el fenómeno accidental lo interpretan con una intención más larga e intencionada, viendo en ese ejercicio espontáneo y brutal una rebelión del cuerpo que solo sabe expresarse como desfiguración expresionista. Donde el elemento licuoso parece haberse traducido en sátira de sus células rojas y blancas, mientras el individuo sangrante se ve invadido por una palidez que le desfigura. 

Ah, comentan otros, pero esta conmoción es la imagen más nítida del poder de la abstracción por la abstracción. Y claman boquiabiertos ante la expansión caprichosa e ilimitada del chorro sanguino, entregados al disfrute de los trazos transversales y anárquicos que salpican por doquier. No importa si allí al lado alguien se desangra, ajeno y malogrado por presuntuosas interpretaciones de diletantes.


Ay de quien vea la sangre como alguno de los supuestos bellos estilos plásticos. 

Ay de quien persiga coagularla contra las leyes ordinarias de la naturaleza en sus diversas manifestaciones. 

Ay de quienes hoy con palabras aviesas y mañana con acerados estiletes fuercen el derramamiento como tantas veces sucedió.


Nota Bene: * 87 años: NUNCA MÁS.

28 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Me temo que es un barroco que permanece y trasciende a todos los tiempos históricos. Un reflejo más de la condición humana, la del cuerpo.

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  2. No me gusta ver sangre, ni cuando me la sacan.
    Saludos

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    1. Hace años que esos procesos los tengo normalizados. No hay como observar cómo te la extraen para reconciliarte con el cuerpo. Por supuesto, otra cosa tiene que ser el estallido hacia el exterior, por un accidente o un disparo.

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  3. Supongo que un vampiro verá un bodegón, pero sinceramente no le veo plástica alguna. Me fijaré más cuando me apuñalen la próxima vez.

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    1. Se ve que eres partidario del estilo realista (no necesariamente monárquico, claro)

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    2. Monárquico seguro que no. Además, la sangre sería azul.
      ¿Realista? Solo de 7 am a 10 am. Luego ya... me invento cuentos.

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    3. Eso es síntoma de buena salud, admítelo.

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  4. No puedo soportar, ni ver, ni hablar, ni sentir, esa sangre si es de verdad, otra cosa es el kétchup de las pelis.
    Y eso que en momentos, de necesidad extrema, sí que me he puesto en plan ayuda, sobreponiéndome a mi natural aprensión. Pero vaya, que el tema no me va en absoluto.

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    1. Pues fíjate, seguro que la sangre aparente de las pelis es también un producto expreso para fingir la sangre dirigido a la factoria del filme. Suelo fijarme en las diversas películas y unas sanmgres están mejor logradas que otras, algunas hasta dan el pego. La sangre provocada por maldad tampoco me va, pero cada vez quiero más a la sangre circulante, aunque tiene sus leyes y a veces da sorpresas.

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  5. Da yuyu, me remite a la barbarie, y también aquello de: la letra con sangre entra,

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    1. Probablemente, Francesc, la sangre desatada fuera de los cuerpos sea uno de los mayores simbolismos de la ejecución de la barbarie. Y mira que no corta nunca ni en ninguna parte su derramamiento.

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  6. Fáckel:
    la sola visión de la sangre me pone nervioso.
    Soy donante de sangre y nunca se me ocurre mirar ni cuando me pinchan ni durante el tiempo que dura el proceso. Es más, en las películas aparto la mirada cuando hay escenas truculentas...
    ¡El mundo se perdió un enfermero de primera categoría, jaja!
    Salu2.

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    1. Los materiales de extracciópn y las manos que los utilizan son hoy muy avanzados. Que te saquen sangre de las venas no tiene problema y de las arterias tampoco. Lo peor es si la sangre sale del cuerpo a borbotones. O ese estallido silencioso que supone un aneurisma. Pero corto, no vaya a ser que te marees.

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  7. No veo belleza en derramar sangre, ni arte. Cuando se usa, luego coagula y/o se oxida, pero el arte tiene tendencias, por suerte a veces muy puntuales, que emergen y hay que respetarlo.

    Un abrazo

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    1. Algunos -tal vez no pocos- deben ver belleza, provecho, negocio y 'realización' personal en derramar sangre. Si no, no se explica que a estas alturas de la vida planetaria se siga derramando con la alevosía cuando no con la crueldad con que se derrama. Buen día.

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  8. No me gusta ver salir sangre ni siquiera a chorritos y aún menos el derrame de sangre intencionado. Es una parte esencial de nuestro organismo y del de tantas especies, algo vital y oculto en sus conductos por razones bien justificadas.

    Buena jornada por delante Fackel!!

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    1. Cómo nos espanta la pérdida de sangre, ¿verdad? Esa manifestación de que salga de nuestro cuerpo de manera excepcional nos espanta. Y en efecto la sangre tiene razones más que justificadas para que sigan en sus conductos de oxigenación, por lo tanto de vida, pero en ocasiones o bien un mal interior o una situación accidentada interrumpe la normalidad y fluye externamente. Lo más terrible es cuando alguien de fuera causa el derramamiento bestial debido a aquello denominado crimen. Creo que lo entiendes sobradamente.

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  9. Mi madre soñaba que yo hubiese sido enfermera, pero desde niña pasaba arriba del almendro mirando nubes e imaginando figuras y colores. Sabía que mi destino no iba por el lado de las jeringas. Mi destino estaba en los colores extraídos de potes y deslizados en una tela. Los rojos sangre debían ser: rojo cadmio, bermellón, carmín y otros…Tiempo atrás visité una exposición de cuadros modernos y, uno había sido pintado con gotas de sangre del autor. Una locura…¡Hasta cuándo vemos cómo el ser humano se despedaza en la guerra y litros de sangre se pierden! como el feo cuadro que vi en aquella exposición. Creo que tu analogía va por ese lado.
    Abrazos Fackel

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    1. Los que hemos pasado ratos de niños subidos a un árbol o bajo su ocultación vemos las cosas con cierta capacidad de abstracción y deconstrucción. No sé si mejor mirada, pero divertida y siempre abierta. Mi analogía o metáfora o lo que sea va relacionada en cierto modo con España 1936.

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  10. Nada de arte veo yo. Me supera la tragedia que se intuye.

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    1. De todos modos, ¿y si tu cerebro viera por un instante algo de color intenso sin que lo aprendido le esté diciendo que se trata de sangre? El derramamiento de sangre es una desgracia siempre, sea por causa natural del propio cuerpo, por acciente y no te digo por mano asesina exterior.

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  11. O sangue escreve a sua própria história....é a porta aberta da desgraça, da traição....
    Interessante como sempre.
    Beijos e abraços
    Marta

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    1. Así es, la escritura de la violencia y la agresión escribe y describe la desgracia de los seres humanos. Bom dia.

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  12. De variadas tonalidades, me gustaría saber cómo la conservan, porque deben surgir cambios, también tiene su olor característico, no sé, Fackel, la imaginación es inmensa. Hoy por ejemplo, recién regreso de un restaurante que tiene arte de cosas cotidianas.
    Maia
    (Por alguna razón, Google me ha bloqueado mi cuenta)

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    1. Arte de cosas cotidianas...soy receptivo, puede ser original y hasta apasionante. (Qué extraño lo de ese bloqueo, pero ya sabes que en las redes los usuarios están de prestado)

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  13. "87 años: NUNCA MÁS", a què et refereixes?

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    1. A 18 de julio de 1936.

      Te recomiendo el libro "Homenatge a Catalunya", de George Orwell, yo lo tengo en español, y el primer ejemplar que tuve lo conseguí en la librería Cinq d'Oros, de la Diagonal. Este libro se lo presté a un amigo que decidió unos años después poner fin a su vida; nunca recuperé el libro, pero lo importante no era eso. Posteriormente se han hecho algunas ediciones nuevas. En ese relato se basó Ken Loach para su película "Tierra y libertad".

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