miércoles, 20 de junio de 2018

Leyendo a Ortega por lo que me toca





"¿Quién es ese o esos otros a quienes encargo de ser yo? ¡Ah!, nadie determinado; ¿quién es el sujeto responsable de ese decir social, el sujeto impersonal del se dice? ¡Ah!, pues...la gente. Y la gente no es este ni aquel -la gente es siempre el otro que no es precisamente este ni aquel- es el puro otro, el que no es nadie. La gente es un yo irresponsable, el yo de la sociedad  -o social. Y al vivir yo de lo que se dice y llenar con ello mi vida, he sustituido el yo mismo que soy en mi soledad por el yo-gente-me he hecho 'gente'. En vez de ser mi auténtica vida me la desvivo alterándola.  (...) Lo que decimos es simplemente que la vida tiene realidad -no bondad ni meritoriedad, sino pura y simple realidad en la medida en que es auténtica, en que cada hombre siente, piensa y hace lo que él y solo él, individualísimamente tiene que sentir, pensar y hacer".

José Ortega y Gasset, En torno a Galileo.


Con qué ligereza se usa hoy el término gente por parte de ciertos ideólogos y políticos. Desaparecidas ¿por generación espontánea? las clases sociales tal parece que nos movemos en una nebulosa abstracta en la que, aunque todos sabemos quién tiene y quién no tiene, quién madruga y quién pasa en vela de ocio todas sus horas, quién es feliz y quién padece, una extraña y absurda sensación pseudo igualitaria nihilista y uniforme nos persigue. No somos ni ricos ni pobres, no somos ni obreros ni empresarios, no somos ni ignorantes ni sabios, no somos cuerpo ni emociones, somos gente, se nos dice. ¿Pertenecemos todos a un engendro fantástico que se denomina de ese modo? ¿Un mundo irreal donde no se expresan sentimientos individuales y cuyas manifestaciones responden más bien a las órdenes de unos oscuros poderes y de otros no más claros aprendices de brujo? Entonces a mí, ¿no me es dado sentir y reflexionar en ni siquiera una parte alícuota y mínima del ente gente? ¿Dónde ha quedado mi individualidad en medio de ese barullo reduccionista? Me quedo mejor meditando las palabras de Ortega, esas valen por sí solas.




(Pablo Picasso, Minotauro tirando  de una carretilla, 1936)


6 comentarios:

  1. Mi apreciado FACKEL:
    En torno a la frase "pseudo igualitaria nihilista y uniforme " que se refiere a la clase socailes.

    Sabes que Ortega sale con referencia en mís escritos, sobre todo "La rebelión de las masas", que es un libro de plena actualidad. Y a lo que vamos.

    He llegado a una conclusión de lo que le está pasando, si es que no le ha pasado ya, a nuestra sociedad : nos han homogeneizado. Si, tal como suena.

    Te explico: es como si la sociedad fuera una serie de vacas de razas diferentes, cherolesas, bretonas, normandas, pasiegas, holandesas, simmentales...y todas ellas estuvieran en el prado. A la hora del ordeño se les ordeña a todas y se pone el líquido en el mismo recipiente. Se mezcla la leche , se pasteuriza, se le pone el saborante y el E correspondiente y...se homogeiniza.

    Si, se homogeiniza, y toda la leche, toda , de esas seis vacas que tienen sabor diferente, textura variable y grado de grasa distinto individualmente...saben igual.

    Eso es lo que le pasa a esta sociedad, amigo FACKEL. Nos han homogeneizado.

    La demostración evidente lo has visto esta semana en las jaulas de separadores de padres y niños impuesta por Tramp. En cualquier sociedad es para hacerlo dimitir de inmediato por los jaleos, y algaradas, y porque el Senado y los suyos propios le hubieran dicho de todo...sin embargo están logrando pasar del tema porque han convencido a la mayoría que es lo justo y conveniente, que les invaden y que es la manera de protegerse.

    Un abrazo
    Salut

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    1. Homogeneizado, estandarizado, clasificado y casi robotizado. Añadiría yo.

      Lo de TRump clama al cielo. ¿Y lo de Salvini, que además de acotar la recepción de inmigrantes, pretende hacer un censo de gitanos? ¿A qué suena eso? ¿Y la UNión Europea acariciando el proyecto de buscar terceros países no integrados en la UE que se hagan cargo de los africanos que llegan sin cesar y en masa? ¿A qué suena todo? Desde luego a mí que no me hable ningún líder ni pontífice de la solidaridad humana. Que no inculquen falsas ideologías, que no mencionen morales cristianas, que no pregonen avances clasistas solo para los que ya están beneficiando de un statu quo que se hizo...¿cómo se hizo? ¿Solo con el trabajo del ejército de obreros de cada nación europea? ¿Y a costa de cuántos emigrantes? ¿Y a costa de cuánta materia prima arrancada de los países africanos al mejor precio con ayuda de los caciques de turno de allí que propició el colonialismo europeo durante al menos dos siglos largos?

      Sobre el tema Trump y cía busca la entrevista a Steve Pinker en El País Semanal del domingo último. Ah, no, mira te la paso:

      https://elpais.com/elpais/2018/06/07/eps/1528366679_426068.html

      Uno quisiera escuchar, y volviendo a Ortega y nuestro país, de ese sector político que se pretende de izquierda y progre que se deje de zarandajas verbales, eufemismos y neo lenguaje de falsete y llame al pan, pan, y al vino, vino, tinto o clarete.

      ¿Eran tres los enemigos del alma, según el catecismo católico? Añade la Homogeneización impersonal, mucho más precisa que el mítico demonio, el abstracto mundo y la maravillosa carne a la que se la maltrata. Salud, un abrazo.

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  2. Sabes que me nacieron nena precoz, que no lo elegí. A los 15, vistos los gustos de la susodicha,mis pobres padres me regalaron las obras completas de Ortega compradas a plazos, pobretes míos!
    Cada cual nacemos con el sello de nuestra circunstancia, la cual nos acaba demostrando con creces que supera al concepto individual. Con el paso del tiempo y la acumulación de perspectivas está alienación se puede asumir mejor, pero claro ello “no vende” en una sociedad encarcelada en materia decadente pero maquillada “como una puerta”, religiones incluidadas. por supuesto. A las pruebas me remito. Hace tiempo escribí al respecto en un par de ocasiones pero de forma demasiado sutil recordando la película infantil de dibujos animados “WALL-Y” y en otra ocasión recordando a un autor de ciencia ficción, cuyo nombre no recuerdo ahora, que hacía mención a máquinas biológicas como un hecho sorprendente.
    Cuando disponga de conexión para el portátil reeditaré ambas entradas. De momento “res de res” salvo el nuevo mini chisme propiciador de “cotilleos circunstanciales ”. Ay. De todos modos, a estas alturas, no queda otra que cuidar minuciosamente nuestro mecanismo biológico, básicamente para que no moleste ni se averíe antes de su apoptosis programada.

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    1. El huerto biológico del cuerpo es lo primero hoy día, más que nunca. Y respecto a lo que nos pudieron regalar sobre autores de enjundia en nuestros tiempos mozos pero verdes la verdad es que si algo tiene la vejez lúcida es que ahora entendemos algo de lo que en nuestra juventud difícilmente podíamos entender, y menos en un país atrasado entonces y mediatizados sobre manera por los enemigos de la Razón.

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  3. Respuestas
    1. Nos quieren solo como hombres masa, está claro; como siempre.

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