lunes, 27 de junio de 2016

Aquellos estos árboles, 24




"Desconoces la tierra
en la que cada día me hundo
y en la que nutro sílabas secretas."

Salvatore Quasimodo, Viento en Tíndari, de Aguas y tierras.



Condenados a la noche los hombres viven deslumbrados por débiles resquicios de luz. El humus que pisan hiede, pero no parece importarles el olor a lo muerto. Siguen presumiendo de ser animales de superficie, cuando solo se mueven por galerías subterráneas. Se arropan y se tientan entre sí, temerosos para explorar los caminos. Se entregan una y otra vez a las voces más ajenas, olvidando el aviso de muchos que les precedieron. Tanta reincidencia les pierde. La conducta de la costumbre y la satisfacción de lo perentorio les basta. Su objetivo es ganar un día más. Y en la hora oscura de la jornada, sin que sepan distinguir si hay alguna hora que no lo sea, buscarán la placidez ignorando, y a la vez asumiendo, que son de otros. Y sin embargo...



(Fotografía de Brassaï)


14 comentarios:

  1. "Las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo.... del miedo al cambio". Octavio Paz.
    Un saludo Irene

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    1. Octavio siempre tan lúcido. Un veneno que va recorriendo Europa lentamente. Para algunos tan familiar.

      Gracias por esa cita, Irene.

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  2. Hola!
    Bello escrito, te felicito, y ameno blog de tus letras , gracias !

    Aquí me quedo, te sigo!

    Me gustaría que te pases por mi blog literario para ver qué te parece y si te gusta, sígueme :).

    saludos nos leemos!!

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    1. Y la estupidez, por lo que veo. Uno empieza a estar cansado de tanto bluff. Lo que nos queda por ver, Miquel.

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    1. Pues habrá que pertrecharse para resistir. Se admiten sugerencias.

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  5. hay un intrigante poderoso que ha intentado y lo ha conseguido, hacer de la estupidez un modo de vida
    como muchos procesos virales se expande a lo largo y ancho del orbe, a veces en cierto sentido envidio a aquellas gentes que llenas de hambre, cansadas de haberlo padecido, ya no esperan nada más que la muerte (sin pensar en ella) en silencio, amontonados, sin rebeldía...es un estadio que hace una zanja entre la barbarie del statu quo y la barbarie de su consecuencia
    .
    he empuñado el marxismo, he impreso en mi desempeño ante la vida, la honradez, el amor, la dignidad, la solidaridad, el ímpetu transformador, el esfuerzo y el goce de su producido...y me he sentido como un tonto que lo descubren cagando detrás de un camión que ha emprendido la marcha y lo ha dejado al descubierto
    un abrazo

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    1. Me crean perturbación las situaciones extremas de mucha gente del mundo, de las que hablas. Todos sabemos que los procesos revolucionarios que han hecho mella en la historia se han apoyado en esa clase de gente, pero también el ascenso de las dictaduras lo han hecho. Todo el mundo manipula las condiciones miserables. Como el miedo a perder lo poco que se tiene puede decidir el voto a los candidatos corruptos o cómplices de la corrupción, una vez más. La tradición clientelista es larga. Los temores, también. Hay escaso debate, mucha manipulación a varias bandas y exceso de espectáculo mediático. Así los individuos y las colectividades no pueden mantener un diálogo constructivo y que afronte los problemas. Así eso llamado Democracia está cojo. A las poblaciones les gusta ser ordenadas, dirigidas, a cambio de protección, de un cierto grado de estatus y del señuelo de seguridades que resulta difícil de creer que puedan proporcionar aquellos que causan inseguridad con sus actos y sus políticas.

      Has vivido, Omar, has adquirido experiencia, tu pudor lo conservas, tu dignidad está a salvo de los vendedores y compradores de ideas, tu sentido de la duda te enriquece, no te arrepientas jamás de cuanto hayas hecho honestamente y con ilusión. Hemos perdido vehículos, a veces equívocos, que no iban a ninguna parte sino a renovar el Poder en cada momento histórico en crisis y a reforzarlo. Afortunadamente los hemos perdido porque la carrera podía ser inútil. Importa sentirnos libres más allá de la ciénaga de la falsedad y la seducción de los tontos. Un abrazo.

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  6. Y sin embargo... se siguen queriendo. Yo, que ya estoy más pallá que pacá, sigo sin encontrarme cómodo aspirando el napalm de ese hedor conservador que produce el miedo garbancero a lo desconocido. Llámame tonto, pero Libre también.-

    (Muy de acuerdo con tu último comentario en respuesta a Omar). Salut!

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    1. Es difícil sentirse cómodo bajo la contaminación imperante. No veo visos de oxigenación, Krust. Esto da de sí lo que da. Lamentable, desesperanzador. Sobre todo para los que leemos los acontecimientos en clave más allá de unas meras elecciones, partidos, tácticas y marketing.

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  7. La sociedad en la que vivimos crea topos, Fackel, topos que ignoran la luz que hay sobre la tierra y topos que en realidad saben que no lo son pero que aceptan serlos. Y las fuerzas que intentan derruir las galerias y cavernas son calladas por esos mismos topos.
    Un abrazo.

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    1. Admiro los topos auténticos, sus galerías, su submundo, su manera de horadar a poca distancia de la superficie y hacer hábitat...Pero los humanos que tragan con lo que les echan s eponen, nos ponemos, la soga al cuello. ¿Cuántos votantes pensionistas siguen dando el voto a los corruptos que encima vacían la hucha de la Seguridad Social? ¿Van a reclamar al maestro armero al que le han dado plenos poderes?

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