miércoles, 23 de septiembre de 2026

Pequeña fábula del ratón y el gato, por Franz Kafka

 



"¡Ay! -dijo el ratón-. El mundo se hace cada día más pequeño. Al principio parecía tan grande que le tenía miedo. Corría y corría y, por cierto, me alegraba ver a lo lejos esas paredes a diestra y siniestra. Pero las paredes se estrechan tan rápido que me encuentro en el último cuarto y ahí en el rincón está la trampa sobre la cual debo pasar.

-Tienes que correr en otra dirección -dijo el gato-, y se lo comió".


Comentario: ¿Quién dijo que Kafka era sinuoso y oscuro? Apliquémonos el cuento.


* Max Klinger. Opus III.


18 comentarios:

  1. En el fondo, el ratón no descubre que el mundo se estrecha: descubre que ha corrido como un imbécil en línea recta. Cuando uno confunde avanzar con pensar, acaba en la esquina donde siempre estuvo la trampa. Y el gato, ese gurú con bigotes, le ofrece el típico consejo brillante… justo antes de convertirlo en su merienda. Ironía pura: la iluminación llega, pero llega tarde.

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    1. Nada puedo añadir a tu comentario, das en la diana. Pero me parece que muchos no se enteran, o no quieren, que es peor.

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  2. Siempre hay un gato aprovechando su oportunidad.

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  3. El final es el mismo para todos, gatos, ratones... no escaparemos...

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    1. Antes del final para todos, Milena, hay finales para muchos. Y no me refiero al final inelctubale.

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    2. Está claro que eres o al menos estás, bienvenida de nuevo.

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  4. Una vez, las casualidades de la vida me llevaron al lavsdero de un tercer piso a cuyos pies se veia el patio del colegio donde jugaba de niño, y me paso como al raton, era infinitamente estrecho ( y ademas ya no tenía niños), pero seguía sin tener salida; solo el dire en una puerta y la seño en la otra.
    ¿Porque los gatos son malos en las fabulas y los ratones buenos, pero en la vida real es sl reves?
    Abrazooo

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    1. No sé si es cuestión de buenos y malos sino de roles que otorga la sociedad en sus particular visión de la vida. Pero me temo que alguien más que gatos y ratones pone la trampa. ¿No sientes cerca que las paredes son más angostas? ¿Y que si quieres elegir no sabes cómo sortear la trampa?

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  5. Algunos, en algun momento, elegimos estudiar bien la trampa y encontrar la manera de pasar a través de ella sin que saltara.
    La solución suele ser aceptar la condición pesar poco por tener las alforjas vacías. Entonces la trampa, a veces, no nota nuestro peso y no salta. Pero aun estoy pasando a través de ella; espero que no salte.

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    1. Es que hay trampas sucesivas, no solo una. O, si quieres, hay una global, de conjunto, que dura toda la existencia y que se ramifica. Por edades, circunstancias, relaciones, situaciones, etc. Cuestión de imágenes que se nos antojen. Si sibrevivimos es porque hemos aceptado la condición, lo cual no implica resignación. Ratones somos y en el camino de los gatos nos encontraremos.

      (Seguro que no salta)

      NOB. Por cierto, veo en tu perfil que entre tus libros favoritos está Las voces del Pamano. Lo leí hace unos cuantos años y me gustó mucho. La películaque hicieron, en cambio, muy fallida. Por cierto también, con su autor hablé un 11 de Septiembre en la Plaza de Sant Jordi, no podía reprimir comentar sobre su libro. Estuvo amable, le daban no sé qué premio importante de la institución.

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  6. De noche, todos los gatos son pardos (refr.pop.)
    Afinando más:
    En tiempos oscuros, los gatos son más difíciles de detectar.
    ¿Hace falta explicar quiénes son los gatos?

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    1. Hay gatos más pardos que otros,jej. Y hubo uniformes pardos (vade retro satán) Aunque no te creas pienso que hay muuuuuchos que aunque se lo expliques no le quieren entender.

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  7. Creo que Francesc Puigcarbó ha resumido la situación perfectamente. En un mundo de gatos, los ratones lo tienen muy jodido.

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    1. Lo ha expuesto muy bien.

      Lo más preocupante es que hay muchos ratones que juegan a ser gatos. No se dan cuenta, o no quieren darse cuenta, de que les van a comer igual.

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  8. Esta entrada me ha traído a la memoria a una gata de mi madre que se llamaba PITUSA. La añoro.

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  9. Pobres gatos cuando son objeto de fábula y metáfora. Con la de monstruos humanos que hay por esos mundos

    Ander

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