"Igualmente he cometido un pecado de fornicación y de lujuria porque experimenté en mi interior el placer y el pensamiento de gula y lujuria por la polución del cuerpo, tuve trato carnal deshonestamente con mujeres y las amé, profiriendo palabras lujuriosas, tocándolas, abrazándolas, besándolas y, algunas veces, cometiendo actos deshonestos; y si no de hecho, sí de pensamiento, deseé hacer y practicar adulterio, incesto, rapto y otros pecados contra natura".
Andrés de Escobar o también conocido como Andrés el Hispano. Modus confitendi. Manual para la confesión. De la edición del impresor Juan Párix de Heidelberg, en Segovia 1473.
Oh, el sexo. Oh, el pecado. Cuánta insistencia en culpabilizarnos. Cuánto afán en denigrar lo hermoso y placentero. Qué obsesión por dirigir nuestras mentes y empequeñecerlas. ¿Cómo podría una moral de la represión facilitar una ética de la libre conciencia personal? Dices que a la carne hay que educarla. ¿Con castigos y tormentos? ¿Con condenas y expulsiones a las tinieblas externas? ¿Quién es quién para decir a otros cómo debe sentir sus emociones, cultivar sus afectos, percibir sus sensaciones y dirimir qué clase de contacto quiere tener con otro individuo? Uno, que apenas ha recibido enseñanza, ha visto aparearse a toda clase animales. ¿Iban a ir los animales humanos a la zaga de otras especies? No sabremos nunca del deleite de los animales en sus contactos. En cambio, ¿no hay un punto de satisfacción deseable en cuanto nosotros establecemos y llevamos a cabo en soledad o coyunda? Cuando los inductores de la moral malsana nos amenazan, una de dos: o ellos renuncian a ser humanos en plenitud o simplemente son unos falsos. ¿Es la consecuencia de las propias contenciones de quienes instigan contra nuestra naturaleza la que intenta disfrutar con las inhibiciones de los demás? Dicen que nos abstengamos pero ellos se recrean en los relatos secretos de la gente sencilla. Y así, caro amigo, ha llegado a mis manos uno de esos manuales de los que se creen elegidos para la salvación, y que escriben y dictan conductas por doquier como si estuviesen por encima del bien y del mal. Parecen estar dirigidos solo a una parte de la humanidad. ¿Dónde la mujer? Todas las recomendaciones van dirigidas al varón. Al rebuscar en él las causas de su supuesta perdición se nos muestra a la mujer como la causante tentadora. Y ella, ¿acaso no existe por sí misma y por sus necesidades íntimas? Al enfocar del modo que plantean sus pontificaciones, como si solo el hombre fuera el sujeto víctima, ¿no está ignorando a la otra persona? Dicen: el demonio te acecha con el rostro que más le conviene y en este caso elige el de la mujer que busca pervertirte. ¿Nunca es tentada ella? Dicen: no os pongáis en brazos de la infidelidad, ni siquiera con vuestra imaginación y vuestras ensoñaciones. ¿Ellas siempre objeto? Su presencia palidece o se oculta ante el designio que el mandato que dicen divino ha reservado para el varón. Al leer el manual ¿no se tiene la sensación de que se busca de manera indirecta y sibilina un oscuro deleite lascivo a través de los comportamientos del prójimo? Por qué tanta obsesión sobre la llamada de la naturaleza. Por qué la distinción cruel entre los cuerpos. Por qué...
(Aquí se corta esta insólita epístola anónima medieval de fecha incierta titulada en su comienzo como Rebellionis contra praedicationem insalubrem)
*Imagen de un canecillo de la iglesia románica de San Miguel de Fuentidueña, Segovia.
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Suelo ser cauto y respetuoso con el tema. Pienso que es un acto privado en el que todo lo que no sean las dos personas afectadas, nada importa a los demás.
ResponderEliminarNada veo de malo en ello, ni en el acto ni en las forma si las dos personas involucradas están de acuerdo, luego nada he de decir.
Entiende el segundo texto como un juego de ficción como si se desarrollase en otro tiempo.
EliminarLa noción de pecado, que debe ser castigado y todo lo demás, le ha hecho mucho mal a la humanidad. No tengo pruebas (alguien las tendrá), pero tampoco tengo dudas (alguien más, tal vez una persona diferente, las tendrá).
ResponderEliminarSaludos,
J.
Y en concreto el pecado inventado sobre la sexualidad, obsesivo en una moral obsesiva y represora.
EliminarLibrémonos de esa vieja moral que teme al cuerpo porque teme a la libertad. Manuales que hablan del pecado mientras miran el deseo ajeno con un voyeurismo piadoso. Siempre el hombre como víctima, siempre la mujer como tentación, nunca como sujeto. Al final, tanta represión solo revela lo obvio: quien quiere domesticar la naturaleza humana es quien menos la comprende.
ResponderEliminarSaludos
MIra a ver quién domestica los incendios. ¿No será que no comprendemos la naturaleza arbórea? Tanta urbanización y tránsito para acceder o aproximarnos a ella ¿no supone incomprensión? Y la falta de inversión en cuidados ¿no es alejamiento de la naturaleza? Y el abandono de tareas vinculadas tradicionalmente con el campo ¿no es dejar puerta abierta que unas fuerezas naturales se opongan a otras? Pero me he salido del tiesto. La manía persecutoria de cierta casta sobre las conductas humanas si no se comportaban conforme a sus cánones ha sido extrema. Cuánta gente inocente pagaría en el pasado con sus vidas.
EliminarA estos momentos de mi película, lo único que siento es no haber "introducido" más; que no ha sido poco y bien variado. Y desde luego, lo que ha sido, no lo ha sido por la gracia de deus, neque falsum neque verum.
ResponderEliminarY todo debe ser visto según el color del cristal con que se mira, decía Campoamor. Ve a saber.
EliminarFáckel:
ResponderEliminar¡para los dirigentes espirituales todo lo relacionado con el sexo es pecado!
Salu2.
No solo el sexo en cuanto sexualidad sino el sexo referido al rol de género, porque hay que ver el criterio que tuvieron, y aún deben tener, al menos algunos, sobre la mujer.
EliminarAunque ya lo sabía, he hecho preguntas a la IA, no hay ninguna religión que esté en contra del sexo, al contrario lo exalta, hasta los testigos de Jehová, me decía in amigo que lo es.
ResponderEliminarClaro que el autor del cuento es libre de representar la burla de un modelo de confesión absurda y tostón para un confesór.. El pecado es otra cosa, el odio, la venganza, la soberbia...
Saludos
Como no tengo aún carta de fiabilidad sobre el invento IA, me limito a lo percibido hasta ahora. Las religiones han practicado un maniqueísmo ideológico, pero como de otras no sé, me limito a lo comprobado con aquella en la que sin permiso ya nos incluyeron. Y, hombre, la obsesión persecutoria en lo del sexo ha sido rotunda, que todos los de mi generación lo vivimos. No sé si actualmente incluyen odio, venganza, soberbia y otros ¿vicios? como pecado, pero no se ve a los defensores de esa moral poner mucho empeño en condenarlos. Porque, anda que no hay motivos cotidianos y universales para denunciar tanta violencia de todo tipo en las conductas humanas y en sus entes grupales.
EliminarLos de nuestra generación, era en otra época, que incluía los conceptos sociales de ella,comenzando por los mismos padres,que ya te aconsejaban que cuidado con las chicas,que eres muy joven que ya tienes tiempo para complicarte la vida.
EliminarPor supuesto,los confesores eran una prolongación, que no te iban a aconsejar lo contrario,pero tampoco se pasaban,ya comprendían las necesidades de masturbacion de la edad.
Era el momento de esa sociedad,hoy día es otro,no te creas que en el fondo ha cambiado.Mis consejos a mis nietos,comer sano ,hacer mucho deporte,ni entro en la sexualidad,pero sí en el respeto a las chicas.
Era un círculo cerrado o vicioso, porque los clérigos influían ¡y de qué manera! sobre nuestros padres, y por lo que experimenté nuestros padres eran víctimas de la casta y de la institución, era aquella la que regía las conciencias sometidas de nuestros antecesores, y encima en una época histórica en que se confabularon con una dictadura político militar. Si hubieran comprendido las necesidades masturbatorias hubieran dicho algo para rebajar el tono, pero nunca lo escuché.
EliminarSinceramente, yo no doy ya consejos a nadie.
Controlando el impulso y comportamiento sexual, imponen su moral y con ella el dominio sobre la sociedad.
ResponderEliminarAtacaron siempre un pilar fundamental edificio llamado individuo. Y no dudaron nunca en desatar violencias para mantener esa moral de casta.
EliminarLas religiones, en mayor o menor medida, en especial las religiones "del libro", siempre han sido instrumentos de represión. Quieren tener controlados a los individuos y sus impulsos para poder llevarlos en la dirección que ellos quieran. El papel de la mujer siempre ha sido secundario en sus discursos, un mero recipiente para tener nuevos fieles...
ResponderEliminarLa de daño que ha hecho, la de vidas desperdiciadas, por culpa de esa moral.
Las del Libro se las traen, creo que incluso confluyen. Que con el cristianismo y catolicismo haya habido más suerte porque existió un proceso purificador llamado ILUSTRACIÓN, no quita que la represión católica no desapareciera. No te cuento con las otras interpretaciones del mítico Libro. De todos modos tengo reconocmiento profundo hacia aquellos clérigos sabios que apoyaron a Diderot para su Enciclopedia, piorque de todo hay en la viña del famoso Señor.
EliminarNormal que sea anónima la epístola, como anónimo fue el autor de El lazarillo. Las críticas a la Iglesia y el libre pensamiento no eran bien vistos en una sociedad en la que incluso bañarse estaba mal visto.
ResponderEliminarSaludos.
Nada de lo anónimo, pero sincero, me es ajeno.
EliminarPues nada a eliminar las religiones, si tan malas han sido. Pero os recuerdo, que la cultura se salvó en la edad oscura la Edad Media por los monasterios, por los monjes.
ResponderEliminarExperiencias malas y buenas hemos tenido todos los viejos, pero depende de nuestra voluntad superarlas.
Pero no era de acceso al pueblo llano; simplemente retenían la información, para ellos, no para salvaguardar nada.
Eliminar¿Ha hablado alguien de eliminar religiones? A lo largo de milenios se han eliminado a sí mismas. Aquí son opiniones al vuelo de unos y otros, no hay por qué enojarse. Ni mejores ni peores que lo que ciertos otros han difundido con pretensiones salvadoras. No tengo tan claro o categórico como tú eso de la cultura salvada en la Edad Media, habría que precisar mucho, y aunque así haya parecido ser parte de esa cultura fue ocultada. Y no olvidemos que hacia el siglo IV el Museo y el Serapeo de Alejandría, que reunía a la biblioteca y a los intelectuales de ella, fue destruida por los cristianos. Hipatia, la gran y prestigiosa sabia, fue asesinada en las mismas turbulencias fanáticas. Además, ¿no destruyeron los cruzados la Biblioteca de Constantinopla, donde también se acumulaba mucho saber?
EliminarEn lo que estoy de acuerdo totalmente contigo es en tu frase última. Por eso en mi voluntad está tratar de deshacer entuertos de cuanto se ha dado por hecho incluso sin que haya existido, por ejemplo. No vamos a entrar ahora en un debate sobre las religiones. En mi voluntad está informarme con buenas fuentes sin credulidades vanas.
Alfred, ellos fueron acumulando información -la IA de su tiempo para unas élites- y paradójicamente información escapada de destrucciones causadas anteriormente por los de la misma religión. Se suele olvidar que fueron los árabes los que heredaron la cultura griega y helenística, y en sus tratados y literatura se ve esa influencia.
EliminarLo anónimo garantiza la sinceridad de esa carta.
ResponderEliminarY estoy muy de acuerdo.
Cuanta insistencia, que aún existe, de culpabilizar al deseo, a algo tan vital. Que hace que el corazón lata más rápido y bien.
He sido, soy y seré culpable. Mi mente no tiene restricciones.
Saludos.
La sexualidad, como el ejercicio de la inteligencia o la práctica de una actividad creeativa y de trabajo, son fundamentales para el individuo. Eso sí que es estado de gracia. Lo demás, lo otro, lo condenatorio son solo monsergas.
EliminarClaro que era para las elites, que sabían leer, pero hay que ver los hechos históricos en su tiempo. También en la República y en el franquismo abundaba el anafalbetismo. Hoy afortunadamente no es el caso.
ResponderEliminarSiempre hay que intentar ver los hechos del pasado en su tiempo y sazón. Pero para ello precisamos interpretación rigurosa. Algo que se nos ha estado negando casi siempre.
EliminarSobre analfabetismo e ignorancia podríamos hablar lo nuestro. Lo primero se ha paliado mayormente, y esperemos que no suceda como con enfermedades que creíamos erradicadas y acehcan aún, por lo que dicen los investigadores y biólogos. Lo segundo me temo que cunde bastante. Una de las cosas más preocupantes a mi modo de ver es la incultura política en particular -y en ocasiones puramente cívica- que no ha llegado a muchos. Tema para otro debate dialogante.
Un escrito muy actual por lo menos en ambientes religiosos; por eso me sorprendí al leer que era antiguo. Y un escrito con el que sintonizo bastante; aunque con matices.
ResponderEliminarY sí: el anonimato garantiza la sinceridad del autor. Y efectivamente, no es un escrito antireligioso, simplemente cuestiona la moral adoptada por determinadas religiones mayoritarias. Quizá sera algo inherente a las religiones mayoritarias, el imponer una moral general por miedo a las casuísticas particulares.
Es que el anónimo es un escrito muy actual. Las religiones viven más de la moral, porque es instrumento de dominación, que de teologías, que al fin y al cabo son invención para justificación. Para entenderlo hay que ir mucho más allá de sus márgenes. Gracias por la visita.
EliminarEste hilo de comentarios me ha parecido más una ensalada de monsergas que una conversación con propósito. Mis disculpas por la sinceridad, ya que posiblemente, decirlo, no hacía falta alguna.
ResponderEliminarPues en ensaladas de monsergas queda si así fuera porque así os parece. Es un tema que debatirlo con propósito requeriría otro espacio posiblemente. Qué se le va a hacer.
EliminarUna Religión (asignatura), sin Moral, no tiene sentido. En el bachillerato de los 50, no recuerdo el curso, el tema era ese, otro el Dogma, por supuesto el Católico.La Teología es una cosa y otra el Dogma.
ResponderEliminarSaludos
Por supuesto, no tiene sentido. Tampoco parece tener mucho sentido una religión sin una consolidación de Poder, y ahí está otra de las madres del cordero. Sí, había un libro sobre el dogma católico, por alguna parte debo guardarlo aún.
EliminarClaro, la Religión y el Poder van unidos, incluso en la Católica se asienta en un Estado formal, en Inglaterra es el monarca, el máximo representante. Muchas guerras se a sientan en los distintos poderes religiosos.
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