sábado, 4 de abril de 2026

La poeta secreta

 


Hans tuvo una amiga cuya actitud era casi siempre contemplativa. Era como si estuviera pendiente de una voz interior. La hablabas y miraba al infinito. Por supuesto, parecía que estaba pendiente de tus palabras o tus gestos, pero no replicaba a lo que le comentabas. Hans entonces le decía sutilmente: ¿estás de acuerdo con lo que opina nuestro amigo? Como respuesta ofrecía una sonrisa, también extraviada si no huidiza, y se iba a otra parte de la casa. Es la timidez, la justificaba entonces Hans. A veces esa condición propia le limita para relacionarse. Yo creía a medias a mi amigo. Ni la mujer era una adolescente ni me daba la impresión de que tuviera una merma de comunicación. Así se lo expuse a Hans. Simplemente habita su mundo, dijo este. Y te estarás preguntando cuál es ese mundo. El íntimo no lo sé, no se entra en ella fácilmente, no se deja. El de la actividad que me permite ver es el de ponerse sobre la mesa de su cuarto, desplegar cuartillas y tomar la pluma. Ah, que es escritora, salté. A ella no le gusta que le llame nada, dice Hans, y menos en función de lo que se la ve haciendo. A veces la pregunto: ¿qué te traes hoy entre papeles, poeta? Entonces ella detiene su mano, gira su cabeza, aprieta los labios y su mirada se incendia de ira. Es de las pocas veces que abre la boca, cuando se la provoca en algo que tú no has advertido a tiempo. Luego ella entra en espiral. No me gustan los nombres, dice. No me gusta que me señalen. Escribir escribo, pero no sé para qué ni para quién. Me sale, me apetece, incluso me urge escribir. No vivo pendiente de escribir para pensar la vida y no es siempre lo que vivo lo que me exige que refleje con palabras. No creo que la escritura sea algo más especial que acariciarse una misma o que contemplar el origen del día. Eso me dijo hace poco, siguió Hans, y fui entonces yo quien enmudecí. Y ella me desafió. Se traicionó a sí misma y siguió su perorata. Pues sí, dijo incisiva, ignoro el objeto de por qué escribo. Ni siquiera me da en pensar si lo hago bien o si digo barbaridades o si expongo mis dudas. Afortunadamente nunca busco verdades a través de discurso alguno, como hacen otros. Me bastan mis fantasías sabiendo que mientras escribo vivo en otros mundos. Disfruto sensorialmente y no suelo repasar lo escrito. Te diré más, insistió ella, rompo después los papeles. Cuando me hizo esta revelación, me comentó Hans, me sobrecogí y permanecí confuso y hasta molesto por causa ajena. Esta mujer crea con sus palabras, las expone por escrito y no le concede después mayor interés. ¿Te parece normal? Y al decirme lo que me acababa de decir,  como ella notara mi perplejidad lo soltó. Sí, escribir es un acto de placer. Como los demás placeres. Pero para que adquiera su valor tiene que tener el mismo tránsito y una duración análoga a la de cualquiera de ellos. Sentir su intensidad. Estallar interiormente. Dejar de ser una misma por unos instantes o minutos. Y luego hundirte en la lasitud y el deseo de la expectación del próximo escrito. 

Te diré, amigo mío, me dijo al final Hans, y esto es una confidencia muy personal, que cuando nos amamos es la única ocasión en que me parece estar leyendo la obra de la poeta.



*Lucien Freud. Muchacha con un gatito. 1947. Tate Gallery. Londres

40 comentarios:

  1. Hay quien necesita de la escritura como del aire que despira, conozco a varias personas.
    PD: De Lucien Freud me gusta autoretrato con dos niños, una obra que está en la Tyssen, en Madrid.
    saludos

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    1. Supongo que escribir es un recurso (para uno mismo, que cada cual sabrá para qué)

      Freud me gusta desde que lo descubrí en una exposición hace muchos años en Madrid.

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  2. Escribir es un acto de placer, aunque a menudo onánico.
    Saludos.

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  3. El cuadro me gusta, por encima de todo, tan suave y nítido, tranquiliza.El color del pelo
    Saludos



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    1. Creo que era Kathleen Garman, la primera mujer de Freud, que hizo de modelo del artista.

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  4. ¡Qué buenos retratos! (El escrito y el pintado)
    Ambos con esa mirada introvertida (no tímida)... la mezcla de introversión y espontaneidad es algo complicado de retratar; esa práctica de escribir es goce puro y efímero donde el placer está en el crear y no en el producto final, lo cual justifica su mirada desapegada del mundo material y su actitud introspectiva.

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    1. Lo introvertido y lo espontáneo se complementan. He conocido personas que eran de esas características opuestas y se compenenetraban en amistad.

      O se escribe por placer o lo contrario puede ser tortura; pero no se me ocurre pontificar sobre el tema. El producto final puede estar en el medio camino o simplemente en el viaje de escribir cada día.

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    2. Lo siento, me expreso fatal... quería decir introversión y espontaneidad en una misma persona, me refería al retrato que haces de la protagonista mujer, solo aludía a ella; cada vez me cuesta más comunicar, precisamente voy a dejar de escribir a ver si me aclaro.

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    3. Noo digas eso, si lo haces perfectamente. Ni se te ocurra dejar de escribir. Pero al leerte enseguida se me vino a la mente alguna experiencia amistosa del pasado con otra persona y aproveché para darle la vuelta.

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  5. En ocasiones, no replicar lo que se te comenta no es tanto una cuestión contemplativa o resultado de ella, como una actitud serena y prudente. Ya me gustaría a mí tener ese talento que no luzco a pesar de tener una espléndida colección de paisajes interiores. (O eso creo; perdón)

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    1. Claro, hay personas capaces de mantener prudenci, serenidad y capacidad de escucha al otro. E incluso no aventurar opiniones. Ten satisfacción por tus paisajes interiores, se expresen o no, y tal como vamos todos la interioridad es refugio y resistencia.

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  6. En realidad, toda concreción del arte es una expresión frustrada de su concepción. Otra cosa es la técnica...

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    1. ¿Algo así como que el artista nunca llega a la obra final que le deja a gusto? ¿Y que es la técnica lo que edulcora esa expresión frustrada? Ve a saber.

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  7. Sospecho que la poetisa no muy entusiasta de serlo tiene la condición del Espectro Autista. Por esos silencios, el evitar responder. Y pasar a la ira, abruptamente.
    Me resultó molesto eso de que destruya lo escrito. El desdén a sus palabras revela cierta poesía, por no considerarla más importante que el origen del día o que acariciarse a si misma.
    Pero es amada y ama, en eso pone sus emociones.

    Me gusta el cuadro. La muchacha representa bien a la poetisa.

    Saludos.

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    1. Se considera a los autistas de un nivel mental enorme si bien en parámetros que no cuadran con el funcionamiento normal de la mayoría y de la sociedad. Puede que esta poeta secreta sea autista o simplemente que ha comprendido pronto y bien la complejidad de la existencia y su falsedad. Y no tenga interésen dar a conocer a otros sus escritos...porque ni cree en que tenga que demostrar nada ni crea en el prójimo. No es desdén a sus palabras lo que tienes, puesto que escribe. Es desdén a prolongar las palabras más allá del espacio interior, propio. Y tal vez es capaz de amar porque escribe y concibe la escritura como medio y fin de ese amar.

      (Me pregunto si el gato tan sujeto no encarnará el poema que apetezca ella de escribir)

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  8. Ese gato parece estar temiendo qué, una inconveniencia del tipo que se dilucide aquí, poder acabar estrangulándole, por ataque de ira de la mujer.

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    1. Es Kitty, no lo estrangularía así como así.

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    2. Pues yo, siendo el gato, no estaría tranquilo.

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    3. NI yo, mira tú, aunque acaso es un gato morboso y masoquista.

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  9. Nada más auténtico y libre que escribir para lograr una satisfacción personal, una necesidad interior como el comer o el acto sexual. Cuando se convierte en obligación, es un acto que puede llegar a ser tedioso.
    Por cierto: dile a la muchacha de la imagen que no le apriete tanto el cogote al gatito, que lo va a estrangular.
    Saludos.

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    1. Dicen que hay escritores profesionales que escriben obligatoriamente (por compromisos con editores, por ejemplo, o por competencia, o para demostar lo que sea) No sé si esa actitud produce buenas obras.

      (Ya le he dicho a la chica de tu parte que aligere los dedos sobre la prenda gatuna, que llegan hasta aquí los maullidos)

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    2. No te metas con los premios Planeta. Jejeje.

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    3. Huy si solo fuesen los planetas o los premios, ¡es el mercado, oigan!

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  10. Esa mujer de la historia tiene más que mucho de kafkiana , no va a dejar dicho que destruyan sus escritos, lo hace ella cada vez para no depender su voluntad de nadie.

    Ander

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    1. Así es, el espíritu de Franz invade las sombras de su mente calenturienta.

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  11. Es todo un acto de rebeldía, más en estos tiempos de "sobreexposición" quemar lo que se escribe, negarse a participar en esa carrera de locos en la que estamos inmersos...

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    1. Estos tiempos son de sobre TODO. De masificación, de abundancia de lo efímero, de superproducciones para el desperdicio, de armamento bélico para que dure lo que dura (reflexión de estos días), de estupidez masiva, de muchos más ricos los ricos y muchos más pobres, de desolación, en fin. Das en la clave, Beau.

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  12. Estic llegint aquesta entrada amb molt de rebombori a casa, però no em costa de concentrar-m'hi.
    A la carrera de filologia vam llegir un poema a classe que recordo que deia que sense sortir de la seva torre de vori, el poeta, només alliberant-se amb el que escriu, sense que ningú el llegeixi, ja en té prou.
    Però els blogs i els clubs de lectura són un gran invent. Jo en porto un a la meva biblioteca, que crec que fa tant per a mi com per als usuaris que hi participen.

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    1. Las torres de marfil pueden ser muy bonitas pero muy peligrosas, pero se haga lo que se haga que salga de uno. Aunque claro, también debe salir de uno la exigencia.

      Aquí abundan los clubs de lectura y talleres y todo eso, y me parece bien que como bibliotecaria estimules al personal. Siempre servirá también para facilitar relaciones humanas, ¿no?

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  13. Prefiero mantenerme apartado de ese tipo de personajes, por una cuestión de salud (la de ellos). Pero últimamente tengo cada vez menos amigos, así que no sé.

    Saludos,
    J.

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    1. Creo que esa clase de pensamientos me suena, así que no te acomplejes por ello, José.

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  14. Escrever pode ser um refúgio ou liberdade... Dar voz aos sentimentos e "voar" nas palavras...
    Mas não deve ser uma "prisão".
    Boa Páscoa
    Beijos e abraços
    Marta

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    1. Puede ser campo abierto o círculo vicioso...pero mejor que nunca sea una prisión. Obrigado, Marta.

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  15. hay gente que tan solo haciendo caligrafía se serena, entiendo bien a la no-poeta.

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  16. Fáckel:
    supongo que el que tiene una habilidad la desarrolla en todo momento y lugar porque le satisface. Uno se pasa el día cantando, otro bailando, otro tocando el piano, otro haciendo comidas...
    Salu2.

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    1. Y quien más o quien menos tiene más de una habilidad. ¿Se debe circunscribir la habilidad al uso de las manos? Homo habilis me enseñaron en otro tiempo para hablar del predecesor paleolítico (que, por cierto no era solamente manual)

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  17. Fáckel:
    supongo que por "manos" se puede entender cualquier parte del cuerpo. Un futbolista tiene que tener buenos pies; un político, una cara dura; una cantante, unos buenos pulmones...
    Salu2.

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