.

.


La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.








sábado, 31 de agosto de 2013

¿Es que no nos va a quedar siquiera Alejandría?





En la vorágine de acontecimientos internacionales al uso, se me había pasado uno de especial relevancia. Y sobre todo, significado. Y que pudo resultar más grave. El pasado 14 de agosto la Biblioteca de Alejandría sufrió un intento de asalto armado, y uno no sabe si a cargo de fundamentalistas islámicos, de rabiosos seguidores del depuesto Morsi o de los que pescan en aguas turbulentas con ánimo de saqueo y de introducir más elementos de confusión. O si todos participaban de la misma hornada. Cuando me entero de estas noticias pienso en las barbaries de los talibanes en Afganistán, pero también en las de la revolución cultural china. Por supuesto, si el eco de la destrucción de la Biblioteca antigua ha perdurado durante siglos no es para que se repita la mala historia. No sirve de nada decir que elementos descontrolados han estado a punto de provocar un desastre. Precisamente son los descontrolados los que siempre causan las barbaridades sin remedio. Como también hay manos negras, personajes siniestros que controlan todo incluso a los descontrolados, con el objetivo desafortunado de causar un mal superior. Tal vez la tentativa de asalto ha estado lejos de ser una desgracia, acaso son proyecciones del gobierno militar para enfangar más a los de la Cofradía. Pero el aviso está dado. Los bienes culturales difícilmente sobreviven a las revueltas y los saqueos. Recordemos cómo los ejércitos de la supuesta potencia cultural llamada Estados Unidos de América apenas evitaron  -ignoro si porque no pudieron, que ya estaría mal que no hicieran lo posible, o porque no quisieron, lo cual ya sería de un abyecto total- los robos de museos de Bagdad y otras ciudades cuando invadieron el país. Larga vida a la nueva Biblioteca Alejandrina, que ya lleva cumplidos once años desde su apertura. Y esta vez, sí, tiene que durar una eternidad.


http://www.bibalex.org/Home/Default_EN.aspx






jueves, 29 de agosto de 2013

Geografía física

















Hoy me levanto con ánimo constructivo. Sé que alguno va a decir que qué cínico soy. Bueno, si fuera así es porque todo se pega y porque aprender tiene un precio, medie o no una prostitución mental en la que normalmente no pensamos que hayamos caído pero a la que nos sometemos. Lo bueno de un ataque o una invasión, con guerra más o menos extensa, pero en sí ya guerra al fin y al cabo, es que aprendes geografía. Conoces dónde cae formalmente Siria, por ejemplo, en esa representación no siempre precisa que es un mapa. Bueno, los mapas de los ejércitos coloniales de hoy día, tipo OTAN, EEUU, Israel y otros europeos, son más precisos en sus imágenes pero no tenemos acceso a ellos. Además no sabríamos interpretarlos. Por lo que tendremos que conformarnos con un Atlas tradicional que ya de por sí viene bien para distinguir por dónde anda ese país que están a punto de atacar (¿o ya lo han hecho?) y también sus vecinos (descubrimos que son vecinos) Jordania, Irak (¿no fue en éste donde hubo no una sino sucesivas guerras en las últimas décadas?), Líbano (quien sabe de guerras intestinas en Líbano son los cedros que hayan quedado y de los que aún sobreviven a su sombra), Turquía, etc. Ah, y también está Israel, pero de este Estado hiper armado no quiero decir nada que en cuanto dices algo te tachan de antisemita; y además no hace falta porque sabemos que está en el ojo del huracán de todo lo que acontece en la región. Luego, si prestamos un poco de atención observaremos que hay una ciudad llamada Damasco (no solo la que sale de mentirijillas en la peli El ladrón de Damasco, y no confundir el Tony Russel de ésta con el Sabu de El ladrón de Bagdad) y que mi amiga Marichu viajó por la zona hace años y pararon en Alepo, de donde me trajo una flauta porque entonces era la época en que me daba por pedir a mis amigos viajeros que me trajeran una flauta de allá donde fueran, u otras llamadas Latakia o Homs o Azaz, que las hemos oído poco pero que ahora con esta guerra en ciernes (¿o ya es un hecho?) las vamos a saber. Luego, también, podemos aprender de demografía, que en cierto modo es una variante geográfica o tiene relación, y enterarnos de que hay 700.000 refugiados sirios en Líbano, 500.000 en Jordania, 450.000 en Turquía,  110.000 en Egipto, etcétera. Los refugiados siempre son okupas no deseados que circunstancialmente forman parte de otros territorios, pero sin derecho alguno de esos territorios, salvo para que cundan enfermedades. En fin, que ¿veis como una guerra es útil para ampliar nuestros conocimientos? Con un poco suerte también podemos saber algo de economía de la zona, de las minorías étnicas que forman ese y otros países, de las religiones y sus maniobras orquestales en la oscuridad (corrijo: de oscuridad nada). Así que preparémonos todos para aprender unas nuevas lecciones de confusión, que es lo que trasladan gran parte de los mass media, sobre todo las televisiones españolas. Lo que no logramos extraer casi nunca, y con perspectiva de futuro, son lecciones morales, de entidad correctora, que eviten futuras desgracias. Es como si los dados estuvieran echados, aunque sobre todo están marcados. Ya sabemos qué trileros dirigen el mundo en las alturas.  

Diréis: pero oye, que has hablado de geografía política. Ay, no, geografía física y bien física. Porque cuando perece tanta gente, tantos se queman, tantos se asfixian, tanto se volatilizan y tantos se refugian como pueden en los aledaños...¿no hablamos de carne fresca, pero chamuscada? ¿Quién resulta ser el cínico?



martes, 27 de agosto de 2013

Un año después, el optimismo de la voluntad debe seguir
























El domingo se cumplió un año de la muerte de Paco. Francisco Fernández Buey, continuo disidente del sistema, nos había aportado durante décadas indagación, conocimiento, compromiso. Aún lo sigue haciendo por su obra, sus abundantes artículos (no negaba uno a cualquier que se los pedíamos para publicarlos), su gran disposición generosa a participar en mesas redondas o charlas y sus numerosos libros. Se puede estar de acuerdo o no con sus ideas, pero difícil no reconocer la capacidad de comprometerse que fue incesante, desde sus años de estudiante. Ejercitó su derecho a disentir en cada actitud vital. Aún recuerdo la decisión valiente y arriesgada  que tomó -supongo minoritaria-  de hacer objeción fiscal. "No quiero pagar a Hacienda mi parte alícuota de lo que en el presupuesto del Estado va a ir destinado a armamento", nos dijo hace unos cuantos años. Ignoro si perseveró hasta el fin y qué tipo de repercusiones punitivas tuvo. 

Tal vez Paco no cesó nunca  -ni siquiera en los meses de su dura enfermedad-  en escribir, asistir o colaborar con las causas en las que creyó siempre. Causas antiguas en el tiempo pero no en ideas. Prueba de ello la receptividad que mantuvo hasta el fin en las nuevas manifestaciones de la voz de la calle y de la juventud (pienso en lo del 15M, por ejemplo) La enfermedad le sumió en cierto modo en la perplejidad. Pero solo constatando y con cierta angustia modestamente contenida, nunca perdiendo el alma, ante su mal físico: "Toda la vida firmando y recabando atención sobre los problemas, asistiendo a actos, trabajando temas, participando...y ahora esto, ya ves". Me quedé mal y no volvería a escucharle. Pocos meses después falleció. 

Ignoro si Paco, que disponía de un alto grado de bondad y comprensión, suscribiría cierta opinión de Antonio Gramsci, que se pegó buena parte de su vida en la cárcel, donde murió, acosando por la intolerancia de los dictadores:  "Odio a los indiferentes también por esto: porque me fastidia su lloriqueo de eternos inocentes. Pido cuentas a cada uno de ellos: cómo han acometido la tarea que la vida les ha puesto y les pone diariamente, qué han hecho, y especialmente, qué no han hecho. Y me siento en el derecho de ser inexorable y en la obligación de no derrochar mi piedad, de no compartir con ellos mis lágrimas". Pero hay que entender la rabia del intelectual italiano, un dardo certero al corazón pusilánime de los individuos que quieren que se les dé todo hecho. 

No sé si es correcto el pensamiento gramsciano de que "el pesimismo es propio de la razón, pero el optimismo lo es de la voluntad." Lo que es obvio es que cuantos individuos se muestran voluntariosos y entregados a fines relacionados con el bien público y general rebosan de emoción optimista, aunque la vida y los hechos de la política les vapulea. Y que muchos logros colectivos tienen que ver con ese optimismo o, mejor dicho, con la actividad desencadena por la voluntad. Mi opinión es que la voluntad debe activar la razón y la inteligencia debe enderezar cualquier desvío de un simple acto voluntarista. Se necesitan mutuamente. Los necesitamos mutuamente. Como en su día tuvimos la fortuna de tener a un Fernández Buey que puso el dedo en la llaga de las miserias sociales.




* Dedicado a Eloy Fernández Porta, con afecto.


lunes, 26 de agosto de 2013

He tenido un sueño...




Esta noche he tenido un sueño...Escribe lo que te dé la gana, me decía una voz. Lejos de caer del camastro atónito, anonadado y abducido, y de postrarme a los pies de la voz y decir aquello de: Señor, Señora, dispón de mí, ordena lo que te plazca, soy tu humilde siervo...Lejos de sentir una revelación o de humillarme o de elevarme, me repetía a mí mismo en lo más hondo de la cápsula que me enajenaba, sin saber si estaba dormido, despierto o agonizante: naturalmente, naturalmente. 

Y he aquí que, una vez efectuadas las abluciones al uso para que nadie diga que huelo mal, me confirmo en que garabatearé sobre lo que me dé la gana, arriesgando error, sintiéndome extramuros unas veces, atontado otras. Una vez me enseñaron a leer y escribir y quiero devolverles el ciento por uno, aunque no me entiendan. Entonces me desperté y me di cuenta de que esta frase redicha también formaba parte del sueño. 

Y mira por dónde vi que babeaba. Me sentí honrado por ello. Era también como si volviera a balbucear.   



(Imagen fotográfica de Alex Howitt)


jueves, 22 de agosto de 2013

En el principio fue...(tal fecha como hoy)

















Cómo pasa el tiempo, ¿verdad? Sería hipócrita si a ciertas alturas de la  vida uno dijera que no le importa el tiempo. Ese ente sumamente real cuando hay dolor o ficticio cuando solo se manifiesta el deseo nos acecha. Dicen que poder contarlo  -el tiempo y lo experimentado- no es poco. Me vale a medias el argumento. Es un recurso escaso y pobre, pero contundente. En el principio escribí, sin saber qué vendría detrás de ese Kraus vive. Desde luego lo que llegó poco tiene que ver con Kraus, salvo un cierto aguante y la repetición de la jaculatoria que es el lema del blog: la mitad del tiempo se la pasa resistiendo; la otra mitad indignándose. Me ha venido todos estos años como un guante. 

MARTES, AGOSTO 22, 2006


Kraus vive


Ésta no es una página sobre Karl Kraus ni sobre su obra, lo cual no quiere decir que no se le cite cuando apetezca. Todo es más sencillo. En junio ha hecho setenta años de su muerte, a causa de un atropello en una calle de Viena. Bien, un aniversario puede ser algo convencional, pero para este blog es sobre todo un homenaje. Y principalmente una excusa. 

Traer el nombre de Kraus a la Europa de 2006 no pretende sólo sacar del olvido a un hombre y a una obra satírica y literaria, hecho que por sí sólo merecería la pena. Es más interesante rescatar un espíritu, el de la crítica y el de la conciencia moral en el rigor de la palabra, como dice el profesor Francisco Fernández Buey. Tamaña tarea no es más que una modesta intención para este cuaderno. Tan modesta tan modesta que tomamos como lema uno de sus aforismos: "La mitad del tiempo se la pasa resistiendo, la otra mitad indignándose".

En este sentido, a partir de ahora, hablemos.
(Retrato de Karl Kraus por Oskar Kokoschka)





Descubriendo a Federico García Lorca




García Lorca siempre es una fiesta. Uno descubre en él escritos de juventud llenos de carga vital donde no anda descaminado en sus apreciaciones intensas y radicales. Ver


http://machadoencollioure.blogspot.com.es/2013/08/cuando-federico-garcia-lorca-escribio.html

hoy es siempre todavía 



miércoles, 21 de agosto de 2013

El piolet
















La víspera había sido calurosa, pero aquél día más. Sudaba la tierra, quemaba el polvo, picaban como nunca las espinas agudas de los cactus, los alacranes llegaron a meterse bajo las puertas. Mucha debió ser la tensión desde que unas horas antes dejara caer su brazo oneroso sobre la víctima. Mucha la ansiedad por saber si su acción habría dado fruto. Los guardias le preguntaron, le atosigaron, le conminaron a que no les diese más trabajo que lo imprescindible. Prácticamente le habían pillado in fraganti en la casa, no venía al caso negar ni posponer la revelación de informaciones ocultas. Él fue claro en su estrategia, también firme. Con su camisa todavía salpicada de sangre mantuvo el tipo. Díganos, Mornard, cómo lo hizo, escuchó una y otra vez. Explíquenos por qué, sobre todo el porqué. Los policías estaban perplejos. La víctima, tan protegida, había sido alcanzada y nadie del entorno comprendía que el crimen pudiera haber sido tan fácil. El que quiere matar, mata, dijo altanero el comisario que tomó la investigación sobre el lugar. El hombre que había descargado el piolet estaba curtido. Venía de otra guerra, o váyase a saber de cuantas guerras. Usted ha acabado su viaje aquí, le espera la cárcel de por vida, eso tuvo que oír de un comisario, de un oficial, de un delegado del gobierno.Ni una brizna se movía aquella jornada en Coyoacán, nada se había movido aquellos días en la ciudad salvo su mano. En un gesto certero, como si hubiera golpeado toda su vida  -¿cuántos has matado antes?, le preguntaron-  había destruido décadas de historia. Como si la historia se pudiera abolir con un crimen. Él, en su celda, en medio de los interrogatorios, pensaba que sí. Que hay dos historias, o más. Que había contribuido a que la historia venidera no fuera la misma. Nadie sabía con exactitud quien era. Ni él mismo, parapetado tras otras máscaras, estaba seguro. La chica Angeloff lloraba en otro cuarto. No estaba retenida, pero una novia tiene que saber mucho, decían los guardias. Y a él: no tiene nada que perder, le insistieron, hable. Todo era personal, la víctima no le caía bien, habían tenido desencuentros. Los funcionarios no entendían qué motivo de discrepancia podía haberle conducido al detenido a cometer la agresión. Tampoco la amistad entre los hombres venía de hacía tanto tiempo. Mornard ocultaba su caché de combatiente de otras causas. Los rostros de la muerte suelen tener rostros de hombre. Y en aquel hombre, ¿qué había? ¿Una enemistad, un pronto miserable, una intención aviesa que buscaba objetivos más dirigidos? Al fin y al cabo la víctima no era un hombre cualquiera. Es un hombre, pero es un personaje público, dijo el delegado González, nervioso por averiguar las razones que le impulsaban al hombre de rostro oculto. Fue para no meter ruido lo del piolet, ¿eh señor? Mornard dijo que sí y agachó la cabeza. Entonces pensó en una idea y en lo más recóndito de su mente formó la frase: a una roca dura hay que golpearla con un objeto duro. Lo soltó. Con aquella descripción, que nadie acertó a captar y que no pasó a la posteridad, el criminal creyó santificar su propia acción. Había perdido una guerra, pero le quedaban otras, pensó para calmar cierta desazón por la conciencia de su suerte. Aquel veintiuno de agosto de mil novecientos cuarenta el hombre que chapurreaba en francés, que se soltaba en castellano y sobre el que algunos de los que trataron con él durante el tiempo que se acercó por la casa dijeron que a veces se le escapan expresiones en una lengua que parecía catalán, se vino abajo ante los investigadores. Tan pronto como le dijeron que su víctima había fallecido firmó su autoría definitivamente. Sintió regocijo dentro de sí. Había contribuido a una batalla más, que esperaba haber ganado. Lo que no podía él saber que de aquella acción se iban a beneficiar los monstruos, no él. Pero quién sabe. Él era un aventurero. Los aventureros tienen muchos rostros, se dice, y nunca se sabe bien  -ni ellos lo saben-  qué les conviene. Se adaptan como los cactus. Su medio son las inclemencias de la vida. 



(Dedicado a L.D.B., que lo entendería)


martes, 20 de agosto de 2013

Todo sigue igual




El encanto de las viejas fotografías reside en comprobar que no ha pasado el tiempo. Casi podría decirse que todo sigue en su sitio, siempre que la memoria mantenga cierta fidelidad. Siempre que no se aparten los ojos de la imagen. Si se apartan, entonces...Ni el lugar existe ni su padre está ni los chicos se ven ni él viste pantalón corto. Pero no, neguemos el tiempo transcurrido. Las escaleras de la terraza, las plantas del jardín, los bancos de piedra, el gallinero detrás, la huerta delante, las higueras, el nogal, los manzanos, los ciruelos, los cerezos, hasta el lúpulo escalando por los chopos de la orilla del río. Pequeño paraíso de recursos y de juegos infantiles. Los grillos al anochecer y los sapos anunciando agua. Las ropas albas de fiesta, el apiñamiento relajado, el vértice donde confluyen las miradas. Hoy quiere mirarse a sí mismo cuando aún era en parte acto y en parte potencia. Es agradable hacerlo y una satisfactoria manera de pasar su jornada. Mantra del día: todo sigue igual.



lunes, 19 de agosto de 2013

Perded toda esperanza los que aquí entráis



















No sé qué va a ser de nosotros. Si ya no teníamos Dios ahora tampoco tenemos extraterrestres. Vamos, que las creaciones humanas de ficción se desploman. Pero no por las buenas, sino para dar paso a la encarnadura de las cosas tales como son. Con el reconocimiento por parte de la CIA de que el Área 51 existe y es una base de experimentación de objetos voladores, pero no de marcianos sino del gobierno de los EEUU, cae otro embuste a cuya fe se entregaron muchos terrícolas. Si cantidad de creyentes de la vida extraterrestre vieron en el Area 51 un campo de revelación de alienígenas el negocio del asunto queda ahora al pairo. A partir de ahora la única fe tendrá un solo rostro: el poder omnímodo de quien tiene ese Poder. Bueno, eso ya ocurría desde hace tiempo, pero parecía más velado. Con esa declaración por parte de la agencia de control norteamericano es como si se desbrozase el camino, como si los EEUU lanzaran un mensaje absoluto: nosotros somos la Fe. O creéis en nosotros  -en nuestros negocios, en nuestra política mundial, en nuestro modelo llamado american system of life-  o perded toda esperanza los que aquí moráis (más o menos estilo los que decía Dante en su Infierno) Ahora que los drones se manejan y popularizan para dar paso a matanzas sin fin, eso sí, inteligentes (tan inteligentes que matan a más de los que deberían, claro que eso a quienes los ponen en servicio les importa un pito) ¿no es todo más brutalmente obvio? Las falacias van quedando de lado, aunque otras continúan, por ejemplo ¿caerá también el mito USA über alles o bien el otro USA in god we trust que, no obstante lo reales que son, también pueden estar tocados del ala? Es probable, aunque no me consuela, porque seguramente alguna otra potencia tomará el relevo, y encima con menos experiencia. Está claro: perded toda esperanza, tanto los que no creáis en ellos como los que creéis a pies juntillas en su paraíso prometido. El infractor desaparecerá sin dejar rastro, dice el cartel. No cabe duda, pero las abducciones habidas son secreto de Estado USA. Reconocer secuestros de humanos ya sería pedir demasiado a la CIA.




domingo, 18 de agosto de 2013

18 de agosto y tu presencia setenta y siete años después





















Hay un día después
                                en que no importa ya si eres tierra
ni si tu miedo y tu coraje herido son guijarros 
                                                                            arrastrándose
por las corrientes profundas donde jamás podrán llegar los infames.

Desde la entraña nos hablas:
                                         los días transcurridos nada añaden
las palabras habiéndolo dicho todo
                                                      apenas cuentan
las palabras solo saben sentir
                                        se duelen y ríen
se divierten entre ellas cambiando de posición las sensaciones
nunca los significados
                                  mientras hurgan en las tripas infantiles de los hombres.
                  
¿Cómo poder desviar la mirada del mundo
que se multiplica en cada una de ellas como mariposas? 

Al enterrarte de mala manera
despreciando al otro cuerpo que había dentro de ti
                                                                               de eso sabe tanto la luna
tus asesinos ignoraban que te dejaban vivo.

                                                              ¿Cómo si no estarías aún entre nosotros?

Qué favor nos hicieron con su torpe violencia:
te salvaron nada menos que del olvido.
                                                          Y al dejar una de tus vidas
te convertiste en guardián de la alegría
no obstante la mudez y la interminable desolación.    

Pasa una fecha más y tú presente en carne viva.
El convite de tus letras
nos ha esperado siempre
                             porque llegas cada día para la consagración
y declamamos contigo una y otra vez tus versos
                                                                       el inagotable sentido
de tu disfrute extenso.

Se aplacó tu ira. A los que te leemos
nos cuesta más. ¿Se nos nota?
Si con tu desaparición quisieron apagar los lamentos de los hombres
erraron.
           ¿Acaso puede acallarse alguna vez la voz elemental 
que emana de un suelo ensangrentado?



* Hoy se cumplen setenta y siete años del asesinato de Federico García Lorca, cometido de forma alevosa por los amotinados contra la República. 

Ver también: http://machadoencollioure.blogspot.com.es/2013/08/luis-cernuda-un-poeta-muerto-federico.html


sábado, 17 de agosto de 2013




















Quién nos librará de quienes causan el mal…me escalofría la sugerencia implícita de esta pregunta: pues la mera invocación a alguien que nos salve nos condena…si no fuéramos tan ajenos…la cuestión es que objetivamente no somos ni distantes ni impropios…¿qué nos falta, pues, para llegar a evitar el mal? 

(Sigo mirando más fotografías, para mi malestar de conciencia)


viernes, 16 de agosto de 2013














Y sin embargo...yo...insignificante y lejano...que no he tenido nada que ver con su desgracia...que aparentemente soy ajeno a su mundo y circunstancia...¿por qué tengo el impulso y la tentación de pedirla perdón? 

(Cada vez que miro esta y otras fotografías...y me confundo)



miércoles, 14 de agosto de 2013

Las buenas personas




















Esta noche no hago más que dar vueltas a cierta expresión ordinaria de nuestro entorno, aquella que se refiere a las buenas personas. Ese es buena persona, decimos. Una expresión ambigua. ¿Cómo podemos saber si otro es bueno? ¿Porque empatizamos con él? Es decir, que lo traemos a nuestra orilla porque hay algo de él en nosotros y lo necesitamos para justificarnos. ¿O porque es templado, afable, cordial, simpático y tiene gancho? No está claro que las formas definan el interior de un individuo, pero aunque así fuera, todo eso ¿configura el carácter moral que implica el término buena persona? Tengo dudas. También aplicamos el calificativo de buena persona al sencillo sin más, al elemental sin exigencia, al que concede sin tampoco apenas dar nada a cambio, o al que da y encima no se queja...Esa clase de individuos con la cerviz bisagra, que traga todo, que acata todo, que aplaca su sensibilidad porque la teme. El mundo está lleno de buenas personas, me decían el otro día. ¿Será otro de esos conceptos abstractos, absolutos, que se menciona pero nunca se palpa? Ya he dicho que solo doy vueltas al tema, que no pretendo establecer ni conclusiones ni análisis. Mis pensamientos son míos y pasan tantas cosas alrededor nuestro, ese entorno repleto de buenas personas que no hacen nada por evitar los desastres...Ah, ¿que los desastres son consecuencia de los actos de las malas personas? ¿Y si las malas personas fueran la otra cara de las buenas personas, por ejemplo? Hoy me siento afectado por las matanzas manu militari, para variar, que se están produciendo en Egipto. ¿Las están causando los bárbaros o todas las buenas personas han colaborado a ello? Naturalmente, las buenas personas españolas (o europeas o americanas o asiáticas) no han tenido nada que ver. Nunca tienen nada que ver. Las buenas personas están siempre muy ocupadas con ser buenas personas.






lunes, 12 de agosto de 2013

Contra los malditos




Malditas sean vuestras entrañas.
Maldita la semilla de vuestros padres y la de todos vuestros antepasados.
Maldita la sangre que circula por vuestras venas.
Maldita vuestra ignorancia pues en ella habitó la intolerancia.
Maldito el alimento que os hizo crecer para llegar a no ser nadie.
Malditas vuestras gónadas que nunca formarán género alguno de vida.
Maldito el hombre vacío que lleváis dentro.
Maldita la fe que predique la persecución.
Maldita la ideología que estructure un código de perversión.
Malditas vuestras secas neuronas.
Maldito el precio que os pagan por el crimen.
Maldita la mano que induce vuestros actos depravados. 
Malditos los hombres que corean vuestras hazañas crueles.
Malditos los dignatarios de cualquier religión que no elevan su voz contra vosotros.
Maldita la sociedad que borra a las mujeres.
Maldita vuestra impotencia, pues no sabéis sobreponeros a ella.
Malditas vuestras risas satisfechas de hienas.
Maldita sea vuestra apetencia y el placer se os troque siempre en amargor. 
Maldita la tierra que permita que la recorran vuestros pies.
Maldita la infamia de quienes aceptan vuestra compañía.
Maldito vuestro odio, pero no olvidéis que se volverá contra vosotros. 

Perderos, infames, en el mismo mal que habéis causado.




http://www.flickr.com/photos/raquelevita/sets/72157624551273605/





domingo, 11 de agosto de 2013

Zanzíbar también existe
























Andaría con pantalón corto cuando me llevaron a ver una película -otra más- de buenos contra malos. Aquí los buenos eran blancos (como concesión, el ayudante de la familia blanca es un negro bueno) y los malos eran negros (como ampliación también en este bando había blancos) Luego no era del todo una película racista, en el sentido de posicionar de manera tajante a las razas. El protagonista británico vive en Zanzíbar para ser bondadoso con la naturaleza animal y vegetal e impedir que los jóvenes de una tribu africana cacen elefantes con objeto de vender los colmillos a los compradores blancos. Supongo que entre estos también los habría británicos, pues es sabido que los británicos tienen mucho pedrigree en eso del comercio a través de intermediarios. No en vano han sabido enviar remesas de misioneros a conquistar almas. También los españoles lo hicieron pero nadie duda a estas alturas que los de la isla del Norte además obtuvieron como premio de la salvación no solo una amplia extracción de materias primas y mano de obra, o la concesión de multitud de obras con las que hicieron negocio, sino una hegemonía política y kilométrica en tierras africanas. 

A ver, no me acuerdo muy bien del desarrollo del guión de la película  -probablemente cocodrilos acechando las aguas, luchas cuerpo a cuerpo, tam tam lejanos que lo invaden todo, lanzas en ristre y tipos malcarados enfrentados al protagonista, ingredientes más o menos recurrentes en este tipo de films-  pero sé que hay final feliz pues se consigue evitar la masacre de los paquidermos. Quiero recordar también que el relato de aventuras nos levantaba a todos del asiento, y aplaudíamos la presencia salvífica del protagonista y su llegada a tiempo de evitar un desenlace fatal, pues allá en Zanzíbar los malos son más malos porque son infieles, paganos y además musulmanes. Versión histórica: me refiero a la versión que nos trasladaban nuestros educadores en la infancia. 

Me había olvidado de Zanzíbar después de aquella película. Como si no existiera la isla, como si no perteneciera a otro Estado llamado Tanzania, donde cunde el infiel. Soy de una generación a la que le hicieron creer que los blancos, católicos y nacionales habían ganado a todos los demás en ese mundo de traiciones, desórdenes, corruptelas y adoraciones a los ídolos. Tantos años después miras el mapa de África y compruebas que los infieles se han expansionado y que incluso unas minorías muy dedicadas a su guerra santa traen en jaque al Imperio del Bien. Claro que si Zanzíbar vuelve a salir en los periódicos tiene también sus connotaciones paracinematográficas: dos jóvenes británicas, que estaban allí para entregarse a alguna causa sin duda hermosa, han sido rociadas con ácido cuando iban por la calle. Por supuesto, no es grato el hecho precisamente. La duda que me da vueltas y me marea: ¿será una historia paralela a la de las películas solo que aquí acaso no ganen los buenos? ¿Será el retorno cruel y paradójico de una cuenta pendiente? No sé, no pretendía hablar de política y menos de una región tan desconocida como lejana. Tan lejana desde que no veo películas de aventuras ni tengo ocho años.







viernes, 9 de agosto de 2013

La fuerza de la canción




















Fue mi gran descubrimiento de juventud rebelde; más que Celaya o Blas de Otero. Había una fuerza en sus palabras que a aquel mi todavía estar a caballo de cristianismo y ruptura sonaba duro y claro. Me aprendí aquel poema como una plegaria. Y con aquella recitación creo que di a conocer a muchos compañeros la existencia del zamorano y luego americano exiliado: 

Franco, tuya es la hacienda
la casa
el caballo
y la pistola.
Mía es la voz antigua de la tierra. 
Tú te quedas con todo y me dejas desnudo y errante por el mundo... 
Mas yo te dejo mudo... ¡mudo!
y ¿cómo vas a recoger el trigo 
y a alimentar el fuego 
si yo me llevo la canción?

Con aquello de la canción ¿no hablaba León Felipe de un desafío de las palabras, de la música, del arte...a la dictadura sangrienta? El otro puede tenerlo todo  -robando y matando también se tiene todo-  pero ¿qué futuro le espera si no posee lo más hermoso, lo que alienta a los hombres en sus quehaceres y sus días?




jueves, 8 de agosto de 2013

Descubrimientos
















Huella o cuerpo: crecimiento sobre otro ámbito posible. Perfil o fondo: impronta de lo perdido pero recordado. Nitidez o desvanecimiento: la imagen se resiste a la desaparición. Partida o regreso: nunca un cuerpo es el mismo. Búsqueda o reencuentro: curiosidad que se nos proyecta o memoria que anhelamos para preservar lo pasajero. No sabemos qué cantidad de significados puede haber aún por descubrir tras cada una de las piezas humildes que guardamos. ¿O acaso que coleccionamos? Esos reflejos de nosotros que nos ayudan a mantener no solo un recuerdo. Cada vez que los hallamos -en esos cajones de mesas viejas, en esas carpetas, en esos estuches en el fondo de un armario-  nos azuzan para considerar, o mejor reconsiderar, lo que nos dijo o nos aportó aquella persona que conocimos. Importancia de esos objetos minúsculos a través de los que mantenemos un diálogo interior con seres que apenas frecuentamos. O siquiera con nosotros mismos, donde la cosita esa o la persona que hay detrás son motivaciones. Hablamos con quienes nos hemos distanciado o con los que han muerto. Lo que descubrimos puede ser cualquier materia, pero nunca es un fósil silencioso.



martes, 6 de agosto de 2013

Cuando flautas, pitos...gongorinos
















Me escribe Juan de Mairena, el falso, que cuando ayer, leyendo Soledades, se topó con los versos de Góngora no dudó. Tenía que colocarlos en su blog aunque no hiciera otra cosa. Mi propio comentario introductor, me dice, aporta poco, salvo poner la alfombra para las lujosas letras gongorinas. Ay, si uno fuera el verdadero Juan de Mairena, me comenta. Ay si uno fuese el preclaro e ingenioso maestro de generaciones, ¡cuánto pesar por ver con meridiana claridad! Porque, ¿sabes, Fackel?, insiste el falso Juan, aquel sí que fue maestro de verdad y al paso que vamos en España se necesitará que sea también maestro para la eternidad. Nunca un maestro fue tan rico en saber, en saber ver y considerar, porque el que estaba detrás, el coherente Don Antonio, maestro en Soria y otras provincias, se encargó de tenerlo al día. Viejos saberes y antiguas angustias se concitaban en ambos, en Juan y en Antonio, para desmenuzar la esencia del paisanaje. Y del paisaje, esto es, la vida. Juan de Mairena el falso, el del blog, me precisa que cuando coloca textos es porque se identifica con ellos a tal grado que prácticamente no habría más que decir. O sea, los divulga. Lo mismo que los libros pero valiéndose de la herramienta moderna y, de momento, generosa de un blog. Mira, Fackel, se obstina en justificarse: la identificación no es tanto objeto de las ideas como de las sensibilidades. Aquellas pueden precisarse más o menos, o perder valor o sentido, pero la sensibilidad es algo que se halla en el corazón de los poetas y, en general, de los escritores honrados. La sensibilidad pesa cuando se expresa llamando al pan, pan, y al vino, vino. Ejercicio que, en estos tiempos, resulta bastante ignoto, pues cualquier zascandil o aprendiz de brujo se pierde en metáforas y otras artes de estilo. Aunque la peor de las artes ¿de estilo? sea principalmente la deshonestidad. Ay, Fackel, ¿qué queda de aquella sensibilidad antigua de denominar a las cosas por su nombre, sin circunloquios ni renuncias, y sí con gracejo o secamente, pero con sinceridad? Hoy cuesta y encima pueden llamarte inquisidor...Y no me vale, Fackel, que me digan que todos llevamos un inquisidor dentro, aunque trabajo cueste desarrollar entre los nuestros la sana y útil tolerancia, porque no es así. Los hay dictadores por naturaleza e inseguridad personal, y los hay que se rebelan primero contra el enemigo que llevan dentro.




(La imagen, que aquí se parte, es de Ángel Aransay sobre el cuadro de Velázquez)


lunes, 5 de agosto de 2013

Gacetilla ligera del lunes





Cuentan que una vez dijo el presidente norteamericano Franklin Delano Roosevelt o bien su secretario de estado Cordell Hull, refiriéndose al dictador nicaragüense Anastasio Somoza, aquello de "Puede que sea un hijoputa, pero es nuestro hijoputa". Algo así me ha recordado la historia de estos días entre el rey de Marruecos y su gobierno y el rey de España y nuestro gobierno, con un personaje preso por pedófilo en el país vecino, y al que han liberado a raíz del indulto concedido a unos cuantos españoles, detenidos en cárceles marroquíes, por Mohamed VI. Supongo que a cambio de algo más que un gesto tierno con su primo español. Pero resulta que aquí y ahora la versión de la frase yanqui sería: "Es un pedófilo y un violador, pero es nuestro espía". Porque de eso dicen que va la oscura historia de un español de Basora (Irak) que ha vivido aquí y estaba en nómina o algo semejante de los servicios secretos españoles. La bronca que se ha preparado en Marruecos a cuenta de la liberación de un personaje condenado y además repudiado por la sociedad marroquí ha sido de órdago. ¿Se ha liberado en este preciso momento a un montón de españoles para ocultar la puesta en libertad del espía? Todo es tan siniestro... Un lío más a sumar a los que el presidente innombrable del gobierno de sainete y esperpento nos tiene acostumbrados en su afán transparente. Por cierto, los líos van a pares. Quiero decir que a la par salta otra vez el viejo e irresoluble asunto de unos metros cuadrados de Cádiz llamados Gibraltar. Pero ahí, ojito, que con los británicos ha topado este gobierno. ¿Se van a sentir tentados los de Moncloa-Génova a airear un nacionalismo de vía estrecha para tapar la mierda propia bajo la alfombra? Espero que no sean tan torpes. Pero cara a salir en los periódicos son capaces de cualquier cosa con tal de dejar suelta una serpiente de verano que entretenga a los bañistas. Hasta de aparentar que ponen firmes a gibraltareños y británicos. ¿Serán tan osados como fantasmas? Por cierto, del otro tema anterior, a ver cómo salen. Porque Mohammed, el primo del primo, ha revocado el indulto al pedófilo. ¿También al espía?




(Ilustración de Luis Scafati)

 

sábado, 3 de agosto de 2013

El alga





...Necesidad de desnudarse del todo. Cuando ya no es solo intuición sino certeza. Agitada urgencia, como un remusgo que acapara sus horas, sus días, su desconcierto. ¿Hubo algo que fuera verdad alguna vez? Quiere creer que al menos la extrema contextura de la que está hecho, con la que dialoga. Analogía con las algas que llegaron desde lo profundo hasta sus manos. Aun habiendo perdido su estructura original y viva al menos tampoco es fósil. Puesta sobre sus manos el alga habla. ¿Es la sombra del ser que en un tiempo se movía en el mundo de la penumbra? Se siente como ella. Ramificación, delgadez, distorsión.Y sin embargo, crecimiento extensivo, como si todas las direcciones le reclamasen, como al alga. Perderse en lo mínimo: lo justo para probar la supervivencia desnuda. También la luz le llega como en el nivel marino en que el alga se alimentó. Pero la intensidad de tanta luz, ¿le habla de verdades o de historias inventadas? Caminar hacia la desnudez. Todo lo que le ha pertrechado era útil pero no valía. No le basta ya esta visión desfigurada. Ni siquiera para justificarse. Debe elegir ser alga. Reseca y frágil. Pero aún no piedra. La sombra de lo que fue no oculta su verdad.




viernes, 2 de agosto de 2013

URGENTE

Acabo de leerlo


el país


El FMI plantea a España bajar un 10% los sueldos para crear empleo

  • El Fondo Monetario Internacional propone un gran pacto entre sindicatos, empresarios y Gobierno
  • Sus expertos elogian que la reforma laboral del Ejecutivo español ya haya reducido los salarios



DESPUÉS DE LEER ESTE TITULAR SOLO TENGO UNA EXPRESIÓN QUE ES UN DESEO:

SEÑORES DEL GOBIERNO, SEÑORES DEL PARTIDO POPULAR, SEÑORES DE LA UE, DEL BCE Y DEL FMI:

VÁYANSE TODOS JUNTOS AL INFIERNO Y DISFRUTEN ALLÍ COMO LES PLAZCA
PERO NO NOS HAGAN MÁS INFELICES A LOS DEMÁS



¿HASTA CUÁNDO ESTA VIOLENCIA?






IDENTIFICACIÓN


Una democracia
en la que no pueda decirse
que no es
una verdadera democracia
¿es realmente
una verdadera democracia?



Erich Fried  (Viena, 1921-Baden Baden 1988)