La mitad del tiempo se la pasa resistiendo. La otra mitad indignándose.



jueves, febrero 16, 2012

país de guiñoles



Pero, ¿qué país de hipócritas, de papanatas y de ciegos es éste? ¿Cómo podemos ser tan tontos que nos tengamos que preocupar de si los guiñoles de no sé qué emisora de televisión francesa hacen chanza de los deportistas españoles y no miremos hacia los propios problemas interiores, que no tienen nada de gracia? ¿No os causa mayor indignación estos dos personajes de la fotografía? ¿No consideráis como un agravio las medidas que los entes a los que representan este par de elementos estén imponiendo al gobierno cipayo? ¿No os importa que el gobierno aplique medidas durísimas, cambie leyes e imponga decretos para satisfacer tanto a los señoritos de la foto como a los de la otra foto, la de los mercados exteriores? ¿O es que, obviamente, conscientes de que con vuestro voto de noviembre habéis colocado a un montón de guiñoles al frente de los destinos del país no queréis saber nada del tema de fondo? ¿Empieza a martirizaros vuestra irresponsabilidad con derecho a voto? ¿De verdad que no os importa que el mercado de trabajo se convierta en el peor mercado de trabajo de la historia a este paso? ¿No veis, españolitos indignados ante lo secundario, cómo se burlan los presidentes de la CEOE y de CEPYME, la patronal importante del mercado español y se lo pasan tan bien? ¿No intuís lo que les produce esa risa de satisfacción que parece decir ya lo tenemos casi conseguido? Esperad, pues, a que la historia del colchón social, que mantiene aún a vuestros hijos y a vuestras familias, pinche, que no tardará. Mientras, hala, a disfrutar de los carnavales, del fútbol, del ridículo hedonismo de vía estrecha que se resume en esa frase tópica de qué bien se vive en España. El lobo asoma sus orejas y no os enteráis de lo que vale un peine. 


9 comentarios:

  1. Suscribo todo lo que dices. Cuando vi estas caras de satisfacción, como de estarse riendo de nosotros, me dieron náuseas.
    A qué esperamos para movilizarnos? Estamos todos viendo caer los derechos que se ganaron con mucho esfuerzo, mucha lucha y muchas vidas (en mi familia nos ha costado algunas).
    A qué esperamos? a caer más bajo todavía?
    Gracias por tus reflexiones.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. http://www.publico.es/dinero/422461/serios-muy-serios-que-si-no

    lo dicho: se ríen de nosotros

    ResponderEliminar
  3. Sí, sí... no solamente nos comen la cabeza con el fútbol, es verdad...

    ResponderEliminar
  4. Túconmigo, simplemente abominables esos guñoles. Pero se ríen de nosotros todo lo que quieren.

    Calma. ¿Recuerdas aquello de que el último ríe mejor? Bueno, lo digo para consolarnos.

    Gracias por el enlace. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  5. Ramón. Perdona que cambie la persona del tiempo verbal: nos comemos la cabeza...

    Bona nit, nen.

    ResponderEliminar
  6. Mi querido Fackel, sabes que en España siempre se le ha dado mucha importancia al honor, tanto que no era de hombres de honor trabajar, sino vivir del trabajo de otros. Como resulta que no hemos avanzado gran cosa(ya se sabe, dictaduras, malos reyes, favoritos, la omniscente Iglesia Católica,...), seguimos dando importancia al honor patrio, y el trabajo lo dejamos para los que van viniendo de fuera. El gran problema español será, de aquí a veinte años, con una generación en la que los que valen para algo se han ido fuera, y los que no, se han quedado, y se dedicarán (al igual que ha ocurrido en otros países en estos casos) a "trabajos" fuera de la ley, tal como el tráfico de estupefacientes, armas, tráfico de personas, prostitución...
    Se pueden analizar casos análogos en México, Colombia, (casi todos los países latinoamericanos), Gran Bretaña, Italia,...
    Saludos y no te sulfures, que no va con tu manera de ser. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  7. Hace un tiempo exixtían unos guiñoles, en televisión. Creo que lo dejaron de emitir porque se quejaban los informativos de competencia desleal.

    ResponderEliminar
  8. Carlos, agradezco tu descripción acerca de ese concepto de hombre de honor (¿el hombre de bien, el hijosdalgo, etc.) Y con tu fina ironía palías un poco mi hastío. Lo que me resulta más duro, y no vas descaminado, es el panorama que dibujas para los próximos veinte años. Hoy mismo leo en la prensa que el PP quiere llevar el espíritu empresarial a la escuela. Ya ves: ciudadano, ¿para qué? obrero, ¿qué sentido?, lo que importa es ser un mafiosillo con título de alguna Cámara de Comercio e Industria o de alguna de estas modernas Facultades de ciencias "exactas" que tanto pululan por esas universidades privadas. Señor...

    Tienes razón, me ato los cinchos. Lamento haberme sulfurado. Total, ¿para qué? Un abrazo.

    ResponderEliminar
  9. Muy bueno, ccRider. No me extrañaría. La verdad es que tuvieron una etapa que se agradecía, no sé si era en la Cuatro (la de antes de la venta al italiano) ¿Los informativos de ahora? Ni el nivel de guiñol, si me lo permites. No existe el mundo en ellos. Solo el chascarrillo y cubren el rol de las "páginas amarillas", mera publicidad.

    Salud.

    ResponderEliminar